¿Qué es el riesgo laboral?

Evaluación de Riesgos Laborales: Guía Completa

03/02/2022

En el ámbito de la seguridad y salud en el trabajo, la prevención de riesgos laborales no es solo una buena práctica, sino una obligación legal fundamental para todo empresario. La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales establece principios irrenunciables: evitar los riesgos, evaluar aquellos que no se puedan evitar, combatir los peligros en su origen, adaptar el trabajo a la persona, sustituir lo peligroso por lo seguro, planificar la prevención y proporcionar instrucciones claras a los trabajadores. Dentro de este marco, la evaluación de riesgos laborales emerge como la piedra angular de una gestión preventiva efectiva. Lejos de ser un mero requisito burocrático inicial, esta evaluación debe concebirse como un proceso vivo y dinámico, que se adapta y evoluciona con las condiciones de la empresa y el entorno laboral.

¿Qué es la evaluación de Riesgos Laborales?
A nivel de coordinación de actividades empresariales es un elemento fundamental para el intercambio de información de los riegos del puesto de trabajo y tareas a realizar para realizar el posterior análisis de riesgos concurrentes y adopción de medidas preventivas ¿Qué es la evaluación de riesgos laborales? Tipos

La correcta implementación de la evaluación de riesgos es también un elemento crucial en la coordinación de actividades empresariales, facilitando el intercambio de información esencial sobre los riesgos inherentes a cada puesto y tarea. Esto permite un análisis profundo de los riesgos concurrentes y la consecuente adopción de medidas preventivas adecuadas, asegurando un entorno de trabajo más seguro para todos los implicados.

Índice de Contenido

¿Qué es la Evaluación de Riesgos Laborales?

La evaluación de los riesgos laborales es un proceso sistemático y continuo cuyo propósito principal es estimar la magnitud de aquellos riesgos que, por su naturaleza, no han podido ser eliminados de antemano. Este proceso metódico busca recopilar toda la información necesaria para que el empresario pueda tomar decisiones informadas y apropiadas sobre la necesidad de implementar medidas preventivas y, en caso afirmativo, sobre el tipo y alcance de dichas medidas. Se trata de un análisis proactivo que busca anticiparse a los posibles daños, garantizando así la salud y seguridad de los trabajadores.

Tipos de Evaluaciones de Riesgos

Las evaluaciones de riesgos pueden clasificarse en varias categorías, dependiendo de su origen o la complejidad del análisis que requieren. Esta clasificación ayuda a organizar y priorizar las acciones preventivas:

  • Evaluación de riesgos impuestas por legislación específica: Son aquellas evaluaciones que la normativa vigente exige para determinados sectores, actividades o tipos de riesgos (por ejemplo, riesgos químicos, biológicos, ruido, etc.).
  • Evaluación de riesgos para los que no existe legislación específica pero están establecidas en normas internacionales, europeas, nacionales o en guías de Organismos Oficiales u otras entidades de reconocido prestigio: En ausencia de una ley concreta, se recurre a estándares y buenas prácticas reconocidas para garantizar un nivel adecuado de protección.
  • Evaluación de riesgos que precisa métodos especializados de análisis: Para riesgos complejos o altamente técnicos, se requieren metodologías de evaluación más avanzadas y a menudo la intervención de expertos en la materia.
  • Evaluación general de riesgos: Es la evaluación inicial y periódica que abarca la totalidad de los puestos y actividades de la empresa, sirviendo como base para el plan de prevención general.

Etapas del Proceso de Evaluación de Riesgos

El proceso de evaluación de riesgos es un ciclo continuo que consta de varias etapas interconectadas, cada una crucial para el éxito del sistema de prevención:

