¿Qué pasó con la farmacia de Santander?

Farmacias y Ortopedias: Pilares para la Discapacidad

30/04/2020

En la sociedad actual, el envejecimiento de la población es una realidad innegable. Con la edad, es habitual que surjan nuevas necesidades de salud, entre ellas, un incremento significativo en el consumo de medicamentos. Este fenómeno, a menudo acompañado de condiciones como la pérdida de memoria o una mayor sensibilidad a los fármacos, plantea desafíos únicos para las personas mayores y sus cuidadores. De hecho, estudios revelan que la población de la tercera edad puede llegar a consumir entre 4.5 y 8 fármacos al día, originando aproximadamente el 80% de los gastos farmacéuticos. Este consumo de cuatro o más medicamentos distintos es lo que se conoce como polimedicación, una práctica que los profesionales de la salud procuran evitar por sus implicaciones.

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Sin embargo, la complejidad de la medicación en personas mayores va mucho más allá de la mera cuestión económica. Implica una serie de dificultades que afectan directamente la calidad de vida y la seguridad del paciente. Comprender estas problemáticas y conocer las herramientas y el apoyo disponible es fundamental para garantizar un manejo adecuado de los tratamientos. En este contexto, las farmacias y las ortopedias emergen como aliados indispensables, ofreciendo no solo productos, sino también asesoramiento y soluciones adaptadas a las necesidades específicas de las personas con discapacidad y de los adultos mayores.

Índice de Contenido

La Polimedicación en la Tercera Edad: Un Desafío en Aumento

La polimedicación, definida como el uso simultáneo de cuatro o más medicamentos, es una situación común en la población geriátrica. Aunque a veces inevitable debido a la presencia de múltiples patologías crónicas, conlleva riesgos significativos. La interacción entre diferentes fármacos puede generar efectos secundarios inesperados, disminuir la eficacia de algunos tratamientos o incluso provocar toxicidad. Además, la complejidad de recordar cuándo y cómo tomar cada pastilla, la dosis correcta y la duración del tratamiento, se convierte en un laberinto para muchos, especialmente si viven solos o padecen de olvidos frecuentes.

El aislamiento social y familiar agrava esta situación, dejando a las personas mayores sin el apoyo necesario para gestionar su medicación. La falta de supervisión puede llevar a errores en la dosificación, omisiones de tomas o, por el contrario, a duplicidades, poniendo en riesgo su salud. Es por ello que la concienciación sobre esta problemática es el primer paso para buscar soluciones efectivas que permitan a nuestros mayores vivir con mayor autonomía y seguridad.

Dificultades Específicas en Geriatría: Más Allá del Olvido

Las personas mayores, además de los desafíos relacionados con la memoria (como la demencia senil, la depresión o el Alzheimer), suelen presentar un metabolismo deteriorado. El envejecimiento del sistema excretor, con riñones que filtran peor y un hígado que purifica menos la sangre, significa que los medicamentos permanecen más tiempo en el organismo. Esto puede potenciar su efecto o aumentar el riesgo de complicaciones, haciendo que la administración de fármacos requiera un cuidado y un seguimiento excepcionales.

Otra dificultad crucial es la comunicación. Las limitaciones para expresarse o recordar detalles importantes de su historial médico complican el intercambio de información entre el paciente y el médico. Una comunicación fluida y una relación de confianza mutua son esenciales para que el facultativo pueda ajustar los tratamientos de manera precisa, minimizando los riesgos asociados a la medicación en este grupo de pacientes.

Estrategias para la Persona Afectada: Tomando el Control de tu Salud

Si eres una persona mayor o cuidas de una, adoptar ciertas prácticas puede marcar una gran diferencia en la gestión de la medicación:

  • Sigue las indicaciones al pie de la letra: Respeta la distribución (por ejemplo, '1 comprimido cada 8 horas'), la cantidad y la duración del tratamiento prescrito por tu médico.
  • Pide todo por escrito: Solicita a tu médico que te entregue las instrucciones de medicación escritas y con letra legible, o impresas, para que puedas consultarlas en cualquier momento. No dudes en volver a la consulta si algo no te queda claro.
  • Observa y comunica: Cuando inicies un nuevo medicamento, presta atención a cómo reacciona tu cuerpo. Si notas un efecto inusual, excesivo o insuficiente, o cualquier reacción diferente a las que ya conoces, informa a tu médico lo antes posible.
  • Organiza tus medicamentos: Evita mezclar medicamentos actuales con los que ya no usas o los ocasionales. Utiliza un cajón o un departamento distinto para cada tipo o pide a un familiar que te ayude a guardarlos. Los medicamentos no necesarios deben ser desechados de forma segura en los contenedores específicos de las farmacias.
  • Usa Pastilleros y dosificadores: Estos utensilios son herramientas fantásticas para organizar la medicación diaria, semanal o mensual y te ayudan a saber si has tomado la dosis correspondiente. En tu ortopedia de confianza te orientarán sobre el modelo más adecuado para tus necesidades.
  • Evita la Automedicación: Bajo ninguna circunstancia tomes medicamentos por tu cuenta, incluso si se venden sin receta. Un fármaco aparentemente inofensivo puede interactuar negativamente con otros que ya consumes o perjudicarte debido a alguna patología preexistente. Consulta siempre a tu médico.
  • Seguridad en el hogar: Si tienes niños en casa, guarda los medicamentos fuera de su alcance y vista. La curiosidad infantil puede llevar a accidentes graves.
  • No dudes en pedir ayuda: Si sientes que la gestión de tu medicación te supera, busca apoyo. Habla con tus familiares, tu médico o el personal de tu farmacia habitual.

