Ortopedia Prequirúrgica en Fisura Labio Palatina

26/12/2025

La fisura labio alveolo palatina, también conocida como hendidura orofacial, es una de las malformaciones congénitas más frecuentes, impactando significativamente la vida de los recién nacidos y sus familias. Esta condición, que afecta el labio superior y el paladar de forma total o parcial, no solo presenta desafíos estéticos, sino que también compromete funciones vitales como la alimentación, la respiración y el habla. Afortunadamente, los avances en la medicina y la ortopedia ofrecen soluciones integrales que buscan una rehabilitación completa desde los primeros días de vida. En este contexto, la ortopedia prequirúrgica emerge como una pieza clave, preparando el terreno para intervenciones quirúrgicas más exitosas y facilitando un desarrollo óptimo del infante.

¿Cuáles son los beneficios de la ortopedia prequirúrgica con el Nam?
Se notó una mejora en deglución y alimentación con ganancia de peso. Conclusiones: la ortopedia prequirúrgica con el NAM es una terapia aceptable y recomendable para los pacientes con labio y paladar hendido, ya que nos ayudan a generar mejores resultados quirúrgicos, además de colaborar con el aspecto nutricional del bebe.

La rehabilitación de los pacientes con fisura labio alveolo palatina es un proceso complejo que requiere un enfoque multidisciplinario, involucrando a cirujanos, ortopedistas, fonoaudiólogos, nutricionistas y psicólogos, entre otros especialistas. Dentro de este equipo, la ortopedia prequirúrgica juega un papel fundamental al iniciar la corrección de las estructuras orofaciales antes de la primera cirugía. Este artículo profundiza en qué consiste este tratamiento, sus beneficios, las técnicas más utilizadas como el Moldeado Nasoalveolar (NAM), y cómo se integra en un protocolo de atención integral.

Índice de Contenido

¿Qué es la Ortopedia Prequirúrgica?

La ortopedia prequirúrgica es un tratamiento innovador y esencial que se aplica en los recién nacidos con fisura labio alveolo palatina. Consiste en el uso de aparatos ortopédicos funcionales, generalmente placas removibles, cuyo objetivo principal es remodelar y alinear los segmentos maxilares, reducir el ancho de la fisura y moldear los cartílagos nasales antes de la primera intervención quirúrgica, conocida como queiloplastía (cirugía del labio).

Este tratamiento debe iniciarse idealmente en los primeros días de vida del bebé. La razón de esta precocidad reside en la particular elasticidad de los tejidos del recién nacido, influenciada por los estrógenos maternos que aún circulan en su organismo. Estos estrógenos aumentan la cantidad de ácido hialurónico, lo que confiere a los procesos alveolares una mayor plasticidad y facilita el movimiento de los tejidos fisurados. Esta ventana de oportunidad se reduce a medida que los niveles de estrógeno disminuyen, generalmente alrededor de las 6 semanas de edad, lo que subraya la importancia de una intervención temprana y oportuna.

Los aparatos ortopédicos se utilizan de forma continua, 24 horas al día, y se cambian o ajustan cada 4 semanas aproximadamente. El objetivo es lograr un alineamiento progresivo de los segmentos maxilares y los procesos alveolares, así como mejorar la posición del filtrum y la columela nasal. Este proceso se extiende hasta los cuatro o cinco meses de edad en fisuras unilaterales, y hasta seis meses en malformaciones bilaterales, preparando así al infante para la cirugía primaria de labio con las estructuras en una posición mucho más favorable.

Los objetivos específicos de la ortopedia prequirúrgica incluyen:

  • Alineamiento de los arcos dentales y procesos alveolares.
  • Modelado y corrección del cartílago nasal.
  • Reducción significativa del ancho de la hendidura alveolar.
  • Establecimiento de una relación armónica y funcional entre la maxila y la mandíbula.

La Fisura Labio Alveolo Palatina: Una Condición Multifactorial

La fisura labio alveolo palatina (FLAP), también conocida como hendidura orofacial, es una anomalía congénita que se produce por la falta de unión de los mamelones faciales (estructuras embrionarias que dan origen al labio superior, el reborde alveolar, el paladar duro y el paladar blando) durante las semanas sexta a décima de gestación. Esta interrupción en el desarrollo puede manifestarse de diversas formas, desde una fisura labial aislada (unilateral o bilateral) hasta una fisura completa que involucra el labio, el alvéolo y el paladar.

