Sondaje Nasogástrico: Guía Completa y Segura

02/09/2015

El sondaje nasogástrico es una técnica fundamental en el ámbito de la salud, crucial para el manejo de pacientes que no pueden recibir nutrición o medicación por vía oral, o que requieren descompresión gástrica. Consiste en la inserción de un tubo flexible a través de la nariz hasta el estómago, un procedimiento que, aunque común, requiere de una técnica precisa y conocimientos detallados para asegurar la seguridad y el confort del paciente.

¿Cómo hacer un sondaje de prótesis dentaria?
Retirar las prótesis dentarias si las hubiere. Lavado de manos y usar guantes limpios (no estériles). Cubrir el pecho del paciente con un empapador o toalla y colocar cerca una batea (por si se produce algún vómito al introducir la sonda), así como el material que hemos preparado para realizar el sondaje.
Índice de Contenido

¿Qué es el Sondaje Nasogástrico?

El sondaje nasogástrico (SNG) es un procedimiento médico que implica la introducción de una sonda, un tubo delgado y flexible, a través de una de las fosas nasales del paciente, pasando por la faringe y el esófago, hasta llegar al estómago. Esta técnica es realizada principalmente por personal de enfermería cualificado y tiene múltiples propósitos terapéuticos y diagnósticos.

Aunque la gran mayoría de las sondas nasogástricas terminan en el estómago, existen variantes que pueden extenderse a otras partes del intestino delgado, como el duodeno (sondas nasoduodenales) o el yeyuno (sondas nasoyeyunales), dependiendo de la necesidad clínica específica del paciente.

Características Esenciales de las Sondas Nasogástricas

Las sondas nasogástricas varían en sus características para adaptarse a diferentes necesidades clínicas. Comprender estos atributos es vital para seleccionar la sonda adecuada y garantizar la eficacia y seguridad del procedimiento.

Calibre

El calibre de una sonda se refiere a su diámetro externo y se mide en French (Fr), donde 1 French equivale aproximadamente a 0.33 milímetros. Las sondas están disponibles en una amplia gama de calibres, desde un mínimo de 5 Fr hasta un máximo de 30 Fr. En el caso de los adultos, los calibres más frecuentemente utilizados oscilan entre 8 y 14 Fr. La elección del calibre depende del propósito del sondaje (por ejemplo, para drenaje de contenido espeso se requieren calibres mayores) y de la anatomía del paciente.

Longitud

La longitud de la sonda determina hasta qué tramo del tubo digestivo puede llegar. Las sondas más comunes para adultos suelen tener una longitud de 100 a 120 cm, lo que es suficiente para alcanzar el estómago en la mayoría de los casos. Las sondas más largas están diseñadas para llegar al intestino delgado.

Material

El material de fabricación de la sonda influye directamente en su flexibilidad, durabilidad y, por ende, en el tiempo que puede permanecer insertada. Los materiales más comunes son:

  • Silicona: Son sondas muy finas y flexibles, ideales para sondajes de larga duración (varios meses) debido a su mayor confort y menor irritación. Sin embargo, pueden ser más susceptibles a la colonización por levaduras y son menos resistentes a la colapsación durante la aspiración.
  • Poliuretano: Al igual que las de silicona, son finas y blandas, adecuadas para sondajes de larga duración. Ofrecen un buen equilibrio entre flexibilidad y resistencia a la oclusión.
  • Cloruro de Polivinilo (PVC): Estas sondas son más rígidas y gruesas. Se utilizan principalmente para sondajes de corta duración (días o pocas semanas) debido a su mayor potencial irritante para las mucosas. Son robustas y adecuadas para lavados gástricos o aspiraciones intensas.

Luces

El término "luces" se refiere al número de canales internos que posee la sonda, cada uno con una función específica:

  • Una luz: Utilizadas para aspiración de contenido gástrico o para descompresión.
  • Dos luces (Sonda de Salem): Una luz se usa para la irrigación o administración de sustancias, mientras que la segunda luz, más pequeña, permite la entrada de aire. Esta ventilación evita que la sonda se adhiera a la mucosa gástrica, lo que reduce el riesgo de lesiones y mejora la eficacia de la aspiración.
  • Tres o Cuatro luces: Generalmente empleadas en situaciones de hemorragias gastrointestinales, permitiendo la infusión de soluciones y la aspiración simultánea, o incluso la compresión de varices esofágicas (como la sonda de Sengstaken-Blakemore).

