07/09/2016
La displasia del desarrollo de la cadera (DDC) es una condición que abarca un amplio abanico de alteraciones que afectan tanto al acetábulo como al fémur proximal. Desde una displasia leve, donde el desarrollo es inadecuado pero la relación articular se mantiene, hasta la subluxación o la luxación completa de la cabeza femoral, esta condición puede tener un impacto significativo en la calidad de vida si no se diagnostica y trata a tiempo. Comprender la DDC es fundamental para padres y profesionales de la salud, ya que un diagnóstico precoz y una intervención adecuada son clave para garantizar un desarrollo articular normal y prevenir complicaciones a largo plazo.

- ¿Qué es la Displasia del Desarrollo de la Cadera (DDC)?
- Causas y Factores de Riesgo de la DDC
- Historia Natural y Consecuencias de la DDC no Tratada
- Diagnóstico de la Displasia del Desarrollo de la Cadera
- Tratamiento de la DDC: Un Enfoque Multietapa
- Signos de DDC Unilateral de Diagnóstico Tardío
-
Preguntas Frecuentes sobre la DDC
- ¿Cuándo se considera el diagnóstico oportuno para la DDC?
- ¿Cuáles son los signos de DDC unilateral de diagnóstico tardío?
- ¿Es siempre necesaria la cirugía para la DDC?
- ¿Cuál es la complicación más grave del tratamiento de la DDC?
- ¿Qué recomendaciones médicas se pueden dar a los padres para la detección temprana?
- Conclusión
¿Qué es la Displasia del Desarrollo de la Cadera (DDC)?
La DDC se refiere a un espectro de anormalidades en la articulación de la cadera, que es una articulación de tipo esfera y cavidad. En una cadera sana, la cabeza femoral (la esfera) encaja perfectamente en el acetábulo (la cavidad). Sin embargo, en la DDC, esta relación se ve alterada.
Tipos de Alteraciones en la DDC:
- Displasia Aislada: Implica un desarrollo inadecuado del acetábulo, de la cabeza femoral o de ambos, pero la relación concéntrica entre las dos superficies articulares se mantiene.
- Subluxación: La cabeza femoral no está completamente centrada en la cavidad acetabular, aunque aún hay contacto entre las dos superficies articulares.
- Luxación: La cabeza femoral se encuentra completamente fuera del acetábulo, perdiendo todo contacto con la cavidad.
Anatomía Afectada en la DDC:
La cadera está compuesta por el acetábulo, la cabeza femoral y las partes blandas circundantes, como la cápsula articular, el labrum, el ligamento redondo (teres) y el tejido pulvinar.
- Acetábulo: Una cavidad hemisférica formada por el cartílago acetabular, el cartílago trirradiado, el isquion y el ilion. Su concavidad se desarrolla por la presencia de la cabeza femoral. En la DDC, puede haber un aplanamiento con aumento del grosor de su suelo óseo.
- Fémur Proximal: Al nacimiento, está compuesto solo por cartílago. El centro de osificación de la cabeza femoral aparece alrededor de los 6 meses. En la DDC, puede haber un acortamiento del cuello femoral, deformidad de la cabeza y un retraso en la aparición del núcleo de osificación secundario. Existe controversia sobre si el fémur proximal adopta una disposición en varo o valgo, y sobre el aumento de la anteversión femoral.
- Partes Blandas: La grasa pulvinar, el ligamento teres, el labrum y la cápsula articular pueden hipertrofiarse. El ligamento transverso puede invertirse. El labrum, un fibrocartílago que aumenta la profundidad del acetábulo, puede volverse voluminoso (limbus) o invertirse, llegando a impedir la reducción de la cadera. En algunos casos, se forma una cresta llamada neolimbus, un engrosamiento del cartílago hialino acetabular que surge por la presión excéntrica de la cabeza femoral.
