Muletas Axilares: Guía Esencial para tu Recuperación

14/06/2026

Las muletas de apoyo axilar son herramientas fundamentales en el proceso de recuperación y rehabilitación de muchas personas. Diseñadas para proporcionar estabilidad y soporte, permiten al usuario trasladar el peso del cuerpo, parcial o totalmente, sin cargar la extremidad inferior afectada. Aunque su uso es común y vital para la independencia temporal, es crucial entender sus características, beneficios, y especialmente, sus contraindicaciones para garantizar una recuperación segura y efectiva. Este artículo desglosará todo lo que necesitas saber sobre estas ayudas para caminar, desde su composición hasta las técnicas de marcha adecuadas y los cuidados necesarios.

¿Qué son las muletas de apoyo axilar?
Las muletas de apoyo axilar están con-traindicadas en artropatías de hombro por la importante tensión que causan en su estructura. Representan las ayudas para caminar manipuladas por dos brazos. Existen dos tipos fundamentales.
Índice de Contenido

¿Qué Son Exactamente las Muletas Axilares?

Las muletas de apoyo axilar, también conocidas como muletas de axila o muletas estándar, son dispositivos de asistencia para la marcha que se utilizan bajo las axilas, proporcionando un punto de apoyo y equilibrio. Están diseñadas para transferir el peso del cuerpo desde las piernas hacia los brazos y el tronco superior, lo que permite al usuario mantener la movilidad mientras una o ambas extremidades inferiores se recuperan de una lesión, cirugía o condición médica.

Estas muletas suelen estar fabricadas de materiales ligeros pero resistentes, como el aluminio o la madera, y constan de varias partes clave:

  • Soporte Axilar: Es la almohadilla superior que se coloca debajo de la axila. Su función es proporcionar un punto de apoyo, aunque es crucial que el peso no recaiga directamente sobre las axilas para evitar compresiones nerviosas.
  • Empuñadura o Agarre Manual: Una barra horizontal que el usuario sujeta con las manos. Es el principal punto de carga de peso y debe ser ajustable para permitir una flexión cómoda del codo de 20 a 30 grados.
  • Cuerpo Principal: La estructura vertical que conecta el soporte axilar y la empuñadura con la base.
  • Punta de Goma (Regatón): La base antideslizante en la parte inferior de la muleta, que proporciona tracción y estabilidad al contacto con el suelo. Es fundamental que estén en buen estado para prevenir resbalones.

La capacidad de ajustar tanto la altura total de la muleta como la posición de la empuñadura las hace versátiles para adaptarse a diferentes estaturas y necesidades individuales, asegurando un uso ergonómico y seguro. Son herramientas indispensables en la rehabilitación post-operatoria o tras fracturas, esguinces severos y otras condiciones que limitan la carga de peso en las piernas.

Tipos y Materiales de Muletas Axilares

Aunque el diseño básico de las muletas axilares es consistente, existen variaciones principalmente en los materiales y en la capacidad de ajuste, que influyen en su peso, durabilidad y costo. La información proporcionada menciona que existen dos tipos fundamentales de ayudas para caminar manipuladas por dos brazos, y dentro de las muletas axilares, las variaciones suelen centrarse en su composición y adaptabilidad.

Muletas Axilares de Aluminio

  • Características: Son las más comunes en la actualidad. Son ligeras, lo que facilita su manejo y transporte. Generalmente, son ajustables en altura mediante un sistema de botones y agujeros, permitiendo una personalización precisa para el usuario.
  • Ventajas: Su ligereza reduce la fatiga del usuario, son resistentes a la corrosión y fáciles de limpiar. Su ajuste rápido las hace ideales para alquiler o uso compartido.
  • Desventajas: Pueden ser un poco más ruidosas que las de madera y, en casos de uso muy intensivo, las uniones pueden aflojarse con el tiempo si no se mantienen adecuadamente.

