04/03/2025
La preparación de un paciente para una intervención quirúrgica va más allá de la esterilización y la anestesia. Un aspecto fundamental, y a menudo subestimado, es la correcta colocación del paciente sobre la mesa de operaciones. Esta tarea no solo es crucial para el acceso del cirujano al campo operatorio, sino que es vital para la seguridad y el bienestar del paciente, previniendo lesiones que podrían tener consecuencias a largo plazo. En el ámbito de la ortopedia y más allá, las mesas quirúrgicas especializadas y el conocimiento detallado de las posiciones anatómicas son pilares de una cirugía exitosa y segura.

- ¿Qué es una Mesa Ortopédica?
- Posiciones Quirúrgicas en el Quirófano
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Preguntas Frecuentes sobre Posicionamiento Quirúrgico
- ¿Por qué es tan importante el correcto posicionamiento del paciente en el quirófano?
- ¿Quién es responsable de posicionar al paciente?
- ¿Qué factores se consideran al elegir una posición quirúrgica?
- ¿Cuándo se posiciona al paciente en la mesa quirúrgica?
- ¿Cómo se previenen las lesiones nerviosas durante el posicionamiento?
¿Qué es una Mesa Ortopédica?
Una mesa ortopédica, también conocida como mesa para fracturas, es un equipo quirúrgico altamente especializado diseñado para facilitar procedimientos ortopédicos complejos, como los enclavamientos de cadera y otras cirugías de extremidades. Su diseño permite una manipulación precisa del miembro afectado, lo cual es inviable con las mesas quirúrgicas convencionales.
La característica principal de estas mesas es su capacidad para inmovilizar y manipular una extremidad lesionada mediante dispositivos de tracción. Típicamente, la pierna afectada del paciente se sujeta a un mecanismo similar a una bota, que permite al equipo quirúrgico rotarla, aplicar tracción o liberarla según las necesidades específicas del procedimiento. La pierna sana, por su parte, puede descansar sobre un soporte elevado o, en algunos casos, también sujetarse a un dispositivo de tracción auxiliar.
Un beneficio significativo de la mesa ortopédica es su diseño que permite la realización de tomas radiológicas durante la cirugía (fluoroscopia). Al mantener la pierna sana fuera del campo radiológico y la pierna lesionada en una posición que facilita la visualización, se optimiza la precisión del procedimiento. Es fundamental que, en el periné del paciente, se ubique un parante central, que debe estar meticulosamente acolchado para proteger esta área sensible y prevenir cualquier tipo de lesión por compresión.
Es importante destacar que las mesas de fractura varían considerablemente entre fabricantes en cuanto a sus mecanismos y funcionalidades. Por ello, el personal de enfermería quirúrgica debe familiarizarse a fondo con el modelo específico de mesa con el que trabaja para asegurar su uso correcto y seguro. La seguridad del paciente es siempre la máxima prioridad, y el acolchado adecuado de todos los puntos de apoyo y sujeción es un detalle crítico para prevenir lesiones nerviosas o cutáneas.
Posiciones Quirúrgicas en el Quirófano
La correcta colocación del paciente para un procedimiento quirúrgico es una faceta del cuidado del paciente tan importante para el resultado de la intervención como la adecuada preparación preoperatoria y la anestesia segura. Requiere conocimientos profundos de anatomía y de aplicación de principios fisiológicos, además de estar familiarizado con el equipo necesario. La seguridad es el principal factor a tener en cuenta. La posición del paciente viene determinada por el procedimiento a realizar, teniendo en cuenta la elección de la vía de acceso por parte del cirujano y la técnica para administrar la anestesia. Factores como la edad, el peso, la altura, la situación cardio-pulmonar y las enfermedades previas (por ejemplo, la artritis) también influyen en la posición y deben ser considerados en el plan de cuidados. Antes de la operación, se valoran las alteraciones articulares o vasculares. El objetivo es que el paciente no resulte lesionado como consecuencia de su posición durante el procedimiento quirúrgico, aunque también, se debe valorar su comodidad.
La enfermera circulante es responsable, junto con el anestesiólogo y el cirujano, de la posición quirúrgica del paciente, ayudados por personal subalterno (o celadores). En esencia, es una responsabilidad compartida entre todos los miembros del equipo. En posiciones complejas o con pacientes obesos, el plan de cuidados incluirá la necesidad de contar con más ayuda adicional para levantar y/o colocar al paciente.
