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Heridas Crónicas: Un Abordaje Integral

22/01/2018

Las heridas crónicas representan un desafío significativo en el ámbito de la salud, afectando la calidad de vida de un considerable número de pacientes y generando una demanda importante de recursos sanitarios. A diferencia de las heridas agudas, que siguen un proceso de curación predecible, las crónicas persisten en el tiempo debido a diversos factores que alteran las fases normales de cicatrización. Comprender su naturaleza y aplicar un enfoque integral es fundamental para su manejo efectivo y la mejora del bienestar del paciente. Este artículo profundiza en los aspectos clave de las heridas crónicas, desde la estructura de la piel hasta las estrategias de tratamiento más avanzadas.

¿Qué son las deformidades ortopédicas?
Estas deformidades ortopédicas condicionan la aparición de prominencias óseas que se comportan como puntos de hiperpresión en los que se producen callosidades o durezas y posteriormente una pérdida de continuidad de la piel dando lugar a la úlcera neuropática.
Índice de Contenido

Anatomía Esencial de la Piel

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano, con una superficie aproximada de dos metros cuadrados, y cumple funciones vitales como la transmisión de estímulos externos, la regulación de la temperatura corporal, el almacenamiento de agua y grasa, y, crucialmente, actúa como una barrera protectora contra agentes físicos, químicos y biológicos. Se compone de tres capas principales, cada una con características y funciones específicas:

  • Epidermis: La capa más superficial, delgada y compuesta principalmente por queratinocitos, que se dividen constantemente y ascienden hacia la superficie en un proceso llamado queratinización, que dura aproximadamente 28 días. También contiene melanocitos (responsables de la pigmentación) y células de Langerhans (parte del sistema inmune). Sus capas incluyen la basal, espinosa, granulosa y córnea, siendo esta última la principal responsable de la función barrera.
  • Dermis: La capa media, que es el verdadero soporte de la piel. Contiene una red de fibras de colágeno (principal componente), elásticas (responsables de la elasticidad) y reticulares, inmersas en una “sustancia fundamental”. Aquí se encuentran fibroblastos (producen las fibras), células del sistema inmunológico, glándulas sebáceas y sudoríparas, vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas.
  • Hipodermis o Capa Subcutánea: Compuesta principalmente por adipocitos (células grasas) separados por haces de fibras de colágeno y elásticas. Esta capa proporciona aislamiento y protección, y está separada de los tejidos más profundos (músculos y huesos) por fascias o aponeurosis.

El Fascinante Proceso de Cicatrización

La cicatrización es la respuesta natural del organismo para reparar los tejidos lesionados. Este complejo proceso se divide en tres fases principales, que, aunque se solapan temporalmente, se describen por separado para una mejor comprensión:

  • Fase Inflamatoria: Hemostasia, Inflamación y Limpieza. Es la primera reacción, donde las plaquetas forman un tapón para detener el sangrado. Liberan factores de crecimiento que, junto con agentes vasodilatadores, facilitan la migración de células inflamatorias como neutrófilos y monocitos. Estas células ejercen una acción bactericida y contribuyen a la limpieza de la herida, eliminando residuos, bacterias y tejido lesionado. En heridas crónicas, esta fase puede prolongarse durante años, obstaculizando la curación.
  • Fase Proliferativa: Reconstrucción del Tejido Granular. Comienza a los dos o tres días. Se caracteriza por la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos), que da un aspecto eritematoso al tejido. Los fibroblastos, células clave, proliferan y migran para generar una nueva matriz de colágeno (fibroplastia), sobre la cual se adhieren y crecen otras células. Durante la epitelización, los queratinocitos basales migran desde los márgenes para cubrir la herida, proceso que se ve favorecido por un medio húmedo. La contracción de la herida también ocurre en esta fase.
  • Fase de Maduración y Remodelación. Una vez epitelizada, la herida sigue evolucionando. Se equilibra la producción y degradación de colágeno, y las fibras se reorganizan y alinean a lo largo de las líneas de tensión. Esta fase puede durar hasta un año, dependiendo de las características del paciente y la lesión.