Muletas Axilares de Madera

  • Características: Tradicionalmente, eran el estándar. Son robustas y ofrecen una gran estabilidad. Su ajuste de altura suele ser menos preciso y más laborioso, a menudo requiriendo la extracción y reinserción de tornillos o pasadores.
  • Ventajas: Son muy duraderas y ofrecen una sensación de solidez al caminar. Suelen ser más económicas en comparación con las de aluminio de alta gama.
  • Desventajas: Son significativamente más pesadas que las de aluminio, lo que puede ser un inconveniente para usuarios con poca fuerza en los brazos o para uso prolongado. También pueden ser más propensas a absorber humedad si no se cuidan adecuadamente.

Ambos tipos cumplen la misma función esencial, pero la elección entre uno y otro a menudo dependerá de la preferencia personal, el presupuesto, la duración estimada del uso y las capacidades físicas del usuario.

Indicaciones y Beneficios de las Muletas Axilares

Las muletas axilares son recetadas o recomendadas en una amplia gama de situaciones clínicas donde se requiere reducir o eliminar la carga de peso en una o ambas extremidades inferiores. Sus beneficios son numerosos y cruciales para una recuperación exitosa.

Indicaciones Comunes:

  • Fracturas: Especialmente de tibia, peroné, fémur o tobillo, donde se necesita inmovilizar y proteger la extremidad mientras el hueso sana.
  • Esguinces Graves: De tobillo o rodilla, que requieren reposo y descarga de peso para evitar mayor daño y promover la curación de ligamentos.
  • Post-Cirugía: Tras operaciones ortopédicas como artroscopias de rodilla, reemplazos de cadera o rodilla (en fases tempranas de rehabilitación), o cirugías de pie y tobillo.
  • Debilidad Muscular Severa: En casos de afecciones neurológicas o musculares que impiden la carga de peso completa.
  • Amputaciones: Como ayuda temporal antes de la adaptación de una prótesis.
  • Dolor Intenso: En extremidades inferiores que el paciente necesita aliviar al caminar.

Beneficios Clave:

  • Reducción de Carga: Permiten al paciente descargar parcial o totalmente el peso de la extremidad afectada, facilitando la curación y previniendo el empeoramiento de la lesión.
  • Estabilidad y Equilibrio: Proporcionan dos puntos de apoyo adicionales, lo que mejora significativamente el equilibrio y reduce el riesgo de caídas, especialmente en superficies irregulares o al iniciar la marcha.
  • Movilidad y Autonomía: A pesar de la lesión, permiten al individuo mantener un nivel de independencia para desplazarse, realizar actividades cotidianas y participar en la rehabilitación.
  • Mejora de la Postura: Cuando se utilizan correctamente, pueden ayudar a mantener una alineación corporal adecuada, previniendo compensaciones y problemas posturales a largo plazo.
  • Fortalecimiento del Tren Superior: Su uso implica la activación de músculos del tronco, hombros y brazos, lo que contribuye al fortalecimiento general del tren superior, esencial para la rehabilitación y para el uso continuado de las muletas.

Es fundamental que la indicación y el aprendizaje de su uso sean supervisados por un profesional de la salud, como un médico o un fisioterapeuta, para asegurar que se adapten a las necesidades específicas del paciente y se utilicen de manera segura.

Contraindicaciones Clave: Atención al Hombro

Si bien las muletas axilares son herramientas valiosas, es de suma importancia reconocer sus contraindicaciones, especialmente aquellas relacionadas con las artropatías de hombro. La información inicial del usuario subraya este punto crítico: "Las muletas de apoyo axilar están contraindicadas en artropatías de hombro por la importante tensión que causan en su estructura."