Causas y Factores de Riesgo de la DDC
La etiología de la DDC es multifactorial, involucrando una compleja interacción de factores hormonales, mecánicos y genéticos. La comprensión de estos factores es crucial para la prevención y el cribado adecuado.
Teorías Etiopatogénicas:
- Teoría Hormonal: Se centra en la influencia de las hormonas sexuales, especialmente los estrógenos y la progesterona, sobre el tejido conectivo de la cápsula articular. Se cree que una laxitud articular hormonal al final del embarazo puede predisponer a la luxación.
- Teoría Mecánica: Sugiere que fuerzas persistentemente aplicadas durante el desarrollo fetal pueden originar la deformidad. Esto puede deberse a la musculatura abdominal o uterina, una postura mantenida del feto (especialmente flexión de caderas y extensión de rodillas), o una disminución del espacio libre intrauterino (feto grande, oligohidramnios, embarazo múltiple).
- Factores Genéticos: Aunque no se han identificado genes específicos, la concentración familiar de casos sugiere una susceptibilidad genética. Se ha observado un riesgo relativo significativamente mayor en familiares de primer grado.
Factores de Riesgo Destacados:
Existen varios factores que aumentan la probabilidad de desarrollar DDC. Algunos de los más importantes se resumen en la siguiente tabla:
| Categoría de Factor | Factores Específicos | Explicación / Incidencia |
|---|---|---|
| Factores de Espacio Fetal | Oligohidramnios, Embarazo múltiple, Madre con talla baja | Menor espacio para el movimiento fetal, aumentando la presión sobre la cadera. |
| Fuerzas Deformantes | Presentación de nalgas, Primogénito, Cadera izquierda, Hiperlaxitud ligamentosa | Postura mantenida, menor distensión uterina, posición intrauterina frecuente, laxitud inherente. |
| Factores Genéticos/Hormonales | Sexo femenino, Antecedentes familiares de DDC | Ambiente hormonal favorecedor, susceptibilidad genética (riesgo 10-25%). |
| Factores Ambientales Postnatales | Forma de transportar al niño | Ciertas prácticas (piernas extendidas y juntas) pueden favorecer la displasia. |
| Malformaciones Asociadas | Tortícolis, Pie zambo, Metatarso aducto, Agenesia lumbosacra, Trastornos neuromusculares | La presencia de estas condiciones debe alertar sobre posible DDC. |
Historia Natural y Consecuencias de la DDC no Tratada
La DDC no tratada puede llevar a una serie de alteraciones anatómicas progresivas que modifican la biomecánica articular, incrementando la tensión sobre un área de contacto reducida. Esto conduce a problemas de salud importantes a largo plazo.
Evolución de la DDC:
- La mayoría de las caderas inestables en el periodo neonatal se resuelven espontáneamente en las primeras semanas de vida (hasta el 96% de las alteraciones ecográficas en la primera semana).
- Los casos no resueltos espontáneamente se consideran displasias persistentes.
Complicaciones a Largo Plazo:
La complicación más importante de la DDC no tratada es la coxartrosis temprana, una degeneración del cartílago articular debido a las elevadas presiones articulares mantenidas. La DDC es una causa frecuente de prótesis totales de cadera en pacientes jóvenes (21-29%).
- Discrepancia de longitud de miembros inferiores: Especialmente en luxaciones unilaterales.
- Marcha inestable o claudicante: Con cojera o patrón de marcha “de pato” en luxaciones bilaterales.
- Escoliosis postural: Como compensación a la discrepancia de longitud.
- Deformidades de cadera y rodilla: Flexión y aducción de cadera, valgo de rodilla ipsilateral, que pueden causar dolor y gonartrosis.
- Hiperlordosis lumbar: En luxaciones bilaterales.
- Limitación de la abducción de la cadera.
La presencia de subluxación es el factor más importante que lleva casi invariablemente al desarrollo de coxartrosis. En luxaciones completas, la formación de un acetábulo secundario es crucial para el desarrollo de la artrosis.
