¿Qué problemas son más frecuentes en la cirugía ortopédica?

Seguridad en Cirugía Ortopédica: Riesgos y Prevención

18/04/2023

La cirugía ortopédica, como cualquier procedimiento médico complejo, no está exenta de riesgos. Si bien la habilidad de los cirujanos y el avance tecnológico han mejorado drásticamente los resultados, la ocurrencia de eventos adversos (EA) sigue siendo una preocupación central. Estos incidentes, definidos como cualquier daño involuntario sufrido por el paciente como resultado de la atención sanitaria y no de la enfermedad subyacente, pueden tener consecuencias significativas, desde una prolongación de la estancia hospitalaria hasta, en los casos más graves, el fallecimiento del paciente. Comprender la naturaleza y frecuencia de estos problemas es el primer paso para establecer planes de seguridad robustos que blinden la atención médica y, en particular, los procedimientos ortopédicos.

¿Qué problemas son más frecuentes en la cirugía ortopédica?
Los problemas más frecuentes se producen en extremidades inferiores y en la cirugía de la columna. Algunos factores de riesgo son las operaciones urgentes, presiones de tiempo para empezar o acabar el procedimiento quirúrgico, la intervención de varios cirujanos y la presencia de varios procesos quirúrgicos en un paciente.
Índice de Contenido

Frecuencia y Naturaleza de los Eventos Adversos en Cirugía Ortopédica

Estudios pioneros, como el Harvard Medical Practice Study de 1984, y posteriores investigaciones a nivel global, incluyendo el estudio ENEAS en España (2005), han arrojado luz sobre la incidencia de los EA en el ámbito hospitalario. El estudio ENEAS, por ejemplo, reveló una incidencia del 8,4% de EA, de los cuales un alarmante 37,6% estaban directamente relacionados con el procedimiento quirúrgico. Dentro de estos, las infecciones nosocomiales, especialmente las infecciones de herida quirúrgica (41,7%), y los problemas relacionados con el procedimiento en sí (27%) o la medicación (24%), destacaron como las principales fuentes de incidentes.

En el contexto específico de la cirugía ortopédica, los datos son igualmente reveladores. Se estima que entre el 40% y el 60% de todos los eventos adversos están vinculados a un procedimiento quirúrgico. La cirugía ortopédica y traumatología (COT) se posiciona como una de las especialidades con mayor tasa de EA, registrando un 12,4%, solo superada por la cirugía general (13,8%). El quirófano, como era de esperar, es el epicentro de la mayoría de estos incidentes, concentrando entre el 46,8% y el 47,2% de los EA en pacientes quirúrgicos.

Las consecuencias de estos eventos son palpables: aproximadamente el 40% de los EA resultan en un incremento de la estancia hospitalaria, y en un 31% de los casos, el evento adverso condiciona el ingreso del paciente. Lamentablemente, un 5,6% de los EA pueden llegar a ser fatales, constituyendo el 12,2% de todas las muertes intrahospitalarias.

Existen factores de vulnerabilidad del paciente que aumentan el riesgo de EA. La edad avanzada, la presencia de comorbilidades (múltiples enfermedades), la complejidad anestésica (clasificación ASA III-IV), la instrumentalización de la asistencia y el uso de dispositivos externos, son elementos que requieren una atención y cuidado aún más meticulosos por parte del equipo médico.

El Plan de Seguridad Clínica del Paciente: Un Pilar Fundamental

Ante esta realidad, la seguridad del paciente se ha convertido en una prioridad global en la atención sanitaria. El objetivo primordial es la prestación de una asistencia exenta de riesgos, siguiendo el principio hipocrático de 'primum non nocere' (primero, no hacer daño). Para lograrlo, los centros hospitalarios han implementado planes de seguridad clínica con objetivos claros: analizar los problemas y riesgos que pueden surgir durante la intervención quirúrgica y, lo más importante, prevenirlos y mitigarlos en futuras intervenciones.