Abordaje Integral del Paciente con Heridas Crónicas

El tratamiento eficaz de las heridas crónicas va más allá de la cura local; requiere una valoración y un manejo holístico del paciente. Este abordaje se estructura en cuatro pasos fundamentales:

  1. Valoración Integral del Paciente: Es el pilar inicial. Implica una historia clínica completa para identificar factores generales (edad avanzada, fármacos como citotóxicos, inmunosupresores, corticoides, AINES; alteraciones nutricionales, enfermedades concomitantes, hábitos tóxicos) y locales (infección, tejido desvitalizado, exceso de humedad, alteración circulatoria, tunelizaciones, agresiones recurrentes) que afectan la cicatrización. Se complementa con un examen físico, valoración del dolor (escalas unidimensionales como EVA o multidimensionales como el Cuestionario de McGill), valoración nutricional (parámetros antropométricos y bioquímicos, escala MNA), y una valoración psicosocial que considere la capacidad y motivación del paciente y cuidador, así como el impacto de la herida en la autoimagen y la vida diaria.
  2. Valoración de la Lesión: La descripción detallada de la herida es crucial para monitorizar su evolución y facilitar la comunicación entre profesionales. Los parámetros clave incluyen:
    • Localización y Etiología: Identificar la causa es fundamental para un tratamiento adecuado (ej., presión en UPP, origen venoso/arterial, diabetes).
    • Clasificación-Estadiaje y Dimensiones: Relación directa entre profundidad y tiempo de evolución. Medición de longitud, anchura y área de superficie. Identificación de tunelizaciones, excavaciones o trayectos fistulosos.
    • Fases del Proceso de Cicatrización: Evaluación del tipo de tejido presente (necrótico negro/escara, necrótico amarillo/esfacelos, granulación, epitelial).
    • Estado de la Piel Perilesional: Observar si está íntegra, macerada, lacerada, con halo calloso, eczematización, eritema, celulitis o dermatitis.
    • Exudado: Cantidad, color, olor y viscosidad. Un aumento del dolor puede indicar mayor carga bacteriana.
    • Signos Clínicos de Infección Local: Inflamación, dolor, olor, exudado purulento, retraso en la cicatrización, decoloración o fragilidad del tejido de granulación, hipergranulación, biofilms.
    • Antigüedad y Evolución: Heridas más antiguas suelen ser más difíciles de cicatrizar. La escala PUSH es una herramienta útil para el seguimiento.

    Escala PUSH para Evaluación de Heridas

    Puntuación Longitud x Anchura (cm²) Exudado Tipo de Tejido
    0 Cerrado Ninguno Epitelial
    1 < 0,3 Ligero Granulación
    2 0,3 - 0,6 Moderado Esfacelos
    3 0,7 – 1,0 Abundante Necrótico
    4 1,1 – 2,0
    5 2,1 - 3,0
    6 3,1 – 4,0
    7 4,1 – 8,0
    8 8,1 - 12,0
    9 12,1 - 24,0
    10 > 24.0

    La puntuación total se obtiene sumando los valores de cada categoría.

  3. Alivio o Control de la Causa: Es vital abordar la raíz del problema. En úlceras por presión (UPP), el alivio de la presión es imprescindible, evitando fricción, cizallamiento y exceso de humedad. En úlceras venosas, se favorece el retorno venoso; en arteriales, se controlan enfermedades asociadas; y en diabéticas, se gestiona el metabolismo y se previenen traumatismos.
  4. Cuidados Generales:
    • Cuidado de la Piel: Mantenerla limpia y seca con jabón neutro y agua tibia, aplicar cremas hidratantes y ácidos grasos hiperoxigenados. Proteger la piel del exceso de humedad con productos barrera. Evitar alcohol y masajes en prominencias óseas.
    • Soporte Nutricional: Las heridas aumentan el gasto energético. La dieta debe ser rica en calorías (30-40 kcal/kg/día en adultos, 25-35 Kcal/Kg/día en ancianos), proteínas (0,8-1,2 gr/Kg/día para angiogénesis, 1,25-2 gr/kg/día para síntesis de colágeno y anticuerpos), grasas (20-25%), y carbohidratos (50-55%). Es crucial el aporte hídrico (30 cc/kg/día), minerales (Zinc, Hierro, Cobre, Selenio, Manganeso) y vitaminas (A, complejo B, C), además de aminoácidos como la Arginina.
    • Soporte Emocional: El impacto de una herida crónica en la calidad de vida es considerable. Se debe implicar al paciente y/o cuidador en el programa terapéutico, educándolos sobre factores de riesgo y signos de alarma.
    • Tratamiento del Dolor: El dolor es frecuente y complejo. Se aborda de forma integral e individualizada. El tratamiento no farmacológico incluye la reducción de la ansiedad y la elección adecuada de apósitos. El tratamiento farmacológico sigue el concepto del "ascensor analgésico" de la OMS, administrando fármacos por vía oral preferentemente, de forma regular y ajustando la terapia según la intensidad del dolor.