Marcas

Las sondas nasogástricas vienen con marcas numéricas a lo largo de su longitud. Estas marcas son cruciales durante la inserción para indicar la distancia introducida y, una vez colocada, para verificar que la sonda no se ha desplazado de su posición correcta desde el estómago hasta la nariz.

Conexiones

Las conexiones en el extremo proximal de la sonda varían. Las sondas nasogástricas diseñadas para alimentación enteral suelen tener la conexión ENFIT, conforme a la Norma ISO 80369. Este sistema fue implementado para prevenir errores de conexión entre diferentes vías de administración (por ejemplo, conectar una jeringa de alimentación a una vía intravenosa). Por ello, las jeringas para alimentación por SNG (generalmente de 60 ml) y para medicación (de 10 ml) deben tener esta conexión específica.

Opacidad

Una característica de seguridad importante es la línea opaca a los Rayos X que recorre toda la sonda. Esta línea permite visualizar la sonda en una radiografía, lo que es el método más fiable para confirmar su correcta colocación en el estómago o intestino, especialmente antes de iniciar cualquier administración de contenido.

Indicaciones del Sondaje Nasogástrico: ¿Por qué se realiza?

El sondaje nasogástrico es una intervención versátil con múltiples objetivos, todos ellos orientados a mejorar la salud y el bienestar del paciente. Las principales indicaciones incluyen:

  • Alimentación enteral: Es la indicación más común, permitiendo la nutrición de pacientes que, por diversas razones (disfagia, inconsciencia, postoperatorio), no pueden ingerir alimentos por vía oral de forma segura o suficiente.
  • Administración de medicamentos: Facilita la administración de fármacos directamente en el estómago o intestino delgado, especialmente cuando el paciente no puede tragar pastillas o jarabes.
  • Lavado gástrico: Utilizado en casos de hemorragias gastrointestinales activas o intoxicaciones para limpiar el estómago de sangre o sustancias tóxicas.
  • Descompresión gástrica: Alivia la distensión abdominal y las náuseas/vómitos en situaciones como obstrucción intestinal, íleo paralítico o postoperatorios, aspirando el contenido gástrico.
  • Obtención de muestras: Permite recolectar muestras de contenido gástrico para análisis diagnósticos, como la detección de infecciones o el estudio de la acidez gástrica.
  • Tratamiento de intoxicaciones: En ciertos tipos de intoxicaciones medicamentosas, el sondaje puede ser parte del protocolo para la administración de carbón activado u otras sustancias que neutralicen el tóxico.

Contraindicaciones Esenciales del Sondaje Nasogástrico

A pesar de sus beneficios, el sondaje nasogástrico no es adecuado para todos los pacientes. Existen condiciones que lo contraindican, ya que podrían aumentar el riesgo de complicaciones graves:

  • Fractura de cráneo o traumatismo facial grave, especialmente en la nariz.
  • Esófago obstruido o perforación esofágica conocida o sospechada.
  • Varices esofágicas con riesgo elevado de sangrado.
  • Ingesta reciente de sustancias cáusticas (ácidos o álcalis), ya que la sonda podría perforar un esófago ya dañado.
  • Problemas graves de coagulación sanguínea no controlados.
  • Cirugía esofágica o gástrica reciente, dependiendo del tipo y extensión.

Una disminución severa del nivel de conciencia es una contraindicación relativa, ya que aumenta significativamente el riesgo de aspiración pulmonar. Si el sondaje es imprescindible, se debe valorar la intubación endotraqueal previa para proteger la vía aérea.

¿Qué se debe hacer si la sonda utilizada tiene guía?
Si la sonda utilizada tiene guía, retirarla. Una vez retirada, no volver a reinsertar ya que podría introducirse por uno de los orificios distales de la sonda y producir daños importantes en la mucosa gástrica. El método de elección es el control radiográfico, siendo confirmada la correcta colocación por el facultativo prescriptor.

Tipos de Sondas Gástricas y su Función Específica

Más allá de las características generales, las sondas se clasifican también por su longitud y el tramo del tracto digestivo al que están destinadas, así como por su función principal.