  1. Análisis del riesgo: Esta fase inicial se subdivide en dos componentes clave: la identificación del peligro y la estimación del riesgo. La identificación de peligros implica reconocer cualquier fuente o situación con potencial de causar daño. La estimación del riesgo, por su parte, valora conjuntamente la probabilidad de que el peligro se materialice y las consecuencias que de ello derivarían. El resultado de este análisis proporciona una comprensión clara de la magnitud del riesgo.
  2. Valoración del riesgo: Una vez estimado el riesgo, se compara su valor con un nivel de riesgo tolerable previamente establecido. Esta comparación permite emitir un juicio sobre la tolerabilidad del riesgo en cuestión, es decir, si el riesgo es aceptable o si requiere intervención.
  3. Control del riesgo (Gestión del riesgo): Si de la valoración se deduce que el riesgo no es tolerable, se hace imperativo intervenir. El proceso conjunto de evaluación y control del riesgo se conoce comúnmente como gestión del riesgo. Esta etapa implica la planificación y ejecución de medidas para eliminar o reducir los riesgos identificados.
  4. Adopción de medidas preventivas: Si la evaluación revela la necesidad de actuar, se deben implementar medidas que pueden incluir la eliminación o reducción del riesgo en su origen, medidas organizativas, de protección colectiva, de protección individual, o programas de formación e información para los trabajadores. Además, es fundamental establecer un control periódico de las condiciones, la organización y los métodos de trabajo, así como del estado de salud de los trabajadores, para asegurar la eficacia de las medidas adoptadas.

¿Cuándo debe realizarse una Evaluación de Riesgos?

La evaluación de riesgos no es un evento único, sino un proceso dinámico que requiere una revisión y actualización constantes. La evaluación inicial de riesgos es obligatoria y debe llevarse a cabo en todos y cada uno de los puestos de trabajo de la empresa. Al realizarla, se deben considerar:

  • Las condiciones de trabajo existentes o previstas en cada puesto.
  • La posibilidad de que el trabajador que ocupe el puesto sea especialmente sensible, por sus características personales o estado biológico conocido, a alguna de dichas condiciones. Esto es fundamental para garantizar una protección adecuada a todos los empleados, incluyendo a aquellos con necesidades específicas.

Además de la evaluación inicial, los puestos de trabajo deben ser reevaluados cuando se produzcan cambios significativos que puedan alterar los riesgos existentes o introducir nuevos. Estas circunstancias incluyen:

  • La elección de nuevos equipos de trabajo, sustancias o preparados químicos.
  • La introducción de nuevas tecnologías o la modificación en el acondicionamiento de los lugares de trabajo.
  • Un cambio en las condiciones de trabajo, como una reorganización de tareas o un nuevo proceso productivo.
  • La incorporación de un trabajador cuyas características personales o estado biológico conocido lo hagan especialmente sensible a las condiciones del puesto.

La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales subraya la necesidad de una acción permanente de seguimiento de la actividad preventiva. Esto significa que la evaluación de riesgos debe ser un proceso vivo y en constante perfeccionamiento. Debe revisarse cuando así lo establezca una disposición específica, cuando se hayan detectado daños a la salud de los trabajadores (como accidentes o enfermedades laborales), o cuando las actividades de prevención existentes resulten inadecuadas o insuficientes. Para ello, es crucial considerar los resultados de:

  • Investigaciones sobre las causas de los daños para la salud de los trabajadores.
  • Las actividades implementadas para la reducción y el control de los riesgos.
  • El análisis de la situación epidemiológica de la empresa.

Adicionalmente, las evaluaciones deben revisarse periódicamente, con la frecuencia que se acuerde entre la empresa y los representantes de los trabajadores, para asegurar su continua pertinencia y eficacia.

¿Cómo se hace una Evaluación de Riesgos? Etapas Detalladas

Un proceso general de evaluación de riesgos se compone de varias etapas sistemáticas que garantizan un análisis exhaustivo y la implementación de medidas efectivas:

1. Clasificación de las Actividades de Trabajo

El primer paso es preparar una lista detallada de todas las actividades laborales, agrupándolas de manera lógica y manejable. Esta clasificación puede hacerse por áreas (internas/externas), etapas de producción, tipos de trabajos (planificados, mantenimiento) o tareas específicas. Para cada actividad, es fundamental recopilar información detallada, que incluye:

  • Tareas a realizar, su duración y frecuencia.
  • Lugares donde se realiza el trabajo.
  • Quién realiza el trabajo (personal permanente u ocasional) y otras personas que puedan verse afectadas (visitantes, subcontratistas, público).
  • Formación y cualificación de los trabajadores.
  • Procedimientos escritos de trabajo y permisos especiales.
  • Instalaciones, maquinaria, equipos y herramientas utilizados, incluyendo instrucciones de fabricantes.
  • Características de los materiales a manejar (tamaño, peso, etc.).
  • Energías utilizadas (electricidad, aire comprimido, etc.).
  • Sustancias y productos utilizados y generados, su estado físico, etiquetado y recomendaciones.
  • Requisitos de la legislación vigente aplicable.
  • Medidas de control existentes y datos reactivos (incidentes, accidentes, enfermedades laborales).
  • Información de evaluaciones de riesgos previas y la organización del trabajo.