Generalmente, el paciente cuando se traslada a la mesa de operaciones, suele encontrarse en posición supina, siendo anestesiado así, si no requiere la técnica anestésica otra posición y colocarlo luego para la intervención quirúrgica. No se posiciona, ni se mueve al paciente hasta que el anestesiólogo comunique que es seguro hacerlo. Las recomendaciones prácticas publicadas por la AORN (Asociación de Enfermeras Registradas en Quirófano) ofrecen una guía exhaustiva para la posición del paciente quirúrgico.
Decúbito Supino (Dorsal)
La posición de decúbito supino, donde el paciente yace boca arriba, es una de las más comunes y versátiles en el quirófano. Se utiliza para una amplia gama de procedimientos, incluyendo cirugías abdominales, de cara y cuello, tórax, hombro y cirugía vascular. En ortopedia, puede emplearse cuando proporciona una exposición adecuada al área de interés.
- Alineación y Soporte: La cabeza debe estar alineada con el resto del cuerpo para evitar tensiones en el cuello y la columna.
- Brazos: Los brazos descansan sobre apoyabrazos acolchados, formando un ángulo de 90º o menos con respecto al cuerpo. Es crucial asegurar los brazos con fajas de seguridad para prevenir caídas o luxaciones.
- Faja de Seguridad: Una faja de seguridad para el cuerpo se coloca y ajusta por encima de las rodillas, dejando un espacio de aproximadamente tres traveses de dedo por debajo de ella. Debe estar ajustada pero no apretada, permitiendo una circulación adecuada.
- Pies: Los pies deben descansar planos sobre la mesa, sin colgar del borde ni estar cruzados. Es común que los pacientes crucen los pies mientras esperan la anestesia; es vital reubicarlos en posición anatómica después de la inducción para prevenir la lesión del nervio peroneo, que se encuentra cerca del tendón de Aquiles.
Trendelenburg
La posición de Trendelenburg es una modificación del decúbito supino, caracterizada por una inclinación horizontal donde la cabeza del paciente queda más baja que el tronco. La mesa se quiebra en el segmento inferior para lograr esta inclinación.
- Usos: Se utiliza principalmente para procedimientos que involucran órganos pelvianos. El objetivo es que el contenido abdominal se desplace en dirección cefálica (hacia la cabeza), lo que proporciona una mayor exposición y visibilidad del contenido pelviano para el cirujano.
- Consideraciones: Esta posición puede limitar la movilidad diafragmática y restringir la respiración. Por lo tanto, el paciente no debe permanecer en Trendelenburg por periodos prolongados. Aunque algunos textos recomiendan un Trendelenburg exagerado para el tratamiento del shock, actualmente se discuten sus beneficios reales para el paciente.
- Precauciones: Los apoyabrazos, la faja de seguridad y los pies deben ubicarse correctamente como se describe para la posición de decúbito supino. Las rodillas deben descansar sobre la articulación de la mesa.
Trendelenburg Invertido (Anti-Trendelenburg)
Como su nombre indica, el Trendelenburg invertido es la posición opuesta al Trendelenburg, con la cabeza del paciente más alta que el tronco.
- Usos: Es comúnmente utilizada para la cirugía de cabeza y cuello. También puede ser de gran ayuda en procedimientos que comprometen el diafragma y la cavidad abdominal superior, ya que permite que el contenido abdominal descienda en dirección caudal (hacia los pies), mejorando la visibilidad en estas áreas.
- Precauciones: Debido a esta inclinación, se suele colocar un apoyapiés bien acolchado para prevenir el deslizamiento del paciente hacia abajo por la fuerza de la gravedad.
La posición de Kraske es una modificación de la posición de decúbito prono (apoyado sobre el abdomen), específicamente diseñada para cirugías rectales y coxígeas.

- Configuración: La mesa se quiebra en un ángulo, que puede ser moderado o marcado, según las necesidades del cirujano para obtener el acceso óptimo.
- Brazos: Los apoyabrazos se dirigen hacia la cabecera de la mesa para que los codos se flexionen cómodamente y se evite la presión sobre los nervios.
- Protección: Las abrazaderas se ajustan en la posición correcta. El codo se ubica sobre el apoyabrazos y no debe colgar del borde. La oreja en posición inferior se protege cuidadosamente con una almohada suave o un rodete para prevenir úlceras por presión.
- Acolchado: La mesa se quiebra a nivel de la cadera. La faja de sujeción se encuentra por encima de las rodillas. La cadera y los muslos se acolchan con almohadas grandes para distribuir la presión. En pacientes masculinos en cualquier posición de decúbito ventral, los genitales se acolchan y ubican en posición natural para evitar compresión.