Diagnóstico de la Displasia del Desarrollo de la Cadera
El diagnóstico de la DDC varía según la edad del niño, combinando la exploración física con pruebas de imagen específicas.

Exploración Clínica:
La precisión del examen clínico es vital, aunque mejora con la experiencia del examinador.
- Del nacimiento a los 3 meses:
- Maniobra de Barlow: Detecta caderas reducidas pero luxables (se intenta luxar la cadera).
- Maniobra de Ortolani: Detecta caderas luxadas o subluxadas, pero reductibles (se intenta reducir la cadera). Es la más útil.
- Es fundamental realizar un cribado universal como parte del protocolo del recién nacido.
- De los 3 a los 6 meses de edad (Signos de DDC unilateral de diagnóstico tardío):
- Signo de Galeazzi: Una rodilla más baja que la otra con caderas y rodillas flexionadas.
- Asimetría de pliegues de los muslos: Menos fiable, presente en el 30% de niños sin DDC.
- Movimiento limitado: Disminución de la abducción (apertura) de la cadera afectada.
- De los 6 a 12 meses de edad:
- Movimiento limitado: La disminución de la abducción se debe a contractura de los músculos aductores.
- Asimetría de pliegues: En ingle, glúteos y muslos (aún menos fiable).
- Acortamiento de la extremidad: Diferencia de longitud en una de las extremidades pélvicas.
- Mayor de 12 meses:
- Signo de Trendelemburg-Duchenne: Debilidad del glúteo medio, descenso del glúteo opuesto a la cadera luxada, o inclinación del tronco para mantener el equilibrio.
- Signo de Lloyd Roberts: Acortamiento de la extremidad afectada que requiere flexión de la rodilla opuesta para apoyo plantígrado.
- Patrón de Marcha Anormal: Claudicación o marcha “de pato” (en casos bilaterales).
- Limitación de movimiento: Detectado por los padres.
Diagnóstico por Imágenes:
- Ecografía:
- Útil en los primeros meses de vida (hasta los 4 meses, antes de que el núcleo de osificación oscurezca las estructuras).
- Método de Graf: Evalúa la morfología de la cadera mediante los ángulos alfa y beta.
- Método de Terjesen: Evaluación dinámica que enfatiza la inestabilidad y el porcentaje de cobertura de la cabeza.
- Se recomienda realizar el cribado ecográfico entre la tercera y sexta semana de vida.
- Radiografía Simple:
- Prueba de imagen de elección a partir de los 4 meses de edad.
- Medidas radiográficas para valorar la configuración acetabular y la relación fémur-acetábulo:
- Índice Acetabular: Mide la oblicuidad del techo acetabular. Valores normales varían con la edad (ej. <30° en menores de un año). La progresión del valor es más importante que la medición aislada.
- Línea de Shenton: Arco formado por el cuello femoral y el agujero obturador. Su interrupción indica subluxación o luxación.
- Ángulo Centro-Borde de Wiberg: Refleja la cobertura de la cabeza femoral. Valores disminuidos indican patología.
- Otros ángulos: Ángulo acetabular de Sharp, ángulo ACM.
Tratamiento de la DDC: Un Enfoque Multietapa
El objetivo principal del tratamiento de la DDC es lograr y mantener una reducción concéntrica y estable de la articulación, permitiendo la recuperación del desarrollo normal del acetábulo y evitando complicaciones.
Objetivos del Tratamiento:
| Paso | Objetivo | Consideraciones Clave |
|---|---|---|
| 1. Reducción | Conseguir una reducción estable y concéntrica de la cadera. | Evitar complicaciones como la necrosis avascular de la cabeza femoral (NAV). |
| 2. Vigilancia | Vigilar el desarrollo acetabular con radiografías seriadas. | El estímulo de la reducción puede normalizar el acetábulo. El índice acetabular es clave. |
| 3. Corrección | Realizar osteotomías pélvicas y/o femorales si hay displasia residual. | Necesarias si el acetábulo no se normaliza (potencial de crecimiento disminuye a partir de los 4 años). |
Tratamiento según la Edad del Niño:
1. Tratamiento en los Primeros Meses de Vida (hasta 6-10 meses):
Es el periodo con mayor probabilidad de éxito debido a la facilidad de reducción y el alto potencial de remodelación acetabular.
