04/07/2016
Imagina un lugar donde infinitas tonalidades de azules y verdes se funden, donde las aguas cristalinas susurran al chocar con la arena anaranjada, y las dunas, salpicadas de verde, dan paso a caminos serpenteantes que se suspenden en el aire. Un promontorio majestuoso, que evoca la silueta de una ballena adentrándose en el mar, se recorta contra el horizonte, marcando una frontera precisa de rocas entre el azul profundo y el verde vibrante. Este es el escenario que te espera en Castro Urdiales, una de las joyas más resplandecientes de Cantabria, un destino que promete una experiencia inolvidable para todos los sentidos.

Desde las alturas del Monte Candina, específicamente desde los enigmáticos Ojos del Diablo, se puede atrapar un fragmento de mar, cielo y tierra que quedará grabado para siempre en tu memoria. Castro Urdiales no es solo un destino, es una vivencia que combina la aventura natural con la riqueza cultural e histórica. Prepárate para explorar sus rincones más emblemáticos, desde sus playas hasta sus monumentos ancestrales, y déjate seducir por el encanto de esta villa marinera.
La Impresionante Ruta de Senderismo de los Ojos del Diablo
Si eres amante de la naturaleza y el senderismo, la ruta a los Ojos del Diablo es una parada obligatoria. Se trata de un recorrido de aproximadamente 8 kilómetros (ida y vuelta), una de las travesías más importantes dentro del macizo kárstico de Cantabria. Con una duración estimada de dos horas y media a tres horas (ida y vuelta), este sendero te llevará por un ascenso constante hasta los 470 metros de altitud, una altura que se siente aún mayor debido a lo escarpado del monte. Aunque catalogada con una dificultad media-alta y un desnivel de unos 350 metros, cualquier persona con una forma física moderada puede disfrutarla sin problemas.
Inicio de la Aventura en el Monte Candina
El punto de partida de esta fascinante ruta se encuentra estratégicamente ubicado en la salida de Oriñón-Liendo (kilómetro 164) de la Autovía del Cantábrico (A8), si te diriges hacia Bilbao. Deberás seguir un corto tramo por la carretera N634 hasta el kilómetro 161, donde encontrarás un antiguo segmento de carretera habilitado como aparcamiento. Una vez allí, con tu pequeña mochila provista de agua y algún tentempié, te adentrarás por una senda bien delimitada, perpendicular a la carretera, que serpentea entre helechos, encinas y carrascas. El ascenso comienza casi de inmediato, y en cuestión de minutos, alcanzarás el primer collado, desde donde ya podrás vislumbrar, diminuta, la autovía zigzagueando entre las montañas.
Flora y Paisajes de Ensueño
Durante los primeros tramos de la ruta, como la Hoya de Tueros y la Hoya de Falluengo, te sorprenderá la riqueza natural del entorno. En verano, las endrinas maduras, con su característico color oscuro, adornan el camino, invitando a imaginar el delicioso pacharán que se elabora con ellas en estas tierras. A medida que ganas altitud, el paisaje se vuelve más esplendoroso: una sucesión de montes puntiagudos cubiertos de pinos de un verde intenso contrastan con el luminoso verde de los prados que suben y bajan, creando una estampa típica de Cantabria. A pesar de la cercanía con la autovía, la sensación de haberse alejado del mundanal ruido es casi instantánea.
El sendero pedregoso, flanqueado por un bosque bajo de encinas, te guiará a través de collados y hoyas, como la de Falluengo, donde hayas y encinas conviven en armonía. Las formaciones calcáreas, tan características de la zona, comienzan a aparecer, y cada nueva vista hacia atrás revela una mayor altitud, permitiendo divisar pequeños pueblos a lo lejos y las imponentes montañas al fondo, testimonio de tu proximidad a la majestuosa Cordillera Cantábrica.
El camino continúa, ofreciendo sorpresas como mantos de brezo teñidos de lila en su máximo esplendor, o la presencia de ancianas encinas que, por su grosor, revelan siglos de historia. La excitación de acercarse al Monte Candina impulsa el paso, a pesar de que la subida se vuelve más escarpada. No te preocupes por perderte; el sendero está bien marcado, y la belleza que te rodea es simplemente increíble.
Fauna del Monte Candina: Un Santuario Natural
A medida que te aproximas a la cima, la presencia de la fauna local se hace más evidente. En lo alto de la ladera, podrás observar una fila de buitres leonados, habitantes de la única colonia de esta especie en el litoral español, y la más cercana al mar de toda Europa. Estos magníficos depredadores comparten su hábitat con los alimoches o buitres blancos. No es raro verlos sobrevolando o posados tranquilamente sobre las peñas, ajenos a la presencia de los senderistas. Además de las aves rapaces, el Monte Candina es hogar de las graciosas cabras montesas, que te observarán desde sus dominios, y cuyo tintineo de campanas te anunciará su cercanía.