2. Análisis de Riesgos: Identificación de Peligros

La identificación de peligros es la base del análisis de riesgos. Para llevarla a cabo, es útil formular tres preguntas clave:

  • ¿Existe una fuente de daño?
  • ¿Quién (o qué) puede ser dañado?
  • ¿Cómo puede ocurrir el daño?

Para facilitar este proceso, los peligros pueden categorizarse por temas (mecánicos, eléctricos, radiaciones, sustancias, incendios, explosiones, etc.). Una lista de verificación puede ser de gran ayuda, incluyendo, pero no limitándose a, peligros como:

  • Golpes y cortes.
  • Caídas al mismo o distinto nivel.
  • Caídas de objetos desde altura.
  • Espacio inadecuado.
  • Peligros asociados con el manejo manual de cargas.
  • Peligros en instalaciones y máquinas (montaje, operación, mantenimiento).
  • Peligros de vehículos.
  • Incendios y explosiones.
  • Exposición a sustancias (inhalación, contacto, ingestión).
  • Energías peligrosas (ruido, vibraciones, electricidad, radiaciones).
  • Trastornos musculoesqueléticos por movimientos repetitivos.
  • Ambiente térmico o iluminación inadecuados.
  • Deficiencias en barandillas o protecciones.

Es crucial desarrollar una lista de peligros adaptada a las actividades y lugares específicos de cada empresa.

¿Qué es la valuación de Riesgos Laborales?
a de PRL: concreta. “ valuación de Riesgos Laborales”222. Valoración del riesgo.Con el valor del riesgo obtenido, y comparándolo con el valor del riesgo tolerable que se puede admitir, se emite un juicio sobre la olerabilidad del riesgo en cues-tión. Así podemos estimar que:• • No Existe existe un riesgo riesgo: no no tolerable: es necesaria

3. Estimación y Valoración del Riesgo

3.1. Severidad del Daño

Para determinar la potencial severidad del daño, se debe considerar:

  • Partes del cuerpo que se verán afectadas.
  • Naturaleza del daño, graduándolo desde ligeramente dañino (pequeños cortes, irritación, molestias) hasta extremadamente dañino (amputaciones, enfermedades graves, muerte).

3.2. Probabilidad de que Ocurra el Daño

La probabilidad de que ocurra el daño se puede graduar con el siguiente criterio, considerando las medidas de control ya implantadas:

  • Probabilidad alta: El daño ocurrirá siempre o casi siempre.
  • Probabilidad media: El daño ocurrirá en algunas ocasiones.
  • Probabilidad baja: El daño ocurrirá raras veces.

Al establecer la probabilidad, se deben considerar factores como la frecuencia de exposición al peligro, fallos en servicios o equipos, exposición a los elementos, protección de EPI y, lamentablemente, actos inseguros de las personas (errores no intencionados o violaciones de procedimientos).

La siguiente tabla muestra un método simple para estimar los niveles de riesgo combinando probabilidad y severidad:

Probabilidad Severidad del Daño
Ligeramente Dañino Dañino Extremadamente Dañino
Alta Riesgo Medio Riesgo Intolerable Riesgo Intolerable
Media Riesgo Tolerable Riesgo Medio Riesgo Intolerable
Baja Riesgo Trivial Riesgo Tolerable Riesgo Medio

3.3. Valoración de Riesgos: Decidir si los Riesgos son Tolerables

Los niveles de riesgo estimados en la matriz anterior son la base para decidir si se requieren mejoras en los controles existentes o la implementación de nuevos, así como la urgencia de estas acciones. La siguiente tabla sugiere un criterio para la toma de decisiones, enfatizando que los esfuerzos y la urgencia de las medidas de control deben ser proporcionales al riesgo identificado.