- Piernas y Pies: Las rodillas se elevan por encima de la superficie de la mesa mediante la colocación de un rollo debajo de las piernas. Los dedos de los pies no deben descansar directamente sobre la mesa, sino que se elevan con una almohada. Los pies no deben sobresalir del borde de la mesa.
Laminectomía
Esta posición se utiliza particularmente para las laminectomías de la columna torácica o lumbar, que requieren un acceso posterior a la columna vertebral.
- Soporte Especializado: Puede ser necesario un soporte para laminectomía que eleve el tronco por encima de la mesa. Este soporte está construido de tal manera que un espacio hueco entre dos apoyos laterales permite una expansión torácica máxima para una adecuada respiración, y está acolchado para proporcionar confort y protección.
- Transferencia del Paciente: Antes de colocar al paciente en la mesa de operaciones, se efectúa la inducción de la anestesia sobre la camilla, en posición de decúbito supino. Después de la inducción y con el permiso del anestesiólogo, se traslada al paciente suavemente desde la camilla sobre la mesa de operaciones y el soporte. Por lo menos seis personas deben efectuar esta maniobra. Es esencial evitar la torsión de los miembros y mantener la alineación estricta de la cabeza con el tronco durante todo el movimiento. Durante esta maniobra, se deben proteger las manos para que el peso del cuerpo no caiga sobre ellas.
- Acolchado y Protección: Las abrazaderas se colocan correctamente. El codo se flexiona cómodamente y se lo acolcha para prevenir la lesión del nervio cubital. Para proteger los plexos nerviosos y ayudar a la respiración, se colocan paños enrollados en las regiones axilares. El soporte se acolcha y flexiona a una altura conveniente. La faja de sujeción se ajusta por encima de las rodillas. Estas, las piernas y los pies se acolchan con almohadas. Para mantener una buena alineación del paciente, se coloca una extensión del apoyapiés. Los pies nunca se apoyan directamente sobre un apoyapiés que no esté acolchado.
Decúbito Prono (Ventral)
En esta posición, el paciente yace boca abajo, y se utiliza en intervenciones con una vía de acceso dorsal o posterior.
- Proceso de Colocación: El paciente es anestesiado e intubado en la posición supina, generalmente sobre la mesa. El cuerpo se gira como si rodara sobre un rodillo cuando el anestesiólogo lo permite, y al menos con 4 personas, manteniendo la alineación corporal estricta.
- Brazos: La cabeza se encuentra alineada con el resto del cuerpo. Los brazos se mantienen a los lados o se dirigen hacia la cabecera de la mesa sobre apoyabrazos para que los codos se flexionen cómodamente. Se evita la presión sobre el nervio cubital.
- Soporte: La faja de sujeción se ajusta por encima de las rodillas. Las piernas y los pies deben apoyarse sobre almohadas blandas para distribuir la presión y evitar puntos de compresión.
Litotomía (Posición Ginecológica)
La posición de litotomía, también conocida como posición ginecológica, se emplea para cirugía vaginal, perineal y rectal.
- Elevación de Piernas: Esta posición requiere de dos personas para levantar las piernas, simultáneamente, con una leve rotación externa de las caderas. Es importante que las piernas se levanten lentamente, pues un cambio brusco de posición puede causar una alteración rápida en la presión sanguínea y producirse un shock. Las rodillas no deben dejarse «caer» lateralmente, pues podrían luxarse. Cuando vuelva a colocarse al paciente en la posición de decúbito supino, deben tomarse las mismas precauciones.
- Protección y Posicionamiento: El apoyabrazos se coloca en un ángulo no mayor de 90º. La faja de sujeción para el brazo se ubica en la posición correcta. Las piernas y los muslos no deben ponerse en contacto directo con la barra de metal de los estribos, que deben estar bien acolchados. Las rodillas se flexionan ligeramente, de manera que no se deprima la función respiratoria. Las piernas nunca deben colgar derechas, puesto que esto las somete a una gran tensión. Las nalgas deben sobresalir cerca de 3 cm del borde de la mesa para permitir el acceso quirúrgico adecuado.
Fowler (Sentado)
La posición de Fowler, o semisentado, se usa cuando se somete a un paciente a cirugía de hombro, nasofaríngea y procedimientos en la cara y de reconstrucción de mama. También se utiliza esta posición para procedimientos de la columna posterior o craneotomía, con unos soportes especiales que soportan la cabeza.