    Escalera Analgésica Modificada de la OMS

    Escalón Intensidad del Dolor Analgésicos Coadyuvantes / Co-analgésicos
    Primer Leve-Moderado AAS, Paracetamol, Ac. Propiónico (Ibuprofeno, Naproxeno), Ac. Acético (Sulindaco, Ketorolaco), Pirazolonas (Metamizol, Diflunisal) Antidepresivos (Amitriptilina, Desipramina, Doxepina, Imipramina, Nortriptilina), Anticonvulsivantes (Clonacepan, Carbamazepina, Gabapentina), Corticoesteroides, Baclofeno, Capsaicina, Ansiolíticos, Neurolépticos, Antieméticos
    Segundo Moderado-Intenso Codeína, Dihidrocodeína, Tramadol
    Tercero Intenso Morfina, Oxicodona, Metadona, Fentanilo, Buprenorfina, Hidromorfona
    Cuarto Insoportable Analgésicos espinales
    Quinto Insoportable Bloqueo nervioso, Técnicas neuroquirúrgicas
  5. Cuidados Locales: Cura en Ambiente Húmedo (CAH):

    La cura en ambiente húmedo (CAH) es la base del tratamiento local, demostrada científicamente por G. Winter en 1962. Mantiene un ambiente fisiológico óptimo (pH, humedad, temperatura) que acelera la cicatrización y actúa como barrera protectora.

    Preparación del Lecho de la Herida: El Esquema TIME

    El esquema TIME (Tejido no viable, Infección, Humedad, Bordes epiteliales) es una herramienta dinámica para optimizar las condiciones de cicatrización:

    • T = Tejido no viable: La presencia de tejido necrótico (negro/escara o amarillo/esfacelos) es una barrera mecánica que prolonga la inflamación y favorece la proliferación bacteriana. Su eliminación mediante desbridamiento es crucial.
      • Valoración Previa: Estado general del paciente, áreas anatómicas (talones con necrosis seca sin edema no suelen requerir desbridamiento inmediato), vascularización, control del dolor y gestión de riesgos.
      • Tipos de Desbridamiento:
        • Quirúrgico: El más rápido, en quirófano, resección amplia (no selectivo).
        • Cortante: Rápido y selectivo, realizado por enfermería, retirando tejido desvitalizado por planos. Requiere técnica estéril y control del dolor y sangrado.
        • Enzimático: Aplicación tópica de enzimas (colagenasa, fibrinolisinas, tripsina-quimiotripsina, papaína-urea) que degradan fibrina y colágeno desnaturalizado. Útil cuando el desbridamiento cortante no es tolerado o en combinación.
        • Químico: Sustancias como dextranómeros, cadexómeros yodados o peróxido de hidrógeno que degradan tejidos desvitalizados. El cadexómero yodado también tiene efecto bactericida y absorbente.
        • Autolítico: El más selectivo, atraumático y menos doloroso. Se basa en proporcionar un ambiente húmedo y temperatura óptima para que las enzimas endógenas del organismo degraden el tejido desvitalizado. Se potencia con hidrogeles.
        • Osmótico: Intercambio de fluidos con soluciones hiperosmolares o apósitos impregnados.
        • Mecánico: Técnicas no selectivas y traumáticas (apósitos húmedos-secos, irrigación, frotamiento) en desuso.
        • Larval: Uso de larvas estériles que secretan jugos que descomponen el tejido desvitalizado.
    • I = Infección: La piel no es estéril, pero la presencia de microorganismos no siempre significa infección. Se define como:
      • Contaminación: Microorganismos sin multiplicación.
      • Colonización: Multiplicación sin sintomatología clínica.
      • Colonización Crítica: Carga bacteriana elevada que interfiere en la cicatrización sin signos de infección.
      • Infección: Carga bacteriana >105 UFC/g de tejido, invadiendo tejidos profundos y provocando signos clínicos (inflamación, dolor, olor, exudado purulento, retraso en cicatrización, fragilidad del tejido de granulación, hipergranulación, biofilms).
      • Factores de Riesgo: Generales (diabetes, cáncer, desnutrición, inmunodepresión, edad, obesidad, inmovilidad, enfermedades que causan hipoxia) y locales (cuerpo extraño, isquemia, gran tamaño/profundidad, localización cercana a focos de contaminación, larga evolución). La capacidad de los gérmenes para crear biopelículas (biofilms) aumenta la resistencia antibiótica y cronifica la inflamación.
      • Diagnóstico: Principalmente clínico, complementado con estudios microbiológicos (frotis con hisopo, aspiración percutánea, biopsia).
      • Complicaciones: Celulitis, osteítis/osteomielitis, bacteriemia y sepsis.
      • Tratamiento: Limpieza y desbridamiento son fundamentales.
        • Antimicrobianos Tópicos: Plata y cadexómero yodado son opciones de primera intención por su eficacia y beneficios en la cicatrización. También se menciona la miel/pasta de azúcar.
        • Antibióticos Tópicos: Uso controvertido, solo en excepciones (sulfadiazina argéntica, ácido fusídico, mupirocina, metronidazol). No superar 2 semanas.
        • Antibióticos Sistémicos: Indicados en celulitis, osteomielitis o sepsis con signos sistémicos, siempre bajo prescripción médica y, si es posible, con antibiograma.