Riesgos para el Hombro:

  • Compresión Nerviosa: La principal preocupación es la compresión del plexo braquial, un grupo de nervios que pasan por la axila. Si el peso del cuerpo se apoya directamente sobre las almohadillas axilares, puede causar entumecimiento, hormigueo, debilidad o incluso parálisis temporal en el brazo y la mano. Esto es una señal de uso incorrecto.
  • Sobrecarga Articular: Las articulaciones del hombro (glenohumeral y acromioclavicular) no están diseñadas para soportar el peso corporal de forma prolongada o repetida. El uso de muletas axilares ejerce una tensión significativa y constante sobre estas estructuras. En personas con condiciones preexistentes como artritis, tendinitis del manguito rotador, bursitis, o cualquier otra forma de artropatía de hombro, esta tensión puede exacerbar el dolor, la inflamación y el daño articular.
  • Desarrollo de Tendinitis o Bursitis: Incluso en hombros sanos, el uso prolongado o incorrecto puede llevar al desarrollo de inflamación de los tendones (tendinitis) o de las bursas (bursitis) alrededor del hombro debido a la repetitiva carga y movimiento.

Otras Contraindicaciones y Consideraciones:

  • Fuerza Insuficiente en el Tren Superior: Pacientes con debilidad significativa en los brazos, hombros o tronco pueden no tener la fuerza necesaria para manejar las muletas de forma segura, aumentando el riesgo de caídas.
  • Problemas de Equilibrio Severos: Aunque las muletas proporcionan estabilidad, personas con un equilibrio muy comprometido (por ejemplo, debido a ciertas afecciones neurológicas) podrían necesitar ayudas más estables como andadores.
  • Deterioro Cognitivo: Pacientes con dificultades para comprender y seguir instrucciones podrían no ser capaces de aprender el uso correcto de las muletas, lo que los pone en riesgo.
  • Lesiones en Manos o Muñecas: Si el paciente tiene lesiones o dolor significativo en las manos o muñecas, el agarre de las muletas podría ser problemático y doloroso.
  • Condiciones Cardiopulmonares: El uso de muletas requiere un esfuerzo físico considerable. Pacientes con enfermedades cardíacas o pulmonares graves podrían experimentar fatiga excesiva o disnea.

En todos estos casos, un profesional de la salud evaluará si las muletas axilares son la opción más segura y efectiva, o si se debe considerar una alternativa como muletas canadienses (de antebrazo), un andador o una silla de ruedas.

Cómo Elegir y Ajustar el Tamaño Correcto

Un ajuste personalizado es esencial para la seguridad y la eficacia de las muletas axilares. Unas muletas mal ajustadas pueden causar dolor, lesiones adicionales y un mayor riesgo de caídas.

Pasos para el Ajuste Correcto:

  1. Altura de la Muleta:
    • Ponte de pie con los zapatos puestos (si los usarás).
    • Coloca las muletas a unos 15 cm (6 pulgadas) lateralmente y ligeramente hacia adelante de cada pie.
    • La parte superior de la almohadilla axilar debe quedar a una distancia de 2 a 3 dedos (aproximadamente 2.5 a 5 cm) por debajo de la axila. Nunca debe tocar la axila directamente, ya que esto podría causar la compresión nerviosa mencionada.
  2. Altura de la Empuñadura:
    • Una vez ajustada la altura general de la muleta, ajusta la altura de la empuñadura.
    • Con los brazos colgando relajados a los lados, la empuñadura debe estar a la altura de la muñeca.
    • Al agarrar la empuñadura, los codos deben estar ligeramente flexionados, formando un ángulo de 20 a 30 grados. Esta flexión permite un empuje efectivo y cómodo, transfiriendo el peso a las manos en lugar de a las axilas.
  3. Comprobación Final:
    • Camina unos pasos para asegurarte de que te sientes cómodo y estable.
    • Verifica que no haya presión en las axilas y que tus muñecas no estén hiperextendidas o demasiado flexionadas.

Es altamente recomendable que un fisioterapeuta o profesional de la salud te asista en el primer ajuste para asegurar que sea el adecuado para tu estatura y condición.