Según la Longitud y Destino

  • Nasogástricas: Son las más comunes, de longitud corta (hasta 120 cm), diseñadas para llegar al estómago.
  • Nasoduodenales: De tamaño mediano, se extienden desde la nariz hasta el duodeno, la primera parte del intestino delgado.
  • Nasoentéricas/Nasoyeyunales: Son sondas largas (hasta 3 metros), a menudo equipadas con un lastre o peso (anteriormente mercurio, ahora tungsteno u otros materiales) en su extremo distal para favorecer su progresión por gravedad hasta el yeyuno, una sección más distal del intestino delgado.

Según la Función

La funcionalidad de una sonda se asocia a su diseño y al número de luces:

  • Para Descompresión, Lavado Gástrico y Aspiración:
    • Nasogástricas: Levin (una luz), Salem (dos luces), Ewald (calibre muy grande para lavados rápidos), Moss.
    • Intestinales: Miller-Abbott, Cantor, Harris (diseñadas para alcanzar el intestino y descomprimirlo).
  • Para Compresión de Hemorragias Esofágicas:
    • Sengstaken-Blakemore: Sonda de tres luces con balones inflables que ejercen presión sobre las varices esofágicas sangrantes.
  • Para Administración de Medicamentos y/o Nutrientes:
    • Levin, Moss, Dobhorr, Nutriflex, Entriflex. Estas suelen ser más finas y flexibles, diseñadas para la comodidad del paciente durante períodos prolongados.

Procedimiento Detallado para la Colocación de la Sonda Nasogástrica

La inserción de una sonda nasogástrica es un procedimiento que requiere de técnica, paciencia y una estrecha colaboración con el paciente. Seguir los pasos correctamente es fundamental para evitar complicaciones y asegurar la efectividad del sondaje.

Material Necesario

Antes de iniciar, asegúrese de tener a mano todo el material:

  • Guantes no estériles (limpios).
  • Sonda nasogástrica con las características adecuadas (calibre, material).
  • Lubricante hidrosoluble (¡nunca a base de aceite!).
  • Gasas limpias.
  • Apósito hipoalergénico o esparadrapo para fijación.
  • Jeringa de 60 cc (conexión ENFIT si es para alimentación, o cono excéntrico para otros usos).
  • Fonendoscopio.
  • Vaso con agua templada y pajita (si el paciente puede colaborar).
  • Batea o riñonera (para posibles vómitos).
  • Empapador o toalla para proteger la ropa del paciente.
  • Pañuelos de papel o celulosa.
  • Rotulador permanente (para marcar la sonda).
  • Material para higiene bucal.
  • Bolsa de residuos.

Preparación del Paciente y el Entorno

  1. Información y Colaboración: Explique detalladamente al paciente el procedimiento, su propósito y lo que se espera de él (por ejemplo, tragar en ciertos momentos). Fomente su colaboración, lo cual es clave para el éxito.
  2. Posición del Paciente: Coloque al paciente en posición de Fowler (semisentado, 45-90 grados) si su condición lo permite. Si no es posible, una posición lateral puede ser una alternativa.
  3. Retirada de Prótesis: Si el paciente usa prótesis dentarias removibles, retírelas para evitar obstrucciones o daños durante la inserción.
  4. Protección: Cubra el pecho del paciente con un empapador o toalla y coloque la batea cerca por si se producen náuseas o vómitos.
  5. Higiene de Manos y Guantes: Realice una higiene de manos exhaustiva y colóquese guantes limpios (no es necesario que sean estériles para esta técnica).

Selección de la Fosa Nasal

Examine ambas fosas nasales del paciente. Pídale que se suene la nariz y luego que respire alternativamente por cada orificio mientras usted bloquea el contralateral. Seleccione la fosa nasal más permeable, por la que el paciente respire con mayor facilidad.

Medición de la Longitud de la Sonda

Este paso es crítico para asegurar que la sonda llegue al estómago sin quedarse corta o avanzar demasiado. Mida la longitud de la sonda de la siguiente manera:

  1. Desde la punta de la nariz hasta el lóbulo de la oreja del mismo lado.
  2. Desde el lóbulo de la oreja hasta el apéndice xifoides (la punta del esternón).

Marque esta longitud en la sonda con un rotulador permanente. Tenga en cuenta también las marcas preexistentes en la sonda para una referencia adicional.