Tradicionalmente, la identificación de EA se realizaba a través de pases de visita, sesiones clínicas y comisiones de calidad. Sin embargo, en los últimos años, se han desarrollado instrumentos específicos para la detección sistemática, evaluación (frecuencia y gravedad) y tratamiento de los riesgos. Entre los más destacados se encuentran los estudios sobre EA, los sistemas de notificación y la práctica del briefing y debriefing quirúrgico.

Herramientas Clave para Prevenir Daños

Briefing y Debriefing Quirúrgico

Estas prácticas, lideradas por el cirujano, tienen como principal objetivo fomentar la comunicación efectiva entre los miembros del equipo quirúrgico. El briefing y debriefing se definen como actos de comunicación multidisciplinar sobre un documento escrito y previamente definido. El briefing, realizado antes de la intervención, permite analizar los problemas y riesgos potenciales, mientras que el debriefing, posterior a la cirugía, se centra en los incidentes ocurridos para aprender de ellos y prevenir su repetición. Hospitales como el Johns Hopkins fueron pioneros en adoptar estas estrategias, originarias de sectores como el militar y la aviación, para mejorar la seguridad en el bloque quirúrgico.

Sistemas de Notificación de Eventos Adversos

Estos sistemas permiten el registro sistemático de EA e incidentes que afectan la seguridad de los pacientes. Su finalidad es analizarlos, aprender de ellos y generar nuevas formas de actuar para evitar su recurrencia. Ejemplos claros de EA que se notifican incluyen errores de medicación, cirugía en lugar erróneo, infecciones nosocomiales, errores de transfusión, caídas y úlceras por presión. Aunque su implementación ha sido exitosa en áreas como farmacia, UCI y anestesia, aún persisten desafíos, como el miedo de los profesionales a posibles repercusiones disciplinarias o legales, el sentimiento de culpa y la carga de trabajo, que dificultan la notificación.

La filosofía detrás de estos sistemas se basa en la 'teoría del iceberg': por cada EA grave con consecuencias para el paciente, existen innumerables EA leves e incidentes sin consecuencias, y todos comparten un proceso causal común con errores individuales y fallos en el sistema organizativo. La notificación de estos 'incidentes' sin daño es crucial para identificar debilidades y fortalecer la seguridad.

Prácticas Clínicas Seguras: La Evidencia Habla

Una práctica clínica segura consiste en identificar los procedimientos diagnósticos y terapéuticos más seguros y eficaces, asegurando que se apliquen a quien los necesita y se realicen correctamente. Para ser aceptadas internacionalmente, deben ser aplicables en diversos centros y tipos de pacientes, y tener una alta probabilidad de generar beneficios significativos para la seguridad. Un estudio clásico de Shojania et al. identificó 79 prácticas con potencial para reducir sucesos adversos, aunque solo 11 mostraron el máximo nivel de evidencia científica. Estas prácticas incluyen:

Objetivo de prevención Práctica segura Complejidad
Tromboembolismo venoso profundo Profilaxis adecuada Baja
Complicaciones cardíacas en cirugía Uso perioperatorio de betabloqueantes Baja
Infecciones asociadas a catéteres venosos centrales Uso de barreras estériles durante la colocación Baja
Infecciones del sitio quirúrgico Profilaxis antibiótica perioperatoria adecuada Baja
Pérdidas y falta de comprensión del consentimiento informado Preguntar si revocan o reiteran lo señalado Baja
Neumonía asociada a ventilación mecánica Aspiración continua de secreciones subglóticas Media
Úlceras por presión Uso de colchones especiales Media
Morbilidad por proceso de inserción Uso de ultrasonidos como guía durante la inserción de líneas centrales Alta
Efectos por uso continuado de anticoagulantes orales Autocontrol por el paciente ambulatorio Alta
Morbimortalidad en pacientes críticos y quirúrgicos Aporte nutricional adecuado, con énfasis en nutrición enteral Media
Infecciones asociadas a catéteres venosos centrales Uso de catéteres venosos centrales impregnados de antibióticos Baja

Tabla 1: Prácticas seguras con máximo grado de evidencia (Adaptado de Shojania et al.)