Técnicas de Marcha con Muletas Axilares

Una técnica adecuada de marcha es vital para la seguridad y para evitar lesiones secundarias. Existen diferentes patrones de marcha dependiendo de la capacidad de carga de peso en la extremidad afectada.

Principios Generales:

  • Mirada al Frente: Mantén la cabeza erguida y mira hacia adelante, no hacia tus pies.
  • Pequeños Pasos: Da pasos cortos y controlados al principio.
  • Evita Apoyar las Axilas: Recuerda siempre que el peso debe recaer en tus manos, no en tus axilas. Tus brazos y hombros son los que realizan el trabajo de soporte.
  • Superficies Seguras: Evita alfombras sueltas, cables o superficies resbaladizas.

Patrones de Marcha Comunes:

1. Marcha de Tres Puntos (No Carga de Peso):

Este es el patrón más común cuando una pierna no puede soportar peso (ej. fractura).

¿Qué son las muletas de apoyo axilar?
Las muletas de apoyo axilar están con-traindicadas en artropatías de hombro por la importante tensión que causan en su estructura. Representan las ayudas para caminar manipuladas por dos brazos. Existen dos tipos fundamentales.
  1. Avanza ambas muletas y la pierna lesionada al mismo tiempo, unos 30 cm (1 pie) hacia adelante.
  2. Impúlsate usando tus brazos para transferir el peso a las muletas.
  3. Mueve la pierna sana hacia adelante, más allá de las muletas.
  4. Repite el ciclo.

2. Marcha de Cuatro Puntos (Carga Parcial de Peso):

Para cuando se permite una carga de peso parcial y se necesita máxima estabilidad.

  1. Mueve la muleta derecha hacia adelante.
  2. Mueve la pierna izquierda hacia adelante.
  3. Mueve la muleta izquierda hacia adelante.
  4. Mueve la pierna derecha hacia adelante.
  5. Repite el ciclo. Es un movimiento lento pero muy estable.

3. Marcha de Dos Puntos (Carga Parcial de Peso):

Similar a la de cuatro puntos pero más rápida, para cuando se tiene mejor equilibrio.

  1. Mueve la muleta derecha y la pierna izquierda simultáneamente hacia adelante.
  2. Mueve la muleta izquierda y la pierna derecha simultáneamente hacia adelante.
  3. Repite el ciclo.

4. Marcha de Balanceo (Swing-to o Swing-through):

Para usuarios con buena fuerza en el tren superior que no pueden cargar peso en ninguna pierna o tienen debilidad bilateral.

  • Swing-to: Avanza ambas muletas, luego balancea ambas piernas hasta la línea de las muletas.
  • Swing-through: Avanza ambas muletas, luego balancea ambas piernas más allá de las muletas.

Subir y Bajar Escaleras:

Subir Escaleras (con Pasamanos):

  1. Agarra el pasamanos con una mano y las dos muletas juntas con la otra.
  2. Impúlsate con la pierna sana hacia el escalón superior.
  3. Lleva la pierna lesionada y las muletas al mismo escalón.
  4. Recuerda: "La pierna buena sube primero".

Bajar Escaleras (con Pasamanos):

  1. Agarra el pasamanos con una mano y las dos muletas juntas con la otra.
  2. Coloca las muletas y la pierna lesionada en el escalón inferior.
  3. Baja la pierna sana al mismo escalón.
  4. Recuerda: "La pierna mala (o muletas) baja primero".

Siempre que sea posible, utiliza un pasamanos o pide ayuda. Si no hay pasamanos, puedes subir o bajar sentado en las nalgas, deslizando las muletas contigo.

Mantenimiento y Cuidado de las Muletas

El mantenimiento regular de tus muletas es crucial para tu seguridad y para prolongar su vida útil.