El Rol Crucial del Cuidador: Apoyo y Organización

Para los cuidadores, la tarea de administrar la medicación de una persona mayor dependiente es de gran responsabilidad. Aquí algunas consideraciones importantes:

  • Evalúa la situación: Valora objetivamente la capacidad mental y física de la persona para determinar hasta qué punto puede gestionar su medicación por sí misma.
  • Ofrece apoyo y cariño: Ayuda a tu familiar a afrontar su situación con amor y comprensión. Planifica sus tomas y, en los casos más graves, adminístralas personalmente.
  • Organiza las medicinas: Separa claramente las medicinas de uso habitual de las ocasionales. Implementa estrategias que prevengan errores en la administración.
  • Observa y comunica: Presta atención a la reacción del familiar ante nuevos fármacos y comenta cualquier eventualidad al médico.
  • Acompaña a las consultas: Si es posible, asiste a las citas médicas. Lleva un resumen del historial del paciente y una lista actualizada de todos los medicamentos que toma. Informa al médico sobre su situación y el efecto de los fármacos. No dudes en preguntar si tienes cualquier duda.
  • Solicita presentaciones adecuadas: Pide al facultativo la presentación del medicamento que mejor se adapte a tu familiar. Algunas personas tienen dificultades para tragar comprimidos o cápsulas, o no toleran ciertos sabores. Explica bien estas particularidades.
  • Infórmate en farmacias y ortopedias: Estos establecimientos son fuentes valiosas de información sobre productos como pastilleros, dosificadores o trituradores de comprimidos, que pueden simplificar enormemente la tarea.
  • Delega con responsabilidad: Si no puedes atender personalmente a tu familiar, asegúrate de que la persona delegada esté bien informada y capacitada para el control de las medicinas.

El Compromiso de la Industria Farmacéutica: Innovación y Accesibilidad

La industria farmacéutica tiene un papel vital en facilitar la medicación para las personas mayores y con discapacidad. Es fundamental que continúen invirtiendo en investigación y desarrollo para ofrecer fármacos en distintas presentaciones, como líquidos, jarabes o comprimidos de menor tamaño, que se adapten mejor a las necesidades de deglución o administración de este colectivo.

Además, los envases deben ser diseñados pensando en la facilidad de manipulación y lectura. Más allá del sistema Braille, que ya está extendido, las fechas de caducidad y la información relevante deberían imprimirse con caracteres de gran tamaño y ser fácilmente visibles. La accesibilidad en el empaquetado es un paso crucial hacia una medicación más segura y autónoma para todos.

Farmacias y Ortopedias: Aliados Indispensables en el Cuidado

Las farmacias y las ortopedias son, sin duda, los mejores aliados de las personas con discapacidad y de los adultos mayores. Su personal, a menudo con una gran paciencia, amabilidad y empatía, ofrece un apoyo inestimable:

  • Asesoramiento Farmacéutico: Los farmacéuticos no solo dispensan medicamentos, sino que también ofrecen orientación sobre la dosificación, posibles interacciones y efectos secundarios. Ayudan a resolver dudas y a buscar las formulaciones más adecuadas para cada paciente.
  • Productos de Apoyo en Ortopedias: Las ortopedias especializadas son el lugar ideal para encontrar una amplia gama de ayudas técnicas. Desde pastilleros inteligentes que organizan las dosis diarias o semanales, hasta dosificadores de líquidos que garantizan la precisión, o trituradores de comprimidos para quienes tienen dificultades para tragar. También ofrecen otras ayudas para la vida diaria y la movilidad que indirectamente facilitan el cumplimiento del tratamiento.
  • Soporte y Confianza: Tanto farmacias como ortopedias son puntos de contacto cercanos y accesibles en la comunidad. Su personal suele conocer a sus clientes habituales y puede ofrecer un trato personalizado, generando un ambiente de confianza esencial para las personas mayores que requieren atención y apoyo continuos.