A nivel mundial, la FLAP es una de las malformaciones congénitas más comunes, ocupando el tercer puesto en prevalencia. Se estima que afecta a 1 de cada 1000 nacidos vivos en Estados Unidos, con tasas aún más elevadas en algunos países latinoamericanos como Bolivia, Ecuador y Paraguay, donde la prevalencia puede ser significativamente mayor.

La etiología de la FLAP es compleja y multifactorial, implicando una interacción entre factores genéticos y hereditarios (intrínsecos) y factores ambientales (extrínsecos). Entre estos últimos se incluyen trastornos nutricionales, exposición a radiaciones, ciertos fármacos, consumo de alcohol y drogas durante el embarazo, edad avanzada de los progenitores, diabetes materna e infecciones virales.

Las consecuencias de la FLAP van más allá de la estética. Los defectos anatómicos asociados pueden afectar gravemente la funcionalidad del infante, generando:

  • Trastornos en la deglución, succión y alimentación, lo que puede llevar a problemas nutricionales y bajo peso.
  • Dificultades en la fonación y articulación de la palabra, afectando el desarrollo del lenguaje.
  • Problemas respiratorios orales y posibles afecciones auditivas.
  • A nivel intraoral, es común observar maloclusiones dentarias, agenesia (ausencia de dientes), dientes supernumerarios o erupciones ectópicas.

Dada la magnitud de estas afectaciones, es imperativo que los pacientes con FLAP reciban una atención inmediata y un tratamiento integral que aborde todas estas dimensiones, garantizando no solo una mejora estética, sino también una óptima función y calidad de vida.

El Moldeado Nasoalveolar (NAM): Un Pilar del Tratamiento Prequirúrgico

Dentro de las técnicas de ortopedia prequirúrgica, el moldeado nasoalveolar (NAM, por sus siglas en inglés, Nasoalveolar Molding) es una de las más reconocidas y efectivas. Desarrollado por Grayson en 1999, el NAM utiliza una placa intraoral personalizada que no solo moldea el alvéolo y el labio, sino que también incorpora una extensión nasal para corregir la deformidad de la nariz y la columela de forma simultánea. Este enfoque integral busca reducir la distancia de la hendidura alveolar intersegmentos y, al mismo tiempo, mejorar la simetría y la proyección de la nariz.

El protocolo de elaboración e inserción del NAM sigue una serie de pasos meticulosos:

  1. Toma de impresión: Se realiza una impresión de la cavidad bucal del recién nacido, preferiblemente utilizando cubetas de aluminio modificables y materiales de impresión seguros como el alginato o polivinil-siloxano. El bebé se coloca en decúbito supino inicialmente y luego en decúbito ventral para evitar la aspiración del material.
  2. Fabricación del dispositivo NAM: A partir del modelo de yeso obtenido, se realizan alivios con cera en las zonas de la fisura y donde se desea estimular el desarrollo óseo. También se efectúan desgastes en las áreas donde se busca ejercer presión. La placa acrílica se fabrica con acrílico autopolimerizable, siguiendo la técnica de “sal y pimienta”.
  3. Inserción y activación de la placa de moldeado maxilar: Se ajusta la placa en la boca del bebé, verificando su estabilidad y el ajuste en las áreas de los frenillos. La activación inicial puede realizarse el mismo día de la inserción, y se continúa semanalmente, realizando pequeños ajustes y adiciones de acrílico hasta que la fisura se reduzca a un tamaño inferior a 4 mm.
  4. Adición del stent nasal: Una vez que la distancia alveolar se ha reducido, se añade a la placa ortopédica una extensión nasal o “stent”. Este aditamento, construido con un alambre de acero inoxidable (0.036 o 0.040 pulgadas) en forma de cuello de cisne y recubierto de acrílico para evitar molestias, se introduce en la nariz para levantarla y moldear el cartílago alar. Su activación también es semanal, ajustando el alambre o añadiendo incrementos de acrílico hasta observar una zona de isquemia en el domo nasal, signo de la presión correcta.
  5. Cinta quirúrgica y adhesión labial: Para mantener el aparato en su lugar y aplicar una ligera presión que una los procesos labiales, se utiliza cinta quirúrgica adherida a ambas mejillas. En algunos casos, se complementa con una adhesión labial no quirúrgica, ajustada según sea necesario.

El NAM ha demostrado ser una herramienta muy eficaz para lograr una mayor simetría del labio y de los cartílagos nasales, así como mejorar la proyección de la punta de la nariz, facilitando enormemente la labor del cirujano en la posterior queiloplastía.

