¿Dónde se encuentra la clínica de ortodoncia los Olivos?

Vox: La Sangría de Ediles y la Crisis de Cimientos

12/08/2020

En el panorama político español, pocos fenómenos han sido tan llamativos como el ascenso meteórico de Vox en las elecciones municipales de mayo de 2019, cuando logró una cifra sin precedentes de 530 concejales en todo el país. Sin embargo, lo que siguió a este éxito inicial ha sido una auténtica y preocupante sangría de ediles, un éxodo masivo que ha visto a casi la mitad de esos representantes –más de 200– abandonar o ser expulsados de la formación liderada por Santiago Abascal. Esta situación, inédita en cualquier otro partido político en tan solo tres años, ha encendido las alarmas sobre la salud interna de Vox y su capacidad para consolidar su proyecto a nivel local. La reciente resaca electoral de las andaluzas del 19 de junio, donde las expectativas no se cumplieron del todo, parece haber acentuado aún más estas tensiones internas, llevando a nuevas dimisiones que revelan un profundo malestar en las bases del partido.

¿Qué es Ortopedia oliva?
Nacidos hace más de 20 años, en Ortopedia Oliva, nos propusimos la ayuda a las personas en todo lo relacionado con la prestación ortoprotésica. Con una visión holística de los problemas osteo-musculares, nos hemos especializado en las ayudas técnicas, ayudas ortoprotésicas a sectores de la población que requieren un tratamiento especializado.

Las dos últimas dimisiones de relevancia se han producido, precisamente, tras los comicios andaluces. La primera en renunciar a su acta fue Gema Carrillo, concejal y portavoz del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Benalmádena, el pasado 22 de junio, alegando motivos estrictamente personales. Poco después, hace apenas unos días, se sumó la de Nuria Almagro, de Águilas (Murcia), quien decidió pasar a ser concejal no adscrita. La declaración de Almagro fue mucho más contundente y reveladora, ofreciendo una crítica frontal a las prácticas internas del partido. En un duro comunicado, expuso que “cualquier partido que en su seno interno se comporte de forma totalitaria y antidemocrática, no puede ofrecer apertura y diálogo a la sociedad; que un partido que emplee tácticas de amedrentamiento y coacción a quienes alzan la voz no puede traer justicia y seguridad; que un partido que no vea oponentes sino rivales, que juegue a generar miedo y odio hacia el prójimo por razón de su origen, ideología o creencias y cuyo único argumento frente a quienes no comparten sus ideas es el pueril victimismo y el insulto, no puede traer paz social ni respeto por la vida”. Estas palabras, que resuenan en el ambiente político, no hacen sino poner de manifiesto la profundidad de la crisis de confianza y gestión que atraviesa el partido.

Índice de Contenido

La Hemorragia de Concejales: Un Fenómeno Inédito

Desde aquel mayo de 2019, el goteo de bajas en las filas de Vox ha sido constante y alarmante. La cifra de más de 200 concejales perdidos en tres años representa un desafío monumental para la formación, especialmente con las próximas elecciones municipales a la vuelta de la esquina. Esta desbandada es un reflejo de problemas estructurales y estratégicos que, según fuentes internas y externas del partido, han sido ignorados o subestimados por la dirección nacional. No se trata de casos aislados, sino de una tendencia que dibuja un panorama de descontento generalizado entre aquellos que, a pie de calle, son la cara visible de Vox en los municipios.

La situación es particularmente preocupante porque los concejales son la base de cualquier partido político, el contacto directo con los ciudadanos y la herramienta fundamental para implementar políticas locales. Perder una parte tan significativa de esta estructura no solo debilita la presencia del partido en el territorio, sino que también erosiona la confianza de los votantes. La incapacidad de retener a estos ediles sugiere una desconexión entre la cúpula del partido y sus representantes locales, una grieta que podría tener consecuencias devastadoras en el futuro electoral de Vox.

¿Por Qué se Van? Las Raíces de la Desafección

Las razones detrás de esta masiva salida de concejales son multifacéticas, pero convergen en dos errores principales que, según diversas voces consultadas, Vox ha cometido desde mayo de 2019. Estos errores, que se entrelazan con una estructura orgánica altamente jerarquizada, han generado un ambiente de frustración y desmotivación entre los ediles.