Inserción de la Sonda

  1. Lubricación: Lubrique el extremo distal de la sonda (los primeros 10-15 cm) con abundante lubricante hidrosoluble. Esto facilita enormemente la inserción y reduce la fricción y el malestar.
  2. Inicio de la Inserción: Introduzca la sonda suavemente por el orificio nasal seleccionado, dirigiéndola hacia abajo y hacia la oreja del mismo lado. Mantenga la cabeza del paciente ligeramente inclinada hacia atrás al principio para facilitar el paso a través de los cornetes nasales. Realice movimientos rotatorios suaves para ayudar a la progresión.
  3. Paso por la Orofaringe: Una vez que la sonda llega a la orofaringe (aproximadamente a la altura de la garganta, lo que puede verificar pidiendo al paciente que abra la boca), es común que el paciente sienta náuseas. Pídale que se relaje y, crucialmente, que incline la cabeza hacia adelante (flexión cervical). Esta maniobra ayuda a cerrar la vía aérea y facilita el paso de la sonda hacia el esófago y el tubo digestivo, en lugar de la tráquea.
  4. Deglución: Al mismo tiempo que el paciente inclina la cabeza hacia adelante, pídale que intente tragar saliva o que beba pequeños sorbos de agua con una pajita si es posible. La deglución abre el esófago y ayuda a que la sonda progrese suavemente. Continúe introduciendo la sonda con movimientos rotatorios suaves hasta la marca previamente señalada.

Signos de Alarma durante la Inserción:

  • Si el paciente presenta tos persistente, dificultad respiratoria o cianosis (coloración azulada de la piel), retire la sonda inmediatamente. Estos son signos inequívocos de que la sonda ha entrado en la vía aérea (tráquea o bronquios).
  • Si la sonda encuentra una resistencia insuperable o se enrolla sobre sí misma (lo que puede ocurrir en la faringe), retírela y vuelva a intentarlo. No fuerce la inserción, ya que podría causar traumatismos.

Comprobación de la Correcta Colocación de la Sonda

Este es el paso más crítico del procedimiento. Una sonda mal colocada (por ejemplo, en la vía aérea) puede tener consecuencias fatales si se inicia la alimentación o medicación. Se utilizan varios métodos para confirmar la posición:

  1. Aspiración de Contenido Gástrico: Con una jeringa adecuada (generalmente de 60 ml), intente aspirar suavemente contenido del extremo de la sonda. La presencia de contenido gástrico (generalmente de aspecto claro, verdoso o amarillento) es un indicador. Si se aspira un líquido amarillento claro y transparente, podría indicar que la sonda está en el intestino delgado o que hay reflujo duodenogástrico.
  2. Medición del pH del Contenido Aspirado: Este es un método complementario y muy útil. Sumerja una tira reactiva de pH en el contenido aspirado. Los valores típicos son:
    Lugar de la Sonda Valor de pH
    Estómago (sin alimentación) 1-3 (muy ácido)
    Estómago (con alimentación) 4-5
    Intestino delgado 6-7
    Pulmón/Vía aérea 7.38 - 7.42 (alcalino)

    Es importante recordar que los pacientes que toman medicamentos reductores de ácido (como los inhibidores de la bomba de protones) pueden tener un pH gástrico más alto (6 o superior), lo que puede complicar esta verificación.

  3. Auscultación de Aire (Método Menos Fiable): Inyecte rápidamente 10-20 ml de aire con la jeringa mientras ausculta con el fonendoscopio sobre la región epigástrica (justo debajo del esternón). Un burbujeo o "borboteo" indica que el aire ha entrado en el estómago. Importante: Este método por sí solo no es concluyente y no debe ser la única forma de verificación, ya que un sonido similar puede escucharse si la sonda está en el esófago o incluso en los bronquios.
  4. Radiografía de Tórax/Abdomen: Este es el método de elección y el más fiable para confirmar la correcta colocación de la sonda, especialmente antes de iniciar la alimentación o medicación. La línea radiopaca de la sonda es claramente visible en la imagen. La confirmación radiográfica debe ser realizada por un facultativo.

Nunca se debe basar la confirmación únicamente en el aspecto del contenido gástrico o en la auscultación del aire. La combinación de métodos, idealmente incluyendo la radiografía, proporciona la mayor seguridad.