- Arnés de Pavlik: Es el método más utilizado. Permite la movilidad activa de la cadera en una "zona de seguridad" (flexión de 90°, abducción entre 30-60°), lo que favorece la reducción espontánea y atraumática.
- Tasa de éxito: Alcanza el 95% en displasia o subluxación, y el 80% en luxación.
- Duración: Si la reducción no ocurre en 2-4 semanas, su uso no debe prolongarse.
- Complicaciones: Mínimas si se usa correctamente. La necrosis avascular es casi inexistente, pero aumenta con abducción excesiva. También puede causar parálisis transitoria del nervio femoral o parálisis braquial.
- Factores de fallo: Cadera luxada no reductible con Ortolani, mayor desplazamiento, labrum invertido, ángulo beta elevado, índice acetabular >36°, presentación tardía, luxación bilateral.
2. Tratamiento en la Primera Infancia (cuando el Arnés de Pavlik falla o la edad es mayor):
A medida que el niño crece, la reducción se vuelve más difícil y la eficacia del arnés de Pavlik disminuye. Se requiere una evaluación más precisa.
- Artrografía: Permite visualizar las partes blandas, la forma y tamaño del cartílago acetabular y la cabeza femoral, valorando la calidad de la reducción y detectando obstáculos.
- Reducción Cerrada: Si la artrografía muestra una reducción concéntrica y estable sin obstáculos. Se mantiene con un yeso pelvipédico durante 3 meses.
- Reducción Abierta: Si la artrografía revela obstáculos intra o extra-articulares (pulvinar, labrum, ligamento teres hipertrófico, ligamento transverso, tendón del psoas, cápsula anteromedial) que impiden una reducción anatómica. Es crucial no intentar reducción cerrada si hay obstáculos, ya que aumenta el riesgo de necrosis avascular.
3. Manejo de la Displasia Residual (Osteotomías):
La prevalencia de displasia residual aumenta con la edad de reducción. Cuando el acetábulo no se normaliza por sí solo (generalmente a partir de los 3-4 años, cuando el potencial de crecimiento disminuye), se requieren procedimientos quirúrgicos correctivos.
- Osteotomías Femorales: Consisten en osteotomías varizantes (cambio de ángulo del cuello femoral) y derrotatorias (cambio de rotación). Se realizan para estabilizar la reducción y estimular el desarrollo acetabular, especialmente si hay anteversión femoral incrementada.
- Osteotomías Acetabulares: Buscan mejorar la configuración del acetábulo.
- De Reorientación: Mejoran la dirección del acetábulo, incrementando la cobertura lateral y anterior (ej. Salter, triple osteotomía de Steel, osteotomía periacetabular).
- Que Alteran la Forma (Acetabuloplastias): Consiguen un mayor grado de corrección de la displasia acetabular y mayor cobertura de la cabeza femoral (ej. Pemberton, Dega). Se utiliza el cartílago trirradiado como bisagra.
- De Salvamento: Para caderas irreductibles. Buscan incrementar la cobertura de la cabeza femoral y dar estabilidad, pero no mantienen el cartílago articular como superficie de contacto primaria (ej. Chiari, tipo “shelf”).
Es importante recordar que las osteotomías fisiológicas se realizan en caderas ya reducidas y estables, con el objetivo de mejorar la configuración acetabular, no para reducir la cadera.
Resultados a Largo Plazo de las Osteotomías:
Aunque las osteotomías buscan prevenir la coxartrosis, no siempre la evitan por completo. Estudios a largo plazo muestran que un porcentaje significativo de pacientes aún pueden requerir una prótesis de cadera o desarrollar signos de artrosis décadas después de la cirugía.