El "Checklist para Cirugía Segura" de la OMS

Considerada la práctica clínica segura con mayor resonancia internacional, el Checklist para Cirugía Segura de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lanzado en 2008, es una herramienta fundamental. Consta de 19 preguntas que se completan en tres fases clave:

  • Antes de la inducción de la anestesia (Sign In): Se verifica la identidad del paciente, el sitio quirúrgico, el procedimiento, la disponibilidad de equipos y la existencia de alergias.
  • Justo antes de la incisión (Time Out): Todo el equipo confirma verbalmente el paciente correcto, el sitio correcto y el procedimiento correcto. Se anticipan eventos críticos, se discuten posibles pérdidas sanguíneas y se revisa la profilaxis antibiótica.
  • Antes de que el paciente abandone el quirófano (Sign Out): Se confirma el recuento de material, la identificación de muestras, la existencia de cualquier problema con el equipo y los planes de recuperación y manejo postoperatorio.

Esta iniciativa ha demostrado su eficacia de forma contundente, con estudios multicéntricos que revelan una reducción del 47% en las muertes y del 36% en las complicaciones hospitalarias. Países como Inglaterra y Gales ya están considerando su incorporación normativa.

Además del checklist, existen otras prácticas seguras vitales en cirugía ortopédica y traumatología, respaldadas por organismos internacionales:

Práctica segura Organismos internacionales con programas
Cirugía en el lado erróneo: protocolo con marcado preoperatorio OMS; CISP; NPSA; NQF; JCAHO; Royal College of Surgeons of England; American Academy of Orthopaedic Surgeons
Prevención de las infecciones quirúrgicas: implantación de protocolos y guías clínicas con evidencia científica IHI; JCAHO; NQF; Disease Control and Prevention
Tromboembolismo venoso: guías para detección de pacientes de riesgo para profilaxis y medidas de prevención mecánica NQF; AHRQ; NICE; American College of Chest Physicians (ACCP)
Valoración efectiva de pacientes en urgencias con traumatismo: aplicación de protocolo de soporte vital avanzado en trauma CISP; JCAHO
Caídas hospitalarias: utilización de material de contención adecuado y formación del personal asistencial CISP; NPSA; JCAHO
Úlceras por presión: evaluación del riesgo y aplicación de buenas prácticas NQF; JCAHO
Participación del paciente: asegurar la participación activa del paciente y la implicación en las decisiones sobre su proceso OMS, JCAHO; AHRQ; Universidad de Pacientes

Tabla 2: Principales prácticas seguras en cirugía ortopédica y traumatología (Adaptado de fuentes internacionales)

Alertas de Seguridad: Enfrentando los Riesgos Específicos

Las alertas de seguridad, que se originan a partir de los datos de los sistemas de notificación de EA, tienen como fin llamar la atención sobre incidentes específicos que, por su potencial impacto o su prevenibilidad, requieren especial atención. En España, organismos como el Centro de Investigación para la Seguridad Clínica de los Pacientes difunden estas alertas, que describen las circunstancias que contribuyen a su aparición y las medidas para evitar su repetición.

Un área de trabajo intensiva en los servicios de COT es la prevención de la cirugía en el lado erróneo. Este evento, aunque poco frecuente, es sumamente relevante por sus graves consecuencias para el paciente y su gran impacto mediático y legal. Se define como cualquier cirugía realizada en un lugar anatómico incorrecto (lado, posición, nivel o procedimiento erróneo). Se estima que un cirujano ortopédico tiene un 25% de probabilidad de realizarla al menos una vez en 35 años de profesión, siendo más frecuentes en extremidades inferiores y cirugía de columna. Factores de riesgo incluyen operaciones urgentes, presiones de tiempo, la intervención de varios cirujanos y múltiples procesos quirúrgicos en un mismo paciente. La implantación de un protocolo de marcado preoperatorio claro, junto con una comunicación efectiva y la implicación activa del paciente, son cruciales para su prevención.