      Tratamiento Antibiótico según Circunstancia Modificadora

      Circunstancia Modificadora Tratamiento Antibiótico de Elección Alternativa
      Heridas con signos locales de infección No indicado
      Heridas con signos locales de infección que no evolucionan favorablemente o continúan produciendo exudado después de 2-4 semanas de cuidados óptimos Antimicrobianos tópicos (apósito de plata) Sulfadiazina tópica argéntica
      Heridas con signos sistémicos de infección con estabilidad clínica (criterios de SRIS: FC >90, FR >20 o PaCO2 <32, Temp >38.5 o <36, Leucocitos >12000 o <4000 o cayados >10%) Amoxicilina/clavulánico oral (875 mg/125 mg / 8 h, 7 días) o Ciprofloxacino oral (500 mg/12 h, 7 días). En úlcera diabética: 7-14 días. Clindamicina oral (300 mg/8 h, 7 días) + Ceftriaxona 1 mg IV. En úlcera diabética: 7-14 días.
      Heridas con signos sistémicos de infección con inestabilidad clínica o sepsis, celulitis, osteomielitis Derivación para manejo hospitalario. SAMR: Vancomicina IV o Linezolid IV. Osteomielitis: 4-6 semanas. Piperacilina/tazobactam 4,5 mg IV. Clindamicina oral + Gentamicina IV. Imipenem IV. Meropenem IV.
    • M = Humedad (Moisture): Un nivel óptimo de humedad es crucial. El exudado contiene componentes esenciales para la cicatrización, pero un exceso o defecto afecta negativamente.
      • Composición y Evaluación del Exudado: Contiene agua, electrolitos, nutrientes, mediadores inflamatorios, células blancas, enzimas proteolíticas, factores de crecimiento y desechos. Su color (seroso, fibrinoso, purulento, sanguinolento, verdoso, amarillento/marronoso, gris/azulado), consistencia (alta/baja viscosidad) y olor son indicadores del estado de la herida.
      • Significado de la Producción de Exudado: Un exudado elevado puede indicar inflamación/infección, fístulas, insuficiencia cardíaca/renal/hepática, endocrinopatías, medicación, obesidad/desnutrición. Un exudado bajo puede indicar deshidratación, microangiopatía o uso de apósitos inadecuados.
      • Manejo del Exudado: Los apósitos son la principal opción.
        • Películas de Poliuretano: Láminas transparentes, impermeables a fluidos, nula absorción. Para escaso exudado o protección.
        • Hidrocoloides: Forman gel con el exudado, promueven desbridamiento autolítico, alivian el dolor. Para bajo exudado.
        • Hidrogeles: Hidratan, promueven desbridamiento autolítico y crecimiento de granulación/epitelización. Para heridas secas o con esfacelos/tejido necrótico.
        • Alginatos: Fibras de alginato cálcico, alta absorción, desbridamiento autolítico, hemostático. Para control de exudado y sangrado.
        • Apósitos de Poliuretano (Espumas): Multicapa, alta absorción, no dejan residuos, evitan fugas y maceración. Para manejo de exudado.
      • Efectos del Exudado en la Piel Perilesional: La maceración es la lesión más frecuente, causada por exposición prolongada a la humedad. Los productos de barrera no irritantes (soluciones poliméricas, cremas con óxido de zinc) son el tratamiento de elección.
      • Manejo Adecuado del Exudado: Se considera eficaz si el apósito permanece intacto sin fugas, la piel alrededor de la herida está sana y sin maceración, no hay dolor ni mal olor, la herida mantiene un nivel de humedad óptimo y el apósito no se adhiere al lecho de la herida. Cualquier desviación de estos criterios indica que es necesario revisar la estrategia de manejo del exudado.
    • E = Bordes Epiteliales: El restablecimiento del epitelio es fundamental para una cicatrización eficaz. La migración de queratinocitos puede verse afectada por defectos reguladores, movilidad celular o adhesión.
      • Apósitos Bioactivos:
        • Colágeno: Aporta soporte estructural, favorece migración celular y proliferación de fibroblastos y queratinocitos.
        • Ácido Hialurónico: Interviene en proliferación y migración celular, mejora la calidad del tejido reparado.
        • Carga Iónica (zinc, calcio, manganeso): Favorecen la producción de fibroblastos y colágeno.
        • Moduladores de Metaloproteasas de Matriz (MMP): Modulan el exceso de MMP que inactivan factores de crecimiento.
        • Factores de Crecimiento: Estimulan la proliferación celular (costosos, se usan técnicas con suero/plasma autólogo rico en plaquetas).
        • Matriz Extracelular Proteica (ECM): Restablece el equilibrio en el lecho de la herida.
      • Terapia con Presión Negativa o Vacío (TPN): Estimula la cicatrización mediante presión negativa localizada, controlando exudado, aumentando flujo sanguíneo, reduciendo edema y carga bacteriana, y acercando los bordes de la herida.
      • Otras Opciones Terapéuticas: Ingeniería de tejidos (sustitutivos de piel) y cirugía plástica reparadora (injertos cutáneos) en casos sin respuesta a tratamientos locales.