El Olvido y el Desprecio del Ámbito Municipal

El primer gran reproche es que Vox se ha olvidado de la función municipal. Una fuente de solvencia, aún ligada al partido pero con un claro desencanto, detalla que “el partido se ha ocupado de ir más allá de ofrecer tutoriales, una vez al mes, de temáticas como los presupuestos municipales, impuestos desde Madrid. Eso no es cuidar al concejal”. Esta percepción de abandono se traduce en una falta de apoyo real y de herramientas adecuadas para que los concejales puedan desempeñar eficazmente su labor en sus respectivos ayuntamientos. La base argumental para las mociones y las estrategias locales no emana de un conocimiento profundo de las necesidades de cada municipio, sino de directrices genéricas impuestas desde la capital.

El segundo error es un desprecio absoluto a la actividad municipal. Se ha priorizado la imposición de mociones de clave nacional en todos los ayuntamientos donde Vox tiene representación, sin tener en cuenta las particularidades o las limitaciones de cada consistorio. Un ejemplo claro es la exigencia de presentar mociones sobre el uso de las banderas de España en Cataluña, incluso en municipios de más de 50.000 habitantes que solo pueden presentar una única moción a pleno. Esta práctica no solo consume la limitada capacidad de acción de los concejales, sino que también los desconecta de las preocupaciones reales de sus vecinos, que a menudo son más prosaicas y locales, como la gestión de residuos, el mantenimiento de infraestructuras o la seguridad ciudadana. La imposición de una agenda nacionalista sobre la realidad municipal genera un choque constante y una sensación de inutilidad en los ediles.

Control Férreo y Burocracia Centralizada

A estos dos factores se suma una estructura orgánica extremadamente jerarquizada y centralizada. Vox implementó, tras las últimas elecciones municipales, un sistema bicefálico en el que coexisten la figura del portavoz municipal (como concejal) y, al margen, la del coordinador local del partido. Aunque lo habitual en otros partidos es que ambas figuras recaigan en la misma persona, en Vox este sistema funciona como un contrapeso político y una supervisión férrea que deja a los concejales sin apenas margen de maniobra. Cualquier reunión que un concejal desee mantener, es decir, su agenda, debe ser comunicada al partido con al menos quince días de antelación, y a su vez, se traslada a la provincial y debe ser aprobado finalmente desde Madrid. Esta burocracia paralizante se extiende a cualquier asunto políticamente sensible o trascendente que pueda surgir en un municipio y que requiera una respuesta rápida. El resultado son situaciones de auténtico “atasco” que dejan a los concejales “absolutamente huérfanos” por no obtener respuestas ágiles y oportunas. La misma rigidez se aplica a sus comparecencias ante los medios de comunicación: todas deben ser consultadas y aprobadas por el partido, lo que limita la espontaneidad y la capacidad de reacción ante la actualidad local.

La Batalla Cultural vs. La Realidad Local

Un concejal andaluz que fue de Vox y ahora es edil no adscrito lo resume así: “El problema de Vox es que está obsesionado con que Santiago Abascal sea presidente, y lo que están consiguiendo es que sea un gigante con los pies de barro”. Esta metáfora ilustra la debilidad de un proyecto que, a pesar de su visibilidad mediática, descuida sus cimientos. La fortaleza de cualquier partido reside en su base, en los municipios, y Vox, según esta visión, “no se preocupa de ellos”. Están demasiado centrados en los temas ideológicos, en la “batalla cultural” y en ensalzar la figura de Abascal. Esta estrategia, aunque efectiva para movilizar a una parte de su electorado, parece “aburrir a la gente” en el ámbito local, donde las preocupaciones son más tangibles y menos ideológicas. La campaña andaluza de Macarena Olona, fuertemente centrada en la batalla cultural y en clave nacional, es un ejemplo de cómo esta estrategia, a pesar de sus 3.228 iniciativas parlamentarias en tres años y medio, pasó desapercibida a nivel local, sin conectar con las necesidades específicas de las provincias y municipios andaluces.

Modelo de Gestión de Vox: Enfoque Centralizado vs. Autonomía Local

Aspecto Enfoque de Vox (Centralizado) Necesidades Municipales (Autonomía)
Definición de Agenda Mociones y temas impuestos desde Madrid, a menudo de índole nacional. Temas relevantes para el municipio: servicios, infraestructuras, empleo local.
Toma de Decisiones Filtros jerárquicos: comunicación con 15 días de antelación, aprobación de Madrid. Agilidad y capacidad de respuesta inmediata a problemas locales.
Soporte al Concejal Tutoriales mensuales, sin pautas o argumentarios locales específicos. Asesoramiento y herramientas adaptadas a las realidades de cada localidad.
Comunicación Todas las comparecencias y comentarios en redes sociales deben ser aprobados por el partido. Libertad para interactuar directamente con medios y vecinos sobre temas locales.
Financiación Los ingresos de los grupos municipales pasan a una cuenta controlada por el partido. Recursos para la actividad local y el apoyo directo a los concejales.