Fijación de la Sonda

Una vez confirmada la posición, fije la sonda a la nariz del paciente para evitar su desplazamiento. Un método común es cortar un trozo de esparadrapo hipoalergénico (aproximadamente 12 cm), dividirlo longitudinalmente por la mitad en uno de sus extremos, y enrollar cada tira alrededor de la sonda en direcciones opuestas. La parte no dividida del esparadrapo se adhiere a la nariz. Asegúrese de que la fijación no impida la movilidad ni la visibilidad del paciente y que no ejerza presión excesiva que pueda causar lesiones por decúbito. Considere colocar una placa de hidrocoloide en la zona de apoyo de la sonda sobre el carrillo para prevenir úlceras por presión.

Registro del Procedimiento

Documente en la historia clínica del paciente: la fecha y hora de la colocación, el tipo y calibre de la sonda, la longitud introducida, el método utilizado para confirmar la colocación y la respuesta del paciente.

Manejo y Cuidados Diarios de la Sonda Nasogástrica

El mantenimiento adecuado de la SNG es crucial para prevenir complicaciones y asegurar su funcionalidad durante el tiempo que sea necesaria.

  • Comprobación Diaria de la Posición: Verifique la marca de la sonda a nivel de la nariz al menos cada 24 horas y siempre antes de cada administración de alimentación o medicamentos. Hágalo también si el paciente se queja de molestias, presenta reflujo, vómitos, tos intensa o si la sonda parece haberse desplazado.
  • Fijación: Compruebe la fijación diariamente y cámbiela si está sucia o deteriorada. Cambie la posición del esparadrapo para evitar la presión constante en un mismo punto de la piel.
  • Higiene Nasal: Limpie las fosas nasales diariamente con un algodón humedecido en agua tibia o un lubricante hidrosoluble para evitar la formación de costras e irritaciones.
  • Higiene Bucal: Realice higiene bucal al menos tres veces al día, incluso si el paciente no come por la boca. Use bastoncillos o torundas impregnadas en glicerina con limón o un enjuague bucal suave. Mantenga los labios hidratados.
  • Movilización de la Sonda: Mueva la sonda suavemente (rotándola y deslizándola un centímetro hacia adentro y hacia afuera) diariamente para prevenir la formación de decúbitos en la mucosa nasal y gástrica.
  • Manejo de Oclusiones: Si la sonda se obstruye, intente inyectar 5 ml de agua templada y dejar actuar por 5 minutos. Si persiste, puede probar con 10 ml de agua carbonatada (como Coca-Cola) o zumos ácidos, dejándolos actuar por una hora y luego irrigando con agua. Si la oclusión persiste, la sonda debe ser cambiada.
  • Irrigación: Irrigar la sonda con un mínimo de 30 ml de agua potable antes y después de cada administración de alimentación o medicamentos es fundamental para mantener la permeabilidad.
  • Aspiración: Si la sonda es para descompresión, realice la aspiración de forma suave y cuidadosa para evitar que la sonda se colapse. Monitoree el volumen y las características del drenaje.
  • Educación a Familiares: Instruya a los familiares o cuidadores sobre los cuidados y el mantenimiento del dispositivo si el paciente va a ser dado de alta con la sonda.

Administración de Alimentación por Sonda Nasogástrica

La alimentación enteral por SNG puede administrarse de varias maneras, cada una con su propio procedimiento.

¿Cómo hacer un sondaje de prótesis dentaria?
Retirar las prótesis dentarias si las hubiere. Lavado de manos y usar guantes limpios (no estériles). Cubrir el pecho del paciente con un empapador o toalla y colocar cerca una batea (por si se produce algún vómito al introducir la sonda), así como el material que hemos preparado para realizar el sondaje.

Consideraciones Generales Previas

  • Informar al paciente y obtener su colaboración.
  • Colocar al paciente en posición semifowler o fowler (45º a 90º) para reducir el riesgo de reflujo y aspiración.
  • Lavar las manos y colocarse guantes.
  • Comprobar la correcta colocación de la sonda (por aspiración de contenido gástrico y/o pH) antes de cada administración.
  • Valorar si hay distensión abdominal o ausencia de ruidos intestinales, lo que podría indicar un problema.

Procedimiento para Administración por Jeringa (Bolus)

Este método es adecuado para la administración intermitente de volúmenes controlados de fórmula nutricional.