La Implicación Activa del Paciente

Finalmente, una herramienta clave para la seguridad clínica es la implicación del paciente y su entorno. Los pacientes deben asumir un papel activo en la mejora de su seguridad, informándose, participando en sus cuidados y tomando parte activa en las decisiones sobre su tratamiento. Iniciativas en EE.UU. y en España (como la Universidad de Pacientes de la Biblioteca Josep Laporte) promueven la creación de folletos informativos y páginas web que aconsejan a los pacientes sobre acciones básicas de seguridad, como recordar el lavado de manos a los profesionales, solicitar información sobre su estado y evolución, conocer sus medicamentos y los procedimientos para prevenir caídas. En el contexto quirúrgico, se anima a los pacientes a preguntar al personal asistencial para resolver cualquier duda antes y después de la intervención. Las experiencias y opiniones de los pacientes son, de hecho, una fuente invaluable para disminuir los EA en los sistemas sanitarios.

Preguntas Frecuentes sobre Seguridad en Cirugía Ortopédica

¿Qué es un Evento Adverso (EA) en cirugía?

Un Evento Adverso es cualquier daño involuntario sufrido por un paciente como resultado de la atención sanitaria, y no de la enfermedad subyacente. Puede ser desde una infección postquirúrgica hasta un error en la medicación.

¿Son comunes los Eventos Adversos en cirugía ortopédica?

Sí, la cirugía ortopédica es una de las especialidades con mayor tasa de EA, con una incidencia del 12,4%. El quirófano es el lugar donde ocurren la mayoría de estos incidentes.

¿Cuáles son los EA más frecuentes en ortopedia?

Los más frecuentes están relacionados con infecciones nosocomiales (especialmente de la herida quirúrgica), problemas inherentes al procedimiento quirúrgico y errores de medicación. La cirugía en el lado erróneo, aunque menos frecuente, es de alto impacto.

¿Qué es el "Checklist para Cirugía Segura"?

Es una lista de verificación de 19 preguntas de la OMS que se completa en tres fases (antes de la anestesia, antes de la incisión y antes de salir del quirófano) para asegurar la correcta identificación del paciente y procedimiento, prevenir complicaciones y mejorar la comunicación del equipo quirúrgico.

¿Cómo puedo participar en mi propia seguridad como paciente?

Puedes participar activamente preguntando al personal médico y de enfermería sobre tu tratamiento y cuidados, recordando la importancia del lavado de manos, conociendo tus medicamentos y alergias, y reportando cualquier inquietud o duda que tengas sobre tu atención.

¿Qué son el briefing y el debriefing quirúrgico?

Son reuniones cortas del equipo quirúrgico. El briefing se realiza antes de la cirugía para planificar y anticipar riesgos, mientras que el debriefing se hace después para revisar lo ocurrido, identificar aprendizajes y mejorar futuros procedimientos.

¿Qué es la cirugía en el lado erróneo y cómo se previene?

Es un evento adverso grave donde la cirugía se realiza en la parte incorrecta del cuerpo (lado, nivel, o incluso el procedimiento incorrecto). Se previene con protocolos estrictos que incluyen el marcado preoperatorio del sitio quirúrgico, una comunicación efectiva del equipo y la participación activa del paciente.

En conclusión, la seguridad en la cirugía ortopédica es un esfuerzo multifactorial que combina la vigilancia constante de los profesionales, la implementación de herramientas y protocolos basados en la evidencia, y la participación activa e informada del paciente. Al abordar los riesgos de manera proactiva y aprender de los incidentes, la comunidad médica avanza hacia una atención más segura y de mayor calidad para todos.

Si deseas conocer otros artículos similares a Seguridad en Cirugía Ortopédica: Riesgos y Prevención, puedes visitar la categoría Ortopedia.

Subir