El Caso de Almería: Un Reflejo de la Estructura Interna

Un claro ejemplo de las tensiones y prácticas internas del partido se observa en la provincia de Almería. La cuestión de los ingresos y los cargos es otro punto de fricción. José Manuel Martínez de Ayala, ex de Vox y ahora fundador del partido España Suma, relata que abandonó la formación, entre otros motivos, por “la imposición de cargos de confianza” y porque “los grupos municipales sirven para financiar a Vox”, ya que los ingresos de estos grupos pasan de manera automática a otra cuenta controlada por el partido. Esta práctica, junto al bloqueo a la hora de presentar mociones –como la impuesta sobre el Holocausto en plena pandemia, en detrimento de otras más relevantes para el ámbito local–, ha generado un profundo malestar. “Es que hasta para hacer un comentario en redes sociales también tenías que pedir permiso”, lo que resultaba en situaciones incómodas al tener que dar explicaciones a los vecinos.

En este contexto, el punto 9 del programa electoral general de Vox para las elecciones municipales, que explícitamente aboga por “reducir de forma significativa el número de asesores”, cobra una relevancia particular. En Almería, Juan Francisco Rojas Fernández, quien es el presidente de Vox Almería, diputado provincial y concejal de la capital almeriense, cuenta con un equipo de cinco asesores entre la Diputación y el Ayuntamiento de Almería. De estos, cuatro son cargos orgánicos del partido, lo que contradice el espíritu de la promesa electoral. Tres de ellos cobran con cargo al presupuesto municipal del Ayuntamiento almeriense, y los otros dos, por la Diputación almeriense.

Específicamente, con cargo a la Diputación de Almería, se encuentra Cristina Prieto, actual vicesecretaria de organización provincial, quien fue trasladada desde el Ayuntamiento de Roquetas de Mar, donde era asesora del grupo municipal. Bajo el paraguas de la Diputación también se encontraba la hasta ahora vicesecretaria jurídica, María Mercedes Rodríguez, quien acaba de incorporarse como parlamentaria andaluza por la circunscripción de Almería. Con cargo al presupuesto municipal del Ayuntamiento almeriense, trabajan la responsable provincial de comunicación y la vicepresidente provincial, Manuela del Mar Martín Ibáñez. Esta estructura, que prioriza la colocación de cargos orgánicos del partido en puestos de asesoría remunerados, genera dudas sobre la verdadera intención de reducir el gasto público prometido por el partido y alimenta la percepción de que la formación opera más como un “negocio de cinco amiguetes”, como lo describe un ex alto cargo de Vox en Palencia.

Las Elecciones Andaluzas: Un Punto de Inflexión

Las elecciones andaluzas del 19 de junio, aunque supusieron un incremento de 100.000 votos y dos nuevos parlamentarios para Vox respecto a 2018, no cumplieron las elevadas expectativas generadas, dejando a Macarena Olona con 14 escaños, lejos de las aspiraciones de ser decisivos en la formación de gobierno. Este resultado, interpretado internamente como un revés, ha profundizado la brecha entre la dirección y las bases. La elaboración de las listas provinciales fue particularmente polémica, generando un gran malestar en Andalucía. Se suprimió a personas “que en el Parlamento andaluz han trabajado mucho, y que son muy válidas”, como Ángela Mulas por Cádiz, Eugenio Moltó por Málaga, o Francisco Ocaña de Granada, y María José Piñero por Sevilla. De hecho, de la legislatura pasada, solo 5 de los 14 parlamentarios logrados el 19 de junio permanecen, una renovación drástica que no ha sido bien recibida por todos.

El descontento fue tal que el partido de Santiago Abascal se vio obligado a remitir un correo electrónico invitando a los afiliados a traer a familiares o amigos para que actuaran como interventores en las mesas electorales, una señal de la dificultad para movilizar a sus propias bases. Finalmente, Vox tuvo que fletar autobuses de otras comunidades autónomas para poder cubrir las mesas, un indicio de la debilidad organizativa a nivel local. Incluso Ignacio Garriga, actual diputado de Vox en el Parlamento catalán, tuvo que desplazarse para ser apoderado en Algeciras el pasado 19 de junio. Estos hechos evidencian una desconexión palpable entre la cúpula y sus militantes, y un desafío significativo para la infraestructura del partido en el territorio.