¿Qué son las placas de ortopedia prequirúrgica?
Las placas de ortopedia prequirúrgica forman parte del protocolo de atención del niño fisurado, siendo un elemento no sólo importante en el manejo del cierre de la fisura y reubicación de los tejidos blandos, sino que también un elemento coadyuvante en el proceso de alimentación.

Beneficios Transformadores de la Ortopedia Prequirúrgica

La implementación de la ortopedia prequirúrgica, y en particular del Moldeado Nasoalveolar (NAM), ofrece una gama de beneficios cruciales que impactan positivamente la salud y el desarrollo integral de los infantes con fisura labio alveolo palatina. Estos beneficios no solo se reflejan en los resultados quirúrgicos, sino también en la calidad de vida temprana del bebé y su familia.

Mejora de la Alimentación y Nutrición

Uno de los desafíos más inmediatos para los recién nacidos con FLAP es la dificultad para alimentarse. La comunicación entre la cavidad oral y nasal impide una succión eficaz y puede provocar regurgitación nasal de los alimentos. Las placas ortopédicas crean un paladar artificial que separa estas cavidades, facilitando la succión y la deglución. Esto se traduce en una mejora notable en la alimentación del bebé, lo que a su vez favorece la ganancia de peso y un mejor desarrollo general. La reducción de la regurgitación nasal también disminuye el riesgo de irritaciones e infecciones.

Optimización de los Resultados Quirúrgicos

El principal propósito de la ortopedia prequirúrgica es preparar las estructuras orofaciales para las cirugías reconstructivas. Al reducir el ancho de la fisura alveolar y alinear los segmentos maxilares, se disminuye la tensión en los tejidos blandos del labio y el paladar. Esto permite al cirujano realizar una queiloplastía y una rinoplastia primaria con mayor precisión y menos dificultad, lo que se traduce en resultados estéticos y funcionales superiores a largo plazo. Además, el moldeado de los cartílagos nasales desde una edad temprana ayuda a establecer una simetría nasal más adecuada, reduciendo la necesidad de futuras cirugías reconstructivas.

Guía del Crecimiento Maxilofacial

Los aparatos ortopédicos actúan como guías para el crecimiento de los procesos maxilares y las crestas alveolares. Al direccionar el crecimiento óseo de manera controlada, se busca restablecer una anatomía más cercana a la normalidad. Esta aproximación de los segmentos maxilares puede, en un porcentaje significativo de casos, reducir o incluso eliminar la necesidad de injertos óseos alveolares posteriores, un procedimiento que de otro modo sería indispensable para cerrar completamente el defecto óseo.

Mejora de las Funciones Orofaciales

Además de la alimentación, la ortopedia prequirúrgica contribuye al desarrollo adecuado de otras funciones orofaciales. Al facilitar el posicionamiento correcto de la lengua y reducir la comunicación naso-oral, se establecen las bases para un mejor desarrollo de la fonación y la articulación del habla a medida que el niño crece. También se observa una mejora en la respiración nasal, lo cual es fundamental para el desarrollo facial y la prevención de complicaciones respiratorias.

Beneficios Psicológicos y Sociales

Aunque a menudo subestimados, los beneficios psicológicos y sociales para los padres y el propio paciente son inmensos. Ver una mejora temprana en la apariencia de su hijo y en su capacidad para alimentarse reduce la ansiedad de los padres y fortalece su vínculo. A largo plazo, una rehabilitación estética y funcional más efectiva contribuye a una mejor adaptación social y autoestima del niño, minimizando los desafíos psicológicos que esta condición puede generar.

En resumen, la ortopedia prequirúrgica con técnicas como el NAM no es solo un procedimiento técnico, sino una intervención integral que sienta las bases para una rehabilitación exitosa, mejorando la calidad de vida desde el nacimiento y pavimentando el camino hacia un futuro más saludable y feliz para los niños con fisura labio alveolo palatina.

Protocolo de Tratamiento: Un Camino Hacia la Rehabilitación Integral

El tratamiento de la fisura labio alveolo palatina es un proceso largo y coordinado, que se extiende desde el nacimiento hasta la adolescencia, e incluso la adultez. Se estructura en fases que abordan las diferentes necesidades del paciente a medida que crece y se desarrolla. La comunicación con los padres y su colaboración activa son pilares fundamentales para el éxito de este protocolo.