  1. Preparación: Reúna los materiales: jeringa de 60 cc (conexión ENFIT), fórmula nutricional, alcohol, gasas.
  2. Enjuague Inicial: Aspire 20-40 ml de agua con la jeringa e introduzca en la sonda para enjuagarla y asegurar la permeabilidad.
  3. Llenado de Jeringa: Llene la jeringa con la fórmula nutricional directamente del envase. Si usa un vaso graduado, asegúrese de su limpieza.
  4. Conexión y Administración: Conecte la jeringa a la sonda. Sostenga la jeringa a una altura cómoda (por encima del nivel del estómago del paciente) y permita que la fórmula fluya lentamente por gravedad. Es crucial respetar la velocidad de infusión recomendada: para 200 ml, no menos de 20 minutos. Una administración demasiado rápida puede causar diarrea, náuseas o sensación de plenitud.
  5. Repetición: Repita los pasos hasta administrar la dosis completa.
  6. Enjuague Final: Una vez terminada la fórmula, desconecte la jeringa, vuelva a llenarla con 20-30 ml de agua y enjuague bien el interior de la sonda para evitar obstrucciones.
  7. Cierre y Almacenamiento: Coloque el tapón protector en la sonda. Lave la jeringa con agua del grifo y guárdela. Si sobra fórmula en el envase, tápela, etiquétela con fecha y hora de apertura, y guárdela en el refrigerador por un máximo de 24 horas.

Procedimiento para Administración por Gravedad

Este método utiliza la gravedad para un flujo continuo o semi-continuo.

  1. Preparación: Agite enérgicamente la botella o bolsa de fórmula para asegurar una mezcla homogénea.
  2. Conexión del Equipo: Conecte el extremo distal del equipo de administración (línea de goteo) al cuello de la botella o bolsa de fórmula.
  3. Purga: Cuelgue la fórmula en un soporte y purgue la línea de conexión para eliminar el aire antes de conectarla al paciente.
  4. Conexión a la Sonda: Conecte el extremo proximal del equipo de administración a la sonda nasogástrica.
  5. Regulación del Flujo: Abra la ruedecita del equipo de administración para regular la velocidad de infusión acordada con el equipo multidisciplinar. La fórmula debe estar a temperatura ambiente.
  6. Monitoreo y Almacenamiento: Monitoree al paciente por si presenta náuseas o vómitos (si es así, detenga la perfusión). Si no se utiliza toda la fórmula, cierre la botella, etiquétela y guárdela en refrigeración por un máximo de 24 horas.
  7. Enjuague Final: Al finalizar la toma, administre agua con una jeringa para limpiar la sonda.

Procedimiento para Administración por Bomba de Infusión

Este método asegura un flujo preciso y controlado, ideal para infusiones continuas.

  1. Preparación: Prepare la nutrición enteral prescrita.
  2. Conexión y Programación: Conecte el extremo distal del equipo de administración al envase de la fórmula. Cuelgue el envase en el soporte de la bomba y acople la línea a la bomba, siguiendo las instrucciones del fabricante. Programe el ritmo de infusión indicado.
  3. Conexión a la Sonda: Conecte el extremo proximal del equipo de administración a la sonda nasogástrica, protegiendo la conexión con una gasa si es necesario.
  4. Inicio: Despince la sonda (si tiene pinza), asegúrese de que la llave de la línea esté abierta, y ponga en marcha la bomba. Observe el goteo en la cámara.
  5. Enjuague Final: Al finalizar la infusión, desconecte el equipo de la sonda y retírelo de la bomba. Lave el interior de la sonda con 20-30 ml de agua usando una jeringa para prevenir obstrucciones.

Administración de Medicamentos por Sonda Nasogástrica

La administración de medicamentos por SNG requiere precauciones específicas para asegurar su efectividad y evitar la oclusión de la sonda.

  • Trituración y Disolución: Los comprimidos se administrarán triturados finamente y disueltos en agua; los jarabes se diluirán con al menos 30 ml de agua.
  • Medicamentos Efervescentes: Se pueden administrar una vez que se hayan disuelto por completo y haya cesado la efervescencia.
  • Administración Separada: Cuando se administren varios medicamentos en la misma toma, se hará por separado, lavando la sonda con 10-20 ml de agua entre cada uno para evitar interacciones o precipitaciones. Al terminar con todos los medicamentos, lave la sonda con 20-30 ml de agua.
  • Formulaciones: Siempre que sea posible, intente adaptar las fórmulas de la medicación a presentaciones líquidas, jarabes o "flash" que se disuelvan fácilmente. Evite las cápsulas con cubierta entérica o de liberación prolongada, ya que triturarlas altera su mecanismo de acción y absorción.