También encontrarás restos de antiguas explotaciones mineras, con muros de piedra que antaño sostenían las vías de las vagonetas, un recordatorio del pasado industrial de la zona.
Los Ojos del Diablo: Vistas Panorámicas Espectaculares
Finalmente, tras sortear la impresionante dolina de la Hoya de Llanegro, llegarás a tu destino: los Ojos del Diablo, también conocidos como Ojos de Solpico. El asombro se apodera de ti al contemplar estas magníficas oquedades naturales que enmarcan el mar Cantábrico. A través de estos huecos, la luz intensa del día se refleja en el agua plateada, revelando la silueta completa de la roca conocida como «la ballena», que desde esta perspectiva luce soberbia, como una obra de arte natural.
Con precaución, puedes subir a lo alto de uno de estos enormes orificios, donde la sensación de libertad es abrumadora. Tómate un tiempo para sentarte, saborear la belleza del paisaje en silencio, roto solo por el murmullo lejano de las olas. En primer plano, la salvaje Playa de Sonabia, famosa por ser nudista y por haber sido escenario de la película “La playa de los Galgos” de Mario Camus, se extiende con sus dunas, prados y aguas límpidas. Más allá, la costa te guiará hacia el pueblo de Sonabia, con sus tejados rojos y prados intensamente verdes, y en la distancia, separado por el mar, el pintoresco pueblo de Islares, con su diminuta playa de Arenillas y el coqueto puerto, todo presidido por el Monte Cerredo.
Consejos para la Ruta de los Ojos del Diablo
- Lleva suficiente agua, especialmente en días soleados, ya que no hay fuentes en el recorrido.
- Protección solar: crema solar y gorra son imprescindibles para evitar quemaduras.
- En caso de tiempo nublado o amenaza de lluvia, un chubasquero o algo de abrigo te serán de gran utilidad.
- Respeta la fauna: Evita acercarte a las buitreras para no perturbar la paz de los buitres y alimoches.
- La ruta está señalizada con puntos rojos, y encontrarás paneles informativos sobre la flora, fauna y geología local.
Explorando Castro Urdiales: Más Allá del Senderismo
Castro Urdiales es mucho más que sus impresionantes paisajes naturales. Es una ciudad vibrante, considerada uno de los Top 5 lugares para visitar en Cantabria, gracias a su hermoso puerto pesquero, sus playas, su fascinante pasado romano y una animada vida cultural. Situada en el extremo más oriental de la provincia, casi en la frontera con el País Vasco, esta ciudad es una visita obligada.

El Paseo Marítimo y el Histórico Puerto
Un punto de partida ideal para tu visita es el Muelle de Don Luis, donde encontrarás opciones de aparcamiento. Desde aquí, puedes iniciar un relajante recorrido a pie por su bonito Paseo Marítimo que te conducirá directamente al puerto. A la izquierda, el Parque Amestoy te invita a relajarte entre palmeras y disfrutar de la variada oferta de hostelería. A la derecha, las icónicas letras de “Castro Urdiales” te esperan para la foto de rigor, con el puerto de fondo.
El puerto de Castro Urdiales tiene una rica historia como puerto pesquero, ballenero y comercial. Numerosos monumentos y estatuas rinden homenaje a su legado, como el Monumento a las Rederas, que honra el importante oficio de las mujeres que tejían las redes para los pescadores; el Monumento Ballenero, obra de Steve Camino; y la Estatua del Remero, en reconocimiento a la Sociedad Deportiva de Remo local, cuyos remeros han cosechado numerosos triunfos.
El Conjunto Monumental: Un Viaje al Pasado
La zona frente al puerto es un Conjunto Monumental Histórico que destaca por su importancia y belleza. La joya de la corona es la Iglesia de Santa María de la Asunción, considerada la iglesia gótica más importante de Cantabria. Su visita es gratuita, y si quieres un adelanto, puedes realizar un recorrido virtual. Esta zona también forma parte del Camino de Santiago.
Además de la iglesia, podrás explorar los restos del Castillo, el Faro de Santa Ana y el pintoresco puente medieval. La ciudad también conserva vestigios de su antigua muralla medieval y de su pasado romano, cuando era conocida como Flavióbriga, incluyendo un tramo visible de la calzada romana. Para profundizar en esta historia, puedes visitar el Centro de Interpretación Flavióbriga.
Arquitectura Señorial y Festividades
Paseando por Castro Urdiales, especialmente cerca del Parque Amestoy, te encontrarás con numerosas casas señoriales y palacetes de estilo marinero que evocan la elegancia de Santander. Entre ellos, el edificio más famoso es la Casa de los Chelines, ubicada en la Plaza del Ayuntamiento y de estilo neogótico.
Si tu visita coincide con el primer viernes de julio, tendrás la oportunidad de disfrutar de la famosa Fiesta de Coso Blanco, declarada de Interés Regional. Este desfile nocturno de carrozas blancas, elaboradas por artesanos locales, es una explosión de música y diversión que no te puedes perder.
Playas para Todos los Gustos
Castro Urdiales ofrece una variedad de playas para disfrutar del sol y el mar. Las más conocidas y céntricas son la Playa de Brazomar, de unos 400 metros de longitud y con todos los servicios, y la Playa de Ostende, un poco más larga (1 km) y de origen artificial, pero igualmente equipada. Para aquellos que prefieren tomar el sol sin arena, el Solárium de Castro Urdiales, en el Muelle de Don Luis, ofrece una zona de baño sin arena. La Playa del Pedregal, como su nombre indica, es pedregosa, pero cuenta con gradas para el descanso.
Si viajas con tu mascota, la Playa de Mioño y la de Oriñón son opciones ideales para disfrutar con tu perro.
| Playa | Características | Servicios | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Playa de Brazomar | ~400m de arena fina | Todos los servicios | Familias, baño |
| Playa de Ostende | ~1km, artificial | Todos los servicios | Paseos, baño |
| Solárium de Castro Urdiales | Zona de baño sin arena | Acceso directo al mar | Tomar el sol, nadar |
| Playa de Mioño | Natural, tranquila | Limitados | Perros, relax |
| Playa de Oriñón | Natural, amplia | Limitados | Perros, surf |
El Enigmático Cementerio de la Ballena
Declarado Bien de Interés Cultural, el Cementerio de la Ballena es un lugar peculiar y fascinante. Este pequeño cementerio municipal es un verdadero museo al aire libre, repleto de ostentosas tumbas, mausoleos y panteones que albergan los restos de las familias más acaudaladas de la ciudad. El arte rebosa en cada rincón, con cruces y esculturas de diversos estilos. El más espectacular es, sin duda, el Panteón de la Familia del Sel, situado a la entrada, con su inmenso ángel de bronce, obra del famoso arquitecto Leonardo Rucabado, natural de Castro Urdiales. La entrada es gratuita, lo que lo convierte en una curiosidad accesible para todos.
Preguntas Frecuentes sobre Castro Urdiales
¿Cuál es la población real de Castro Urdiales?
La población de Castro Urdiales experimenta una variación significativa a lo largo del año. La población censada ronda los 32.000 habitantes. Sin embargo, la población real que reside en la ciudad durante todo el año se estima en aproximadamente 60.000 personas, debido a su atractivo como lugar de residencia secundaria o por la gente que, aunque no está censada, vive allí de forma habitual. En los meses de verano, esta cifra puede duplicarse, alcanzando los 120.000 habitantes, lo que demuestra su gran popularidad como destino turístico.
¿Es fácil aparcar en Castro Urdiales?
Aparcar cerca del casco histórico de Castro Urdiales puede ser complicado si buscas opciones gratuitas. La mayoría de los aparcamientos son de zona azul, incluso durante los fines de semana. Sin embargo, los importes suelen ser razonables, lo que compensa la comodidad de estar cerca del centro. Si viajas en furgoneta camper o autocaravana y buscas un lugar para pernoctar, la explanada de tierra junto al Cementerio de la Ballena es una excelente opción. Permite aparcar de forma gratuita, no hay restricciones de pernocta y es un lugar tranquilo.
¿Qué otras zonas de interés puedo visitar cerca de Castro Urdiales?
Castro Urdiales se encuentra en una ubicación privilegiada, lo que permite realizar excursiones a otras importantes ciudades cercanas:
- Bilbao: La capital vizcaína se encuentra a poca distancia y ofrece una amplia gama de opciones culturales, gastronómicas y de ocio, incluyendo el famoso Museo Guggenheim.
- Santander: También a un paso de Castro Urdiales y Laredo, Santander es la capital de Cantabria y cuenta con hermosas playas, el Palacio de la Magdalena, y un vibrante centro urbano.
Castro Urdiales es, sin lugar a dudas, una de las ciudades más bonitas de Cantabria, un destino que combina la belleza natural de sus paisajes con una rica historia y una vibrante vida cultural. Desde las alturas del Monte Candina hasta el encanto de su puerto pesquero y sus monumentos, cada rincón de esta villa te invita a explorar y a crear recuerdos inolvidables. Ya sea que busques aventura en la montaña, relax en la playa o un viaje a través del tiempo, Castro Urdiales lo tiene todo. ¡No dejes pasar la oportunidad de descubrirla y dejarte cautivar por su esencia!
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