- Alineación: Se alinea el cuello correctamente para evitar tensiones.
- Sujeción: La faja de sujeción se ubica por encima de las rodillas. El apoyapiés debe ser bien mullido para el confort y la prevención de úlceras por presión.
- Articulación de la Mesa: La mesa se quiebra a nivel de las rodillas y las caderas para lograr la angulación deseada. Las rodillas se apoyan sobre una almohada. Una vez que se ha adaptado la mesa, cuando se pasa al paciente de la posición de decúbito supino a la sentada, debe observarse la tensión de la faja de sujeción y ajustarla según la necesidad.
Sims (Lateral)
La posición lateral, o de Sims, se utiliza para la cirugía de riñones, uréteres y pulmón. Esta es probablemente la posición más difícil de lograr con seguridad debido a la complejidad de los puntos de presión y la alineación.
- Configuración: El paciente yace sobre uno de sus lados con el brazo inferior extendido sobre un apoyabrazos lateral. El brazo superior queda recogido sobre un apoyabrazos específico para lumbotomía. La pierna más baja se flexiona. El flanco se eleva donde se quiebra la mesa y puede dársele un apoyo mayor mediante un elevador mecánico incorporado a la mesa, o colocando un rodillo inmediatamente por encima de la cresta ilíaca.
- Precauciones Críticas: Debe prestarse suma atención a las siguientes pautas debido a los riesgos potenciales que implica esta posición.
- Protección de Extremidades y Nervios: La cabeza descansa cómodamente sobre una almohada. El apoyabrazos se coloca en un ángulo no mayor de 90º. El brazo se rota para prevenir el contacto del nervio cubital con la mesa. El brazo superior se coloca, preferiblemente, en un apoyabrazos de lumbotomía. Para proteger el plexo braquial, se acolcha el área axilar del brazo inferior con un rodillo.
- Estabilización: La mesa se quiebra a nivel de la cintura. Una cinta adhesiva de 10 cm de ancho se fija de un lado a otro de la mesa, pasándola sobre la cresta ilíaca y asegurándola. Esto previene la caída de costado del paciente. La faja de sujeción se coloca por encima de las rodillas. La pierna inferior flexionada está separada de la superior por una almohada grande que se extiende hasta la ingle. El pie superior se puede dejar fuera de la mesa pero apoyado sobre una almohada adicional.
Preguntas Frecuentes sobre Posicionamiento Quirúrgico
¿Por qué es tan importante el correcto posicionamiento del paciente en el quirófano?
El correcto posicionamiento es crucial por varias razones. Primero, permite al cirujano un acceso óptimo al sitio quirúrgico. Segundo, previene lesiones al paciente, como daño nervioso, úlceras por presión, o problemas circulatorios, que pueden derivar en complicaciones graves. Además, contribuye a la seguridad anestésica y al confort general del paciente durante la intervención.
¿Quién es responsable de posicionar al paciente?
La responsabilidad del posicionamiento del paciente es compartida por todo el equipo quirúrgico. Esto incluye al cirujano, al anestesiólogo y, de manera muy importante, a la enfermera circulante. En casos complejos o con pacientes con características especiales (obesidad, artritis severa), se puede requerir personal adicional.
¿Qué factores se consideran al elegir una posición quirúrgica?
La elección de la posición se basa principalmente en el tipo de procedimiento a realizar y la vía de acceso que el cirujano necesita. Sin embargo, también se tienen en cuenta factores individuales del paciente como su edad, peso, altura, condición cardiovascular y pulmonar, y cualquier enfermedad preexistente (por ejemplo, artritis o problemas vasculares) que pueda influir en la tolerancia a ciertas posiciones.
¿Cuándo se posiciona al paciente en la mesa quirúrgica?
Generalmente, el paciente es trasladado a la mesa de operaciones en posición de decúbito supino, y la inducción de la anestesia se realiza en esta misma posición. El paciente no se mueve ni se posiciona en la postura quirúrgica final hasta que el anestesiólogo lo autoriza, asegurando que es seguro hacerlo y que la vía aérea está protegida.
¿Cómo se previenen las lesiones nerviosas durante el posicionamiento?
La prevención de lesiones nerviosas es una prioridad. Se logra mediante un acolchado adecuado de todos los puntos de presión (codos, rodillas, talones, cabeza), asegurando que las extremidades no cuelguen ni estén en ángulos forzados, y evitando la compresión de nervios superficiales. La supervisión constante y el ajuste de la posición son clave, especialmente en procedimientos prolongados.
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