Fases del Tratamiento Infantil

El tratamiento se divide en fases principales, adaptadas a la edad y el desarrollo del niño:

Fase Edad Objetivos Principales
Fase 1: Ortopedia Prequirúrgica Desde el nacimiento hasta los 3 meses de vida Alineamiento de arcos maxilares, reducción de la fisura, moldeado nasal, mejora de la alimentación.
Fase 2: Post-Queiloplastía Desde los 3 meses hasta los 12 meses de vida Seguimiento post-quirúrgico de labio, inicio de la terapia del lenguaje, control de la alimentación.
Fase 3: Post-Palatoplastía Desde los 12 meses hasta después de la primera cirugía de paladar Rehabilitación del paladar, desarrollo del habla, seguimiento del crecimiento maxilofacial.

Cronología de Intervenciones Quirúrgicas y Complementarias

Aunque el protocolo puede variar ligeramente según cada caso y el equipo médico, una secuencia común de intervenciones es la siguiente:

  • A los 3 meses: Realización de la queiloplastía (cirugía del labio) y la cirugía de nariz. Gracias a la ortopedia prequirúrgica, esta intervención se realiza con menor tensión en los tejidos y mejores resultados estéticos y funcionales.
  • A los 12 meses: Cirugía del paladar blando (palatoplastía).
  • A los 2 años: Cirugía del paladar duro (palatoplastía).
  • Cirugías complementarias: Pueden ser necesarias para perfeccionar resultados estéticos o funcionales.
  • A partir de los 6 años: Inicio de la operatoria dental y, en muchos casos, la ortodoncia para corregir la posición de los dientes permanentes y la oclusión.
  • A partir de los 16 años: Rinoseptoplastía, si es necesaria, para refinar la estética y función nasal en la adolescencia.

Es crucial que, desde el diagnóstico, se informe a los padres sobre cada etapa del tratamiento, la importancia de su colaboración y la necesidad de controles periódicos. La participación activa de la familia en el cuidado diario, el uso del aparato ortopédico y las terapias complementarias (como la fonoaudiología) es determinante para el éxito a largo plazo de la rehabilitación.

Evolución Histórica de las Técnicas de Ortopedia Prequirúrgica

La ortopedia prequirúrgica no es un concepto nuevo, sino el resultado de décadas de investigación y desarrollo. Su evolución refleja el constante esfuerzo por mejorar los resultados en pacientes con fisuras orofaciales.

¿Qué es la ortopedia prequirúrgica?
Si la fisura es leve (menor a 5mm), moderada (de 5 a 15mm), o severa (mayor a 15mm), se recomienda la ortopedia prequirúrgica para reducir la fisura y realizar la primera cirugía de labio. (20) Aunque la fisura no involucre el reborde alveolar es necesario el uso de aparatos ortopédicos para redirigir la punta de la nariz y la columela.
  • Mc Neil (1959): Es considerado uno de los pioneros al establecer la ortopedia prequirúrgica mediante el uso de placas para moldear los maxilares. Su objetivo era disminuir la amplitud de la fisura antes de la erupción dental, facilitando así la cirugía primaria.
  • Georgide & Latham (1975): Desarrollaron un aparato activo, retenido por pines, diseñado para retraer la premaxila y expandir los segmentos posteriores simultáneamente en un corto periodo.
  • Hotz (1987): Describió el uso de una órtesis pasiva. Esta placa creaba un paladar artificial que impedía que la lengua se introdujera en la cavidad nasal y separara los segmentos palatinos, guiándola a una posición correcta para el lenguaje y la deglución, y contribuyendo a la disminución del tamaño de la fisura.
  • Grayson (1999): Marcó un hito con la creación del moldeado nasoalveolar (NAM). Su placa intraoral con extensión nasal revolucionó el tratamiento al permitir el moldeado simultáneo del alvéolo, el labio y la nariz. El NAM se basa en principios biológicos que reconocen la plasticidad del cartílago nasal en el recién nacido, una característica clave para la corrección temprana.

Más recientemente, el advenimiento de la tecnología digital, como el diseño y fabricación asistidos por computadora (CAD/CAM), ha abierto nuevas vías en la confección de estas placas. Si bien estas tecnologías ofrecen ventajas en la precisión y la reducción de la incomodidad durante la toma de impresiones, su costo y la selección de resinas adecuadas siguen siendo puntos de discusión.