Procedimientos de Enfermería para Retirar una Sonda Nasogástrica

La retirada de la SNG es un procedimiento sencillo pero que también requiere de una técnica adecuada para minimizar el malestar del paciente.

  1. Confirmación y Preparación: Confirme la prescripción médica para retirar la sonda. Informe al paciente sobre el procedimiento y solicite su colaboración. Lávese las manos y póngase guantes limpios.
  2. Posición y Protección: Suba el cabecero de la cama a 45º (posición semifowler). Cubra el pecho del paciente con un empapador o toalla y facilite pañuelos de papel.
  3. Limpieza de la Sonda: Introduzca 20 ml de agua por la sonda para limpiar cualquier resto de contenido gástrico y evitar molestias al retirar.
  4. Pinzamiento y Retirada de Fijación: Pinze la sonda (si no tiene válvula antirretorno) y retire cuidadosamente el apósito o esparadrapo que la fija a la nariz.
  5. Retirada de la Sonda: Pida al paciente que haga una inspiración profunda y mantenga la respiración mientras retira la sonda suavemente y de forma continua. Esto ayuda a cerrar la epiglotis y reduce el riesgo de aspiración. No fuerce la salida.
  6. Inspección y Higiene: Coloque la sonda retirada en una bolsa de residuos lo antes posible y verifique que esté intacta (que no falten trozos). Realice una higiene completa de las fosas nasales y de la boca del paciente, eliminando cualquier residuo de adhesivo.
  7. Post-Retirada: Mantenga al paciente en posición Fowler o semifowler durante al menos 30 minutos para prevenir cualquier aspiración residual.
  8. Registro: Registre la fecha y hora de la retirada, la respuesta del paciente y cualquier evento adverso. Monitoree al paciente durante las primeras 24 horas por posibles náuseas, vómitos o distensión abdominal.

Consideraciones Especiales y Posibles Complicaciones

Aunque el sondaje nasogástrico es seguro cuando se realiza correctamente, es vital estar consciente de ciertas particularidades y riesgos.

Sonda con Guía Metálica

Algunas sondas vienen con una guía metálica interna para facilitar su rigidez durante la inserción, especialmente las de calibres finos o las nasoentéricas. Si la sonda utilizada tiene guía, esta debe ser retirada una vez que la sonda esté correctamente colocada y confirmada su posición. Una vez retirada, la guía nunca debe reinsertarse, ya que podría perforar la sonda o causar daños importantes en la mucosa gástrica o esofágica si se introduce por uno de los orificios distales de la sonda.

Nivel de Conciencia

La disminución del nivel de conciencia del paciente es una contraindicación relativa. Si el paciente no puede cooperar o proteger su vía aérea, el riesgo de que la sonda se desvíe a la tráquea y cause una broncoaspiración es muy alto. En estos casos, se debe evaluar la necesidad de intubación endotraqueal previa al sondaje para proteger la vía aérea.

Complicaciones Posibles

Aunque no son frecuentes con una técnica adecuada, las complicaciones pueden incluir:

  • Colocación en el árbol traqueobronquial: La complicación más grave, llevando a broncoaspiración de contenido gástrico, neumonía o incluso la muerte.
  • Lesión traumática: Irritación o sangrado de las fosas nasales, faringe o esófago durante la inserción.
  • Rotura de varices esofágicas: En pacientes con hipertensión portal y varices esofágicas, la inserción de la sonda puede provocar su rotura y una hemorragia grave.
  • Sinusitis o otitis media: Por la irritación continua de la sonda en las vías nasales y la trompa de Eustaquio.
  • Decúbitos: Úlceras por presión en las fosas nasales o en el esófago debido a la presión constante de la sonda.
  • Obstrucción de la sonda: Por contenido espeso o medicamentos mal triturados.