Malignización de Heridas Crónicas (Úlcera de Marjolin)

Aunque es un proceso raro, las heridas de muy larga evolución (más de 20 años) pueden malignizarse. La aparición de nódulos irregulares, rápido incremento de tamaño, hipergranulación y sangrado espontáneo o al desbridar, especialmente en úlceras con alta cronicidad o recidiva, debe alertar sobre la posibilidad de una úlcera de Marjolin (carcinoma celular espinoso). Es imprescindible la biopsia y la derivación a un especialista.

Úlceras por Presión (UPP)

Las UPP son lesiones isquémicas en la piel o tejido subyacente, causadas por presión prolongada o fricción entre un plano óseo y una superficie externa, frecuentemente sobre prominencias óseas. Su alta incidencia y las implicaciones legales hacen de la prevención una prioridad.

  • Fisiopatología: Presiones superiores a la capilar normal (16-32 mmHg) durante tiempo prolongado causan isquemia y muerte celular. Kosiak demostró que 70 mmHg durante dos horas puede ocluir el flujo sanguíneo. Fuerzas de fricción (paralelas a la piel) y cizallamiento (tangenciales, combinación de presión y fricción) también contribuyen.
  • Factores de Riesgo: Intrínsecos (enfermedades, alteraciones sensitivas/motoras, problemas circulatorios, nutricionales, cutáneos, envejecimiento) y extrínsecos (humedad, pliegues, fármacos).
  • Localizaciones Más Frecuentes: Región sacra, talones, trocánteres, codos, escápulas, isquion, entre otros, dependiendo de la postura (decúbito supino, prono, lateral, sedestación). También existen úlceras iatrogénicas por dispositivos médicos.
  • Clasificación EPUAP (European Pressure Ulcer Advisory Panel):
    • Estadio I: Eritema no blanqueable en piel intacta. Puede ser dolorosa, firme, suave, indurada, más caliente o fría.
    • Estadio II: Úlcera de espesor parcial que afecta epidermis, dermis o ambas. Puede ser flictena intacta o rota, superficial.
    • Estadio III: Pérdida total del grosor de la piel. Grasa subcutánea visible, pero hueso, tendón o músculo no expuestos. Puede incluir cavitaciones y tunelizaciones.
    • Estadio IV: Pérdida total del espesor de los tejidos con hueso, tendón o músculo expuesto. Frecuentemente con cavitaciones y tunelizaciones.
    • Inestadiable/Sin Clasificar: Pérdida total del espesor donde la profundidad está oscurecida por esfacelos y/o escaras.
  • Tratamiento y Prevención: El tratamiento se basa en la cura en ambiente húmedo. La prevención es clave (95% prevenibles) y se fundamenta en la valoración del riesgo (escala NORTON), cuidados específicos y generales, y alivio de la presión.