El Papel del Profesional Médico: Empatía y Comunicación Efectiva

Es fundamental alentar a los médicos a tomar conciencia de las particularidades de la atención geriátrica. Aunque la mayoría ofrece un trato adecuado, algunos puntos son indispensables:

  • Dedica más tiempo: Las personas mayores necesitan más tiempo en la consulta para recordar y expresar sus inquietudes y síntomas. La paciencia es clave.
  • Claridad en la comunicación: Explica el diagnóstico y el tratamiento de forma sencilla, clara y concisa.
  • Todo por escrito: Proporciona las indicaciones por escrito, con letra legible o impresas, para evitar confusiones.
  • Fomenta el feedback: La información debe ser mutua. Dale tiempo al paciente para que se explique y anímale a volver para seguir su progreso con el tratamiento. Esto permite comprobar la eficacia, las interacciones y los efectos secundarios.
  • Invita a un acompañante: Si notas que el paciente no entiende bien, sugiere que venga acompañado de un familiar o cuidador en la siguiente consulta.
  • Valora la información del cuidador: El cuidador conoce a fondo al paciente y puede proporcionar detalles cruciales sobre síntomas, reacciones y necesidades que el propio enfermo quizás no pueda expresar.

Hacia una Atención Sanitaria Inclusiva: El Rol de la Administración

Los esfuerzos de las administraciones sanitarias son cruciales para esta población vulnerable. Es imperativo que la atención primaria cuente con especialistas en geriatría, del mismo modo que existen pediatras para los niños. Ambos son los sectores más desvalidos de la población y esta carencia debe ser subsanada con urgencia.

Muchos cuidadores se encuentran desbordados por sus tareas y su entrega, y la gestión de la medicación en personas mayores es un aspecto fundamental. Si tuvieran más apoyo administrativo y recursos, podrían dedicar tiempo a colaborar con asociaciones y reivindicar con mayor fuerza las mejoras necesarias en nuestro sistema sanitario.

Preguntas Frecuentes sobre la Gestión de Medicamentos y Ayudas Ortopédicas

¿Qué es la polimedicación y por qué es un riesgo en personas mayores?
La polimedicación se refiere al consumo de cuatro o más medicamentos distintos de forma simultánea. Es un riesgo en personas mayores porque aumenta la probabilidad de interacciones farmacológicas, efectos secundarios adversos y una mayor dificultad para la adherencia al tratamiento, lo que puede comprometer la salud y la seguridad del paciente.

¿Cómo puede un pastillero ayudar en la gestión de medicamentos?
Un pastillero es una herramienta organizativa que permite clasificar los medicamentos por día y hora de toma. Ayuda a las personas mayores y a sus cuidadores a recordar si ya se ha ingerido la dosis correspondiente, reduciendo significativamente el riesgo de olvidos o duplicidades, y fomentando la autonomía.

¿Qué debo hacer si mi familiar olvida tomar sus medicamentos?
Lo primero es establecer un sistema de recordatorios, como un pastillero, alarmas o la supervisión de un cuidador. Si el olvido es frecuente, es crucial consultar al médico para evaluar la situación, ajustar el plan de medicación si es necesario, o buscar estrategias adicionales como la implicación de un familiar o profesional.

¿Qué tipo de ayudas ofrecen las ortopedias para la medicación?
Las ortopedias ofrecen diversas ayudas, incluyendo pastilleros de diferentes formatos (diarios, semanales, con alarma), dosificadores de líquidos, trituradores de comprimidos y cortadores de pastillas. También pueden asesorar sobre productos de apoyo que facilitan la vida diaria y, por ende, el cumplimiento del tratamiento.

¿Es seguro triturar cualquier medicamento para facilitar su ingesta?
No, no es seguro triturar cualquier medicamento. Muchos fármacos tienen recubrimientos especiales o son de liberación prolongada, y triturarlos puede alterar su absorción, efectividad o aumentar el riesgo de efectos adversos. Siempre se debe consultar al médico o farmacéutico antes de triturar o modificar la forma de un medicamento.

¿Cómo puedo desechar correctamente los medicamentos caducados o no utilizados?
Los medicamentos caducados o no utilizados nunca deben desecharse por el inodoro o la basura común. Deben llevarse a los puntos de recogida específicos (puntos SIGRE) que se encuentran en la mayoría de las farmacias. Esto asegura una gestión ambientalmente responsable y evita la contaminación.

Conclusión Final

La atención a las personas mayores y con discapacidad es una responsabilidad compartida por la sociedad, las instituciones y los familiares. El envejecimiento es una etapa de la vida a la que, si la salud nos lo permite, todos llegaremos. Por ello, es imperativo volcarse en el cuidado de nuestros mayores, asegurar que no se sientan aislados y brindarles todo el apoyo, las atenciones y el cariño que merecen. Las farmacias y las ortopedias, con su profesionalismo y empatía, juegan un papel crucial en este ecosistema de apoyo, garantizando que la gestión de la medicación y el acceso a ayudas técnicas sean procesos seguros y eficientes. La satisfacción de contribuir al bienestar de nuestros mayores no solo proporciona una felicidad inigualable, sino que también sienta las bases para una sociedad más justa y compasiva, donde la dignidad y la calidad de vida de las personas mayores sean siempre una prioridad.

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