Consideraciones Importantes y Desafíos

A pesar de los probados beneficios de la ortopedia prequirúrgica, existen algunas consideraciones y desafíos que se debaten en la comunidad científica y clínica:

  • Durabilidad de los resultados: Algunos estudios han planteado si los resultados estéticos y funcionales logrados con la ortopedia prequirúrgica son duraderos a largo plazo o si aún se requieren correcciones quirúrgicas posteriores. No obstante, la mayoría de la evidencia sugiere que, si bien no elimina todas las cirugías futuras, las simplifica y mejora significativamente los resultados iniciales.
  • Percepción del dolor: Un estudio de Yudivich y colaboradores (2018) indicó que los infantes pueden experimentar dolor durante la toma de impresión y la colocación inicial del aparato ortopédico. Sin embargo, no se reportó dolor durante los periodos de reposo con el aparato ni durante la alimentación, lo que sugiere que las molestias son transitorias y manejables.
  • Costo y accesibilidad: Las técnicas avanzadas, especialmente aquellas que incorporan tecnología digital, pueden tener un costo elevado, lo que puede limitar su accesibilidad en ciertas regiones o para algunas familias. Es un factor importante a considerar en la planificación del tratamiento.
  • Colaboración familiar: El éxito del tratamiento depende en gran medida de la colaboración y el compromiso de los padres. El uso constante del aparato, los ajustes semanales y la participación en las terapias complementarias requieren una dedicación considerable.

A pesar de estas discusiones, la preponderancia de la evidencia científica respalda la utilidad y eficacia de la ortopedia prequirúrgica como un componente vital en el manejo integral de la fisura labio alveolo palatina, mejorando significativamente el pronóstico de los pacientes.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Ortopedia Prequirúrgica

¿Es doloroso el tratamiento de ortopedia prequirúrgica para el bebé?

Durante la toma de impresiones y la colocación inicial del aparato ortopédico, el bebé puede experimentar cierta incomodidad o dolor temporal. Sin embargo, una vez que el aparato está ajustado y en su lugar, la mayoría de los estudios indican que no hay dolor durante los períodos de reposo o alimentación. El equipo médico se asegurará de que el bebé esté lo más cómodo posible.

¿Cuánto tiempo debe usar el bebé el aparato ortopédico?

El uso del aparato ortopédico debe ser continuo, 24 horas al día, retirándose solo para la limpieza. El tratamiento suele durar entre 4 y 6 meses, dependiendo de si la fisura es unilateral o bilateral y de la respuesta individual del bebé al moldeado. Se finaliza cuando se ha logrado una reducción significativa de la fisura y un moldeado adecuado de las estructuras antes de la primera cirugía de labio.

¿La ortopedia prequirúrgica elimina la necesidad de cirugía?

No, la ortopedia prequirúrgica no elimina la necesidad de cirugía. Su propósito principal es preparar las estructuras orofaciales para las intervenciones quirúrgicas, mejorando la alineación de los segmentos y el moldeado de la nariz. Esto facilita el trabajo del cirujano, reduce la tensión en los tejidos y conduce a resultados estéticos y funcionales superiores, y en muchos casos, puede reducir la necesidad de injertos óseos posteriores.

¿Cuál es la importancia de iniciar el tratamiento temprano?

El inicio temprano del tratamiento (idealmente en los primeros días de vida) es crucial debido a la plasticidad de los tejidos del recién nacido. Los estrógenos maternos presentes en la circulación del bebé confieren una mayor elasticidad a los procesos alveolares y cartílagos, lo que permite un movimiento y remodelado más eficaz. Esta ventana de oportunidad se cierra a las pocas semanas de vida.

¿Qué papel juegan los padres en este proceso?

El papel de los padres es fundamental para el éxito del tratamiento. Deben comprometerse con el uso constante del aparato por parte del bebé, asistir a las citas semanales para los ajustes y cambios, mantener una higiene adecuada del dispositivo y colaborar con todo el equipo multidisciplinario. Su dedicación y participación activa son clave para lograr los mejores resultados para su hijo.

Conclusión

La ortopedia prequirúrgica, especialmente a través de técnicas como el moldeado nasoalveolar (NAM), representa un pilar indispensable en el manejo integral de la fisura labio alveolo palatina. Su aplicación temprana no solo optimiza la estética facial, sino que también mejora funciones vitales como la alimentación y la respiración nasal del neonato, reduciendo la regurgitación y favoreciendo un adecuado desarrollo nutricional. Al guiar el crecimiento de los procesos maxilares y moldear el cartílago nasal, esta intervención preoperatoria sienta las bases para procedimientos quirúrgicos más precisos y con resultados más favorables.

Si bien el camino hacia la rehabilitación completa de un niño con FLAP es un proceso prolongado y requiere de un equipo multidisciplinario y la total cooperación familiar, la ortopedia prequirúrgica ha demostrado ser una terapia altamente efectiva y recomendable. Contribuye significativamente a una rehabilitación más confiable y fisiológicamente apta, brindando una mejor calidad de vida y una sonrisa más armoniosa a miles de niños en todo el mundo.

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