Actuación en Úlceras por Presión según Riesgo (Escala NORTON)

Puntuación NORTON Riesgo Examen Piel Higiene Piel Protección Talones Cambios Posturales Superficie de Apoyo Sedestación
<12 Puntos Alto Diario Diaria AGHO 3 v/día, Talonera Hidrocelular Cada 2-3 horas Dinámica Cojín Viscolástica <2 H.
12-14 Puntos Medio Diario Diaria AGHO 2 v/día, Valorar Talonera Noche Cada 2-3 horas Dinámica Cojín Viscolástica <4 H.
15-18 Puntos Bajo Diario Diaria Favorecer Movilización Cada 4 horas Estática Cojín Viscolástica <4 H.

Lesiones por Humedad

Se definen como la respuesta reactiva de la piel a la exposición crónica a la humedad (orina, heces, sudor, exudado de heridas), que puede manifestarse como inflamación, eritema, erosión o denudación en zonas como la perineal o perigenital. Estas lesiones son particularmente prevalentes en personas ancianas debido a la combinación de alta incidencia de incontinencia, inmovilidad y los cambios inherentes a la piel envejecida, como la pérdida de elasticidad, disminución del grosor de la epidermis, reducción del manto ácido natural, mayor fragilidad y permeabilidad cutánea.

¿Qué hace el centro ortopédico de zzaragoza?
En el Centro Ortopédico de zaragoza, están encargados de la fabricación de prótesis y órtesis a medida, tanto para miembros superiores como para los inferiores. Todo esto lo realizan de la mano de la más alta tecnología y gran calidad, en cuanto a los materiales para su elaboración.

Preguntas Frecuentes sobre Heridas Crónicas

  • ¿Cuál es la diferencia entre una herida contaminada, colonizada e infectada?

    Una herida contaminada contiene microorganismos que no se multiplican. En una herida colonizada, los microorganismos se multiplican sin generar síntomas clínicos. Una herida en colonización crítica tiene una carga bacteriana elevada que interfiere en la cicatrización sin signos de infección. Finalmente, una herida infectada presenta una alta carga bacteriana que invade los tejidos, causando signos de inflamación como dolor, calor, enrojecimiento y exudado purulento.

  • ¿Por qué el desbridamiento es tan importante en las heridas crónicas?

    El desbridamiento es crucial porque elimina el tejido no viable (necrótico o desvitalizado) que actúa como barrera mecánica, prolonga la fase inflamatoria y favorece la proliferación bacteriana. Al eliminar este tejido, se estimula la formación de tejido sano y se optimiza el proceso de cicatrización.

  • ¿Qué es la cura en ambiente húmedo (CAH) y cuáles son sus beneficios?

    La cura en ambiente húmedo (CAH) es una técnica de tratamiento local que mantiene las condiciones fisiológicas óptimas (temperatura, humedad, pH) en el lecho de la herida. Sus beneficios incluyen acelerar la reepitelización, favorecer el desbridamiento autolítico, reducir el dolor y proteger la herida de agentes externos, lo que resulta en una cicatrización más rápida y eficiente.

  • ¿Cómo sé si el exudado de una herida está siendo manejado correctamente?

    Un manejo eficaz del exudado se evidencia cuando el apósito permanece intacto sin fugas, la piel alrededor de la herida está sana y sin maceración, no hay dolor ni mal olor, la herida mantiene un nivel de humedad óptimo y el apósito no se adhiere al lecho de la herida. Cualquier desviación de estos criterios indica que es necesario revisar la estrategia de manejo del exudado.

  • ¿Qué es una úlcera de Marjolin y cuándo debo sospecharla?

    Una úlcera de Marjolin es la malignización de una herida crónica de muy larga evolución, siendo el carcinoma celular espinoso el más frecuente. Debe sospecharse si una herida crónica presenta nódulos irregulares, un rápido aumento de tamaño, hipergranulación persistente o sangrado espontáneo o excesivo al desbridar. En estos casos, es imprescindible realizar una biopsia y consultar a un especialista.

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