Consideraciones en Grupos Etarios Específicos (Niños y Lactantes)

El sondaje nasogástrico en pediatría presenta particularidades:

  • Contención: En niños pequeños y lactantes, puede ser necesaria la contención física suave para asegurar la seguridad durante la inserción y el mantenimiento.
  • Posición: Colocar al lactante en un asiento de lactante o con una toalla enrollada/almohada bajo la cabeza y hombros.
  • Selección de Vía: Evaluar las fosas nasales; si el flujo de aire es muy pequeño u obstruido, una sonda orogástrica (por la boca) puede ser más adecuada.
  • Medición: La medición de la longitud varía:
    • Lactantes y niños pequeños: Desde la punta de la nariz al lóbulo de la oreja, y de allí a un punto medio entre el ombligo y el apéndice xifoides.
    • Prematuros y neonatos: Desde el puente nasal hasta el apéndice xifoides.
    • Sondaje orogástrico (en niños): Del lóbulo de la oreja a la comisura labial, y de allí al apéndice xifoides.
  • Evitar Hiperextensión: No hiperextender ni hiperflexionar el cuello del lactante, ya que esto puede ocluir las vías aéreas.
  • Fijación: Fijar la sonda con esparadrapo a la zona situada entre el extremo de los orificios nasales y el labio superior, así como a la mejilla para mayor seguridad.
  • Volumen de Aire para Comprobación: El volumen de aire a introducir para la auscultación debe ir en función del peso y talla del niño.

Preguntas Frecuentes sobre el Sondaje Nasogástrico (FAQs)

¿Cuánto tiempo puede permanecer una sonda nasogástrica?
El tiempo de permanencia de una sonda nasogástrica depende de su material. Las sondas de PVC son para uso a corto plazo (días a pocas semanas). Las de poliuretano y silicona son más duraderas y pueden permanecer insertadas de 2 a 3 meses (poliuretano) o de 3 a 6 meses (silicona). Si se prevé un uso superior a 6 semanas, se suele valorar la colocación de una gastrostomía endoscópica percutánea (PEG), un método más cómodo y estético para la alimentación a largo plazo.
¿Es doloroso el procedimiento de colocación de la sonda nasogástrica?
La inserción puede ser incómoda y provocar sensaciones de náuseas o arcadas, especialmente al pasar por la orofaringe. Sin embargo, no suele ser dolorosa si se realiza correctamente y con la lubricación adecuada. La colaboración del paciente, como tragar durante la inserción, ayuda a minimizar el malestar.
¿Cómo puedo saber si la sonda nasogástrica está bien colocada?
La confirmación más fiable es mediante una radiografía de tórax/abdomen. Otros métodos incluyen la aspiración de contenido gástrico y la medición de su pH (que debe ser ácido, entre 1 y 5). La auscultación de aire con un fonendoscopio es un método complementario, pero no debe ser el único utilizado para la confirmación.
¿Qué debo hacer si la sonda nasogástrica se obstruye?
Primero, intente inyectar 5 ml de agua templada y dejar actuar por 5 minutos. Si no se desobstruye, puede intentar con 10 ml de agua carbonatada (Coca-Cola) o zumos ácidos, dejándolos actuar por una hora antes de irrigar con agua. Si la obstrucción persiste, la sonda debe ser cambiada por personal de enfermería cualificado.
¿Puedo comer o beber por la boca si tengo una sonda nasogástrica?
Generalmente, si un paciente tiene una sonda nasogástrica para alimentación, es porque no puede tragar de forma segura o eficaz, por lo que no se le permitirá comer o beber por la boca para evitar el riesgo de aspiración. En otros casos (por ejemplo, descompresión sin problemas de deglución), el equipo médico indicará si está permitido. Siempre siga las indicaciones del personal sanitario.
¿Qué precauciones debo tener al administrar medicamentos por la sonda?
Es fundamental triturar bien los comprimidos y disolverlos completamente en agua. Los jarabes deben diluirse. Administre cada medicamento por separado y enjuague la sonda con agua entre cada uno y al finalizar para evitar obstrucciones y asegurar la correcta administración. Evite medicamentos con cubierta entérica o de liberación prolongada.
¿Qué es la conexión ENFIT en las sondas nasogástricas?
ENFIT es un sistema de conexión exclusivo para dispositivos de alimentación enteral, diseñado para prevenir errores de conexión. Las sondas y las jeringas de alimentación y medicación tienen esta conexión específica (según la Norma ISO 80369) para asegurar que solo se puedan conectar entre sí, evitando la administración accidental de nutrición enteral por vías equivocadas (como la vía intravenosa).

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