Nivel de Riesgo Acción y Temporización
Riesgo Trivial No se requiere acción específica. Mantener controles existentes.
Riesgo Tolerable No se necesita mejorar la acción preventiva de forma inmediata. Se deben considerar mejoras si es posible y rentable.
Riesgo Medio Se deben hacer esfuerzos para reducir el riesgo. Las medidas deben implementarse en un plazo definido.
Riesgo Intolerable No se debe comenzar ni continuar el trabajo hasta que el riesgo haya sido reducido. Se requieren acciones inmediatas y urgentes.

3.4. Preparar un Plan de Control de Riesgos

El resultado final de la evaluación de riesgos debe ser un inventario claro de acciones necesarias para diseñar, mantener o mejorar los controles de riesgos. Un buen procedimiento de planificación es esencial para la implementación efectiva de estas medidas. Los métodos de control deben seleccionarse siguiendo una jerarquía de principios preventivos:

  • Combatir los riesgos en su origen, eliminándolos antes de que se presenten.
  • Adaptar el trabajo a la persona, considerando la ergonomía y reduciendo el trabajo monótono o repetitivo.
  • Tener en cuenta la evolución de la técnica, incorporando las últimas innovaciones en seguridad.
  • Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.
  • Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual, ya que benefician a un mayor número de trabajadores.
  • Dar las debidas instrucciones y formación a los trabajadores para que puedan realizar su trabajo de forma segura.

4. Revisar el Plan de Control

Antes de implementar cualquier plan de control, es crucial revisarlo meticulosamente. Esta revisión debe asegurar que:

  • Los nuevos sistemas de control de riesgos conducirán a niveles de riesgo aceptables.
  • Los nuevos sistemas de control no han generado nuevos peligros o efectos no deseados.
  • Se ha recabado y considerado la opinión de los trabajadores afectados sobre la necesidad y la operatividad de las nuevas medidas de control, fomentando así su participación y compromiso con la seguridad.

Preguntas Frecuentes sobre la Evaluación de Riesgos Laborales

¿Qué es el riesgo laboral?

Según la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), el 'riesgo laboral' se define como la posibilidad de que un trabajador sufra un daño derivado del trabajo. Este daño puede manifestarse como una enfermedad profesional, un accidente de trabajo, o incluso un deterioro de la salud por condiciones laborales.

¿Cuál es el objetivo principal de la evaluación de riesgos?

El objetivo principal es estimar la magnitud de los riesgos no evitables y proporcionar al empresario la información necesaria para tomar decisiones informadas sobre la adopción de medidas preventivas, asegurando un entorno de trabajo seguro y el cumplimiento de la normativa.

¿Qué es una acción preventiva?
Según ISO 9000 la definición de accion preventiva es esta: Fíjate como la norma te dice que se trata de eliminar una situación potencial. Siempre que detectes una no conformidad potencial, un posible fallo-error, un posible riesgo, entonces ese será el momento para estudiar si debes e implementar una accion preventiva.

¿Quién es responsable de realizar la evaluación de riesgos?

La responsabilidad recae en el empresario. Sin embargo, puede ser realizada por personal propio de la empresa con la cualificación adecuada o por un Servicio de Prevención Ajeno (SPA), dependiendo de la modalidad de organización preventiva adoptada por la empresa.

¿Con qué frecuencia debe revisarse la evaluación de riesgos?

La evaluación inicial debe hacerse en todos los puestos. Debe revisarse cuando haya cambios en las condiciones de trabajo (nuevos equipos, sustancias, tecnologías), cuando se detecten daños a la salud de los trabajadores, cuando las medidas preventivas sean inadecuadas o insuficientes, o periódicamente según lo acordado entre la empresa y los representantes de los trabajadores.

¿Qué sucede si un riesgo es clasificado como 'intolerable'?

Si un riesgo es clasificado como 'intolerable', no se debe iniciar ni continuar el trabajo hasta que el riesgo haya sido reducido a un nivel aceptable. Se requieren acciones inmediatas y urgentes para eliminar o controlar dicho riesgo.

En conclusión, la evaluación de riesgos laborales es mucho más que un requisito legal; es una herramienta estratégica indispensable para la protección de la vida y la salud de los trabajadores. Su correcta aplicación y su naturaleza dinámica permiten a las empresas anticiparse a los peligros, implementar medidas preventivas eficaces y fomentar una cultura de seguridad robusta. Al integrar este proceso de forma continua en la gestión diaria, las organizaciones no solo cumplen con su deber legal, sino que también construyen entornos de trabajo más seguros, productivos y sostenibles para todos.

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