Signos de DDC Unilateral de Diagnóstico Tardío
El diagnóstico de la DDC se considera tardío si ocurre después de los 3 meses de vida. Los signos varían con la edad, pero son importantes para detectar la condición cuando el cribado neonatal inicial no fue suficiente o cuando la displasia se manifiesta tardíamente.
- De 3 a 6 meses: Signo de Galeazzi (acortamiento aparente de una extremidad), asimetría de pliegues en los muslos, limitación de la abducción de la cadera afectada.
- De 6 a 12 meses: Marcada limitación de la abducción (por contractura de aductores), asimetría de pliegues (menos fiable), acortamiento real de la extremidad afectada.
- Mayor de 12 meses: Signo de Trendelenburg-Duchenne (debilidad o inclinación del tronco al caminar), signo de Lloyd Roberts (acortamiento de la extremidad que afecta la postura), patrón de marcha anormal (cojera o “marcha de pato”), limitación de movimiento detectada por los padres.
La presencia de cualquiera de estos signos, especialmente si se acompaña de factores de riesgo, debe motivar una evaluación médica inmediata.
Preguntas Frecuentes sobre la DDC
¿Cuándo se considera el diagnóstico oportuno para la DDC?
El diagnóstico oportuno de la DDC se considera hasta los 3 meses de vida. La detección temprana mediante exploración clínica y ecografía en este periodo es crucial para el éxito del tratamiento.
¿Cuáles son los signos de DDC unilateral de diagnóstico tardío?
Los signos de DDC unilateral de diagnóstico tardío incluyen el signo de Galeazzi, asimetría de los pliegues de la cara interna de los muslos, limitación de la abducción de la cadera afectada, acortamiento de la extremidad, y en niños que ya caminan, el signo de Trendelenburg-Duchenne, el signo de Lloyd Roberts y un patrón de marcha anormal (cojera o “de pato”).
¿Es siempre necesaria la cirugía para la DDC?
No. En la mayoría de los casos detectados tempranamente, especialmente en los primeros meses de vida, el tratamiento ortopédico con dispositivos como el arnés de Pavlik es efectivo y curativo. La cirugía se reserva para casos más tardíos, luxaciones no reductibles, o cuando persiste la displasia acetabular a pesar del tratamiento inicial.
¿Cuál es la complicación más grave del tratamiento de la DDC?
La complicación más grave y de más difícil manejo es la necrosis avascular de la cabeza femoral (NAV). Esta ocurre debido a una excesiva presión sobre la cabeza femoral que interrumpe su aporte sanguíneo. Es fundamental que el tratamiento se realice con cuidado para evitar esta complicación.
¿Qué recomendaciones médicas se pueden dar a los padres para la detección temprana?
Es vital que los padres o cuidadores principales estén atentos a las señales de alarma y sigan las recomendaciones médicas:
- Cumplir con todas las revisiones del niño sano.
- No envolver al recién nacido con las piernas extendidas y juntas.
- Evitar la tracción de las piernas durante los cambios de pañal.
- Acudir a consulta si observan limitación del movimiento en caderas, rodillas o tobillos, o si los movimientos de las extremidades son diferentes.
- Reportar cualquier acortamiento o asimetría de las extremidades pélvicas o de los pliegues de los glúteos o muslos.
- Prestar atención si el niño al caminar presenta una marcha “de pato” o claudica.
Conclusión
La displasia del desarrollo de la cadera es una condición ortopédica pediátrica con un amplio espectro de gravedad, pero con un pronóstico excelente si se diagnostica y trata a tiempo. La colaboración entre los padres, los pediatras y los ortopedas infantiles es crucial para identificar los signos tempranos, aplicar el tratamiento adecuado y garantizar el desarrollo óptimo de la cadera. La vigilancia continua y las intervenciones personalizadas son la clave para prevenir complicaciones a largo plazo como la coxartrosis temprana y asegurar una vida plena y activa para el niño.
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