Voces Disidentes: Testimonios Desde la Base

Las voces de los ediles que han abandonado el partido son un coro de desilusión. Un concejal no adscrito advierte: “si Vox no cambia de mentalidad y ponen en marcha un plan para cuidar a la gente que se está partiendo la cara, se van a pegar un batacazo. Porque estamos hablando de gente que ha hecho un trabajo titánico. Y no se puede empezar la casa por el tejado, sin cimientos, porque se hunde”. Esta perspectiva subraya la importancia del trabajo de base, del contacto directo con los ciudadanos y de la elaboración de mociones que realmente respondan a las necesidades locales. La exigencia de introducir mociones impuestas desde Madrid, sin pautas o argumentarios para el ámbito local, y la necesidad de esperar la aprobación de “filtros intermunicipales” resultan “no razonables” para quienes deben responder a sus vecinos. “¿Cómo van a decir desde Madrid lo que necesita o presento para mi pueblo?”, se pregunta con frustración un edil. Esta falta de autonomía y el control asfixiante han llevado a muchos a sentir que su labor no es valorada ni apoyada por la dirección nacional, sino más bien instrumentalizada para una agenda mayor.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Situación de Vox

A continuación, abordamos algunas de las preguntas más comunes sobre la crisis interna que atraviesa Vox:

¿Quién es el presidente de Vox Almería?

El presidente de Vox Almería es Juan Francisco Rojas Fernández. Además de este cargo orgánico, también ejerce como diputado provincial y concejal en el Ayuntamiento de la capital almeriense.

¿Cuántos concejales ha perdido Vox desde las elecciones municipales de 2019?

Desde las elecciones municipales de mayo de 2019, en las que Vox obtuvo 530 concejales en toda España, la formación ha perdido más de 200 de ellos, ya sea por dimisión o expulsión. Esta cifra representa casi la mitad de sus ediles iniciales.

¿Cuáles son las principales razones de las dimisiones en Vox?

Las principales razones esgrimidas por los concejales que han dimitido o han sido expulsados de Vox incluyen el olvido y el desprecio absoluto por la función municipal por parte de la dirección nacional, la imposición de mociones de clave nacional sin considerar las necesidades locales, una estructura orgánica altamente jerarquizada y un control férreo desde Madrid que limita la autonomía de los ediles, y la priorización de la batalla cultural sobre los problemas cotidianos de los ciudadanos.

¿Cómo afecta la estructura interna de Vox a sus concejales?

La estructura interna de Vox, con un sistema bicefálico (portavoz municipal y coordinador local) y una estricta centralización en Madrid, exige que cualquier reunión o comparecencia pública de un concejal sea aprobada con antelación por la dirección. Esto genera “atascos” burocráticos, impide una respuesta rápida a las necesidades locales y deja a los concejales con poco margen de maniobra, sintiéndose “huérfanos” y sin el apoyo necesario para su trabajo diario.

¿Ha cambiado la estrategia de Vox tras las elecciones andaluzas del 19 de junio?

Según diversas fuentes, las elecciones andaluzas del 19 de junio, donde Vox no cumplió sus expectativas, han reforzado la necesidad de un cambio de rumbo. Sin embargo, no hay señales claras de un giro estratégico significativo hacia una mayor autonomía municipal o un mayor enfoque en los problemas locales. El tiempo corre en contra del partido, que enfrenta el reto de recuperar sus políticas municipales y reconectar con la base antes de las próximas elecciones locales.

El camino que tiene por delante Vox es, sin duda, complejo. A once meses de la celebración de nuevas elecciones municipales, la recuperación de la confianza de sus bases y la redefinición de su estrategia a nivel local se antojan cruciales. Las voces críticas, tanto de exmiembros como de aquellos aún ligados al partido, coinciden en que la fortaleza de cualquier formación política reside en su base, en los municipios. Si Vox no logra reconstruir esos “cimientos” y revertir la percepción de un desprecio absoluto hacia la labor municipal, la “sangría de ediles” podría continuar, y el proyecto de un “gigante con los pies de barro” podría tambalearse aún más, poniendo en jaque su expansión territorial y su consolidación como fuerza política relevante en España.

Si deseas conocer otros artículos similares a Vox: La Sangría de Ediles y la Crisis de Cimientos, puedes visitar la categoría Ortopedia.

Subir