  • Revisión de los Regatones: Las puntas de goma (regatones) se desgastan con el uso. Revísalas regularmente y reemplázalas si están lisas, rotas o muy desgastadas. Un regatón desgastado aumenta drásticamente el riesgo de resbalones.
  • Ajustes y Tornillos: Comprueba que todos los botones de ajuste y tornillos estén bien ajustados y no haya juego excesivo. Las muletas de madera pueden requerir un apriete ocasional de los tornillos.
  • Almohadillas y Empuñaduras: Asegúrate de que las almohadillas axilares y las empuñaduras estén limpias y en buen estado. Si están desgastadas o se han aplanado, pueden reemplazarse para mayor comodidad y prevención de lesiones.
  • Limpieza: Limpia las muletas regularmente con un paño húmedo y jabón suave, especialmente las empuñaduras, para mantener la higiene.
  • Almacenamiento: Guarda las muletas en un lugar seco y seguro cuando no las uses.

Preguntas Frecuentes sobre las Muletas Axilares

¿Cuánto tiempo debo usar las muletas axilares?

La duración del uso de las muletas depende completamente de la naturaleza de tu lesión o condición, tu progreso de curación y las indicaciones de tu médico o fisioterapeuta. Puede variar desde unas pocas semanas para un esguince leve hasta varios meses para una fractura compleja o una cirugía mayor. Es crucial seguir las recomendaciones profesionales y no apresurar el proceso.

¿Es normal sentir dolor en las manos o muñecas al usar muletas?

Una ligera molestia al principio puede ser normal mientras tus manos y brazos se acostumbran al nuevo esfuerzo. Sin embargo, el dolor persistente o agudo en manos, muñecas o codos no es normal y podría indicar un ajuste incorrecto de la empuñadura, una técnica de marcha inadecuada o el uso de muletas durante demasiado tiempo sin descanso. Revisa tu ajuste y consulta a un profesional si el dolor persiste. El uso de guantes o empuñaduras acolchadas puede ayudar a reducir la presión.

¿Qué hago si las muletas se resbalan?

Si tus muletas se resbalan, lo primero es verificar el estado de los regatones (puntas de goma). Deben estar en buen estado, con la banda de rodadura intacta, y ser antideslizantes. Evita caminar sobre superficies mojadas, heladas o muy pulidas. Si debes hacerlo, procede con extrema precaución y busca apoyo adicional. Reemplaza los regatones desgastados inmediatamente.

¿Puedo usar solo una muleta?

En algunos casos, durante las etapas finales de la rehabilitación, un médico o fisioterapeuta puede indicar el uso de una sola muleta. Generalmente, se usa en el lado opuesto a la pierna lesionada para maximizar el apoyo y la descarga de peso. Sin embargo, no intentes esto sin la aprobación de un profesional, ya que puede alterar tu equilibrio y postura.

¿Las muletas axilares son mejores que las canadienses (de antebrazo)?

Ni una es inherentemente "mejor" que la otra; la elección depende de la lesión, la fuerza del paciente y las necesidades individuales. Las muletas axilares ofrecen más estabilidad y permiten una mayor descarga de peso al principio, siendo ideales para lesiones graves o inmovilización completa. Las muletas canadienses son más adecuadas para usuarios que necesitan un soporte a largo plazo, tienen más fuerza en el tren superior y requieren mayor libertad de movimiento de los brazos, ya que no limitan la axila. También son preferidas en casos de artropatías de hombro para evitar la tensión axilar.

Conclusión

Las muletas axilares son herramientas invaluables para recuperar la movilidad y la independencia durante un período de recuperación. Sin embargo, su uso efectivo y seguro depende de un entendimiento claro de su funcionamiento, un ajuste preciso y la adopción de la técnica de marcha adecuada. Recuerda siempre que el apoyo principal debe provenir de tus manos y brazos, evitando la presión directa en las axilas para prevenir complicaciones como la compresión nerviosa o la exacerbación de afecciones de hombro. Consulta siempre con tu médico o fisioterapeuta para obtener una guía personalizada y asegurarte de que tu camino hacia la recuperación sea lo más seguro